Libros Recomendados

"Borges decía que él estaba más orgulloso de los libros que había leído que de los libros que había escrito. Por supuesto, yo también estoy más orgulloso de los libros que he leído que de los libros que he escrito, pero, sobre todo, estoy orgulloso de aquellas ocasiones en las que me he convertido en vehículo, en palanca, en motor, para que el lector llegue a leer determinados libros que a lo mejor si no hubiera dicho una cosa, no hubiera escrito algo o no hubiera hecho un programa de televisión, no se habría enterado. Eso, descubrir al autor, convencer a los lectores de que lean a ese autor, es verdaderamente impagable para mí. Ahora, incluso hay una página web, yo no sé nada de internet, pero ahí está el creador de mi página web, que la ha creado gratis et amore. En esta página web voy a colgar una lista de libros aconsejados que estoy elaborando."

Fernando Sánchez Dragó

Esta sección funcionará como lista, con algunas reseñas, de libros recomendados vivamente por Fernando Sánchez Dragó y de obligada lectura a su juicio. Esta lista contiene aquellos títulos que han sido vitales para él y que le han marcado de una forma u otra. De este modo, utiliza su web, sanchezdrago.com, para dar a conocer estos libros al mayor número de personas interesadas.

· Testo yonqui, de Beatriz Preciado (Espasa)

La autora analiza el modo en que las estructuras políticas y de poder determinan (con frecuente violencia) la experiencia de la propia persona, la vivencia de nuestro cuerpo y, en consecuencia, el papel social que desempeñamos. El modelo capitalista actual se asienta en dos pilares fundamentales: la industria farmacéutica y la pornografía. En paralelo al discurso filosófico que analiza esta realidad "farmacopornográfica ", la autora relata un autoexperimento que le lleva a aplicarse testosterona.

Filósofa de formación, Beatriz Preciado enseña teoría del género en la Universidad de Paris VIII y dirige el proyecto de investigación y producción artística Tecnologías del Género, en el Macba (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona). Representante de un feminismo "alternativo", a través de sus escritos y sus talleres impulsa iniciativas teóricas y políticas drag king, postpornográficas y transgénero. Es autora, entre otras obras, del Manifiesto contra-sexual (Balland, París, 2000).

· Trenes hacia Tokio, de Alberto Olmos (Lengua de trapo)

Trenes hacia Tokio compone un escenario alucinado de la vida en un país lejos de casa, una narración escrupulosa de la cotidianidad menos trillada: esa que oculta la armadura emocional de una sociedad. Profesores de español, inmigrantes latinoamericanos, obreros de fábricas, alfareros, pianistas, colegiales depravados, japoneses sin Internet y chinas estrafalarias se suceden en esta narración minimalista, donde el idioma se aplica a narrar hasta que salta la chispa de la ironía, el fogonazo poético.

El día 24 de noviembre de 2006, un jurado compuesto por los escritores Lola Beccaria y Fernando Marías, y el editor José Huerta otorgó el X Premio de Arte Joven a la Creación Literaria de la Comunidad de Madrid, en su modalidad de novela, a la obra Trenes hacia Tokio, de Alberto Olmos.

· India, vagón 14-24, de Ignacio carrión (Rey Lear)

A finales de los años 70, el periodista Ignacio Carrión, por entonces corresponsal de Blanco y Negro en Inglaterra, leyó en The Times un anuncio donde se buscaban interesados en viajar a la India a precio de ganga. Se trataba de recorrer el país en un vagón que era enganchado a los trenes que conectaban las principales ciudades hindúes.

Con su ácido humor y prosa clara y elegante, Carrión escribió aquel viaje en un libro publicado en 1977, que pasó practicamente inadvertido al cerrarse prematuramente la colección donde apareció. En India, vagón 14-24 descubre a la madre Teresa de Calcuta y analiza los contrastes entre la miseria atroz y el lujo de la herencia colonial británica.

El autor observa, analiza y convierte el libro en una aventura con personajes tan reales como la primera ministra Indira Gandhi, a la que entrevista en el capítulo que pone broche al volumen.

· El espejismo de Dios, de Richard Dawkins (Espasa)

Dawkins afirma la irracionalidad de la creencia en Dios y el penoso daño que la religión ha infligido a la sociedad, desde las Cruzadas hasta el 11-S. Con rigor e ingenio examina a Dios en todas sus formas, desde el tirano obsesionado por el sexo del Antiguo Testamento, hasta el benigno relojero celestial favorecido por algunos pensadores de la Ilustración. Disecciona los principales argumentos de la religión y demuestra la suprema improbabilidad de un ser supremo. Muestra cómo la religión alienta las guerras, fomenta el fanatismo y el abuso infantil, apuntalando sus ideas con evidencias históricas y contemporáneas.

Richard Dawkins es titular de la cátedra Charles Simonyi de la facultad de Conocimiento Público de la Ciencia de la Universidad de Oxford, posición que ocupa desde 1995. El Wall Street Journal ha dicho de él que "su pasión está apoyada por una sobrecogedora destreza literaria". El New York Times Book Review le aclama como un escritor que "comprende las situaciones de una forma tan clara que fuerza a que sus lectores también las comprendan".

· Fuego persa, de Tom Holland (Planeta)

A principios del siglo V antes de Cristo, Occidente estuvo a punto de desaparecer. La mayor máquina de guerra que la Historia había conocido hasta la fecha, el poderoso imperio persa, se fijó en las pequeñas ciudades griegas para continuar su expansión militar. Si los persas triunfaban, acabarían con la democracia, la filosofía y la ciencia griega y con ello arrancarían de raíz la civilización occidental de la faz de la Tierra. Frente a ellos, sólo un puñado de hoplitas, inferiores en número y enfrentados por las enemistades locales entre Atenas y Esparta. El emperador Darío estaba seguro de la victoria: continuaría la labor del gran Ciro y su imperio dominaría toda Europa. Después de todo, el Imperio Persa jamás había sido derrotado, y no serían aquellos occidentales rebeldes y primitivos los primeros en hacerlo... ¿o sí? Tom Holland nos traslada a la época más apasionante de la historia de una forma nunca vista hasta la fecha. Nos sentiremos en primera línea de batalla en el desfiladero de las Termópilas y entre las trirremes en llamas en Salamina mientras Holland nos explica los entresijos de aquel conflicto y nos hace comprender cómo tiene mucho que enseñarnos respecto a las relaciones entre Occidente y Oriente en la actualidad.

· Amrita, de Banana Yoshimoto (Tusquets)

Amrita es una de sus novelas más sofisticadas y con mayor riqueza de matices, que demuestra que, en efecto, nos encontramos ante una novelista que ha alcanzado la madurez literaria, y que posee un originalísimo mundo propio. Cuando muere un ser querido, su entorno queda trágicamente afectado, en particular cuando todo sugiere que ha sido un suicidio. Tras la muerte misteriosa de Mayu, una joven y famosa actriz, Ryuichiro, su compañero, decide emprender un largo viaje para olvidar. Desde diferentes lugares cuenta sus andanzas en las cartas que envía a Sakumi, la hermana mayor de Mayu, en las que utiliza un inusitado tono de familiaridad y cariño. Sakumi, que no sabe si éste era el estilo habitual empleado por él para dirigirse a su hermana, sucumbe al amor, sobre todo tras sufrir un accidente en el que pierde parte de la memoria. La nueva Sakumi, convertida ya en novia de Ryuichiro, sorprende a todos, porque en ella destellan señales de una segunda personalidad, propia de quienes han estado alguna vez cerca de la muerte...

· El enamorado de la Osa Mayor, de Sergiusz Piasecki (Acantilado)

Novela pura de acción, El enamorado de la Osa Mayor ha despertado en sus lectores una pasión y un entusiasmo que aún hoy siguen vivos en todos los rincones del mundo. En parte autobiográfico, y escrito en la cárcel por un bandolero que no tenía la más mínima preparación literaria y a quien se había conmutado la pena de muerte por una de quince años de reclusión, el libro llegó a provocar en la Polonia de 1937 un deslumbramiento tal que incluso llegó a promoverse una suerte de plebiscito para obtener la liberación de su autor. Ha conocido numerosas traducciones —ésta es la primera vez que se vierte al español directamente de la lengua polaca— , y en todas partes se recuerda con la coloración del mito. Vista hoy, vigorosa y directa, El enamorado de la Osa Mayor es un libro de lectura tan absorbente como la del mejor Conrad, y deja en el lector el recuerdo de la mejor literatura de aventuras.

· Exégesis de los lugares comunes, de León Bloy (Acantilado)

Poeta místico encerrado en la sempiterna contemplación de las armonías invisibles y su criptografía, despiadado polemista (entre la delicadeza y la furia), antimoderno (en el sentido que le da Antoine Compagnon) y profundamente antiburgués, Léon Bloy empezó a escribir en 1900 esta Exégesis de los lugares comunes, que continuó en 1913 con una segunda entrega. Su objetivo final era retratar a «los imbéciles, lamentables y definitivamente idiotas de este siglo». De lectura feliz, singularmente rotundo e invectivo, el libro diseca una colección de frases hechas que atestiguan tanto su vaciedad estricta como la de quien las formula. Un retrato inmisericorde hecho por quien —en palabras de Remy de Gourmont— fue uno de los mejores creadores de imágenes que haya dado el mundo.

· Camino de ida, de Carlos Salem (Salto de página)

Octavio Rincón arrastra una insípida existencia como funcionario municipal hasta esa tarde en que, durante unas vacaciones en Marrakech, es testigo de la súbita muerte de Dorita, su castrante y autoritaria esposa. Perplejo ante el cumplimiento de un deseo tan largamente anhelado, y confundido entre el temor a una eventual acusación de asesinato y una embriagadora sensación de libertad, su primer impulso es vaciar el minibar. Lo consigue. Es la prueba irrefutable de que Dorita ha muerto. En el vestíbulo del hotel conoce a Soldati, empresario y guerrillero argentino, embaucador pertinaz y embustero incorregible con un largo historial de fracasos a sus espaldas —el último de los cuales fue la venta ambulante de helados por el desierto en un furgón frigorífico estampado con el rostro de Carlos Gardel—. Juntos emprenderán un viaje delirante a través del Atlas, y su camino se cruzará con el de un grupo de matones con implacable sed de venganza; un gurú literario asediado por devotos admiradores; una amenazadora nube negra prendida del retrovisor; y Charly, un hippie entrado en años con una obsesiva cuenta pendiente con Julio Iglesias. Camino de ida es una novela de ritmo salvaje atravesada por un humor bufonesco e irreverente, pero también cargado de ternura hacia unos personajes tan abandonados por la suerte como conmovedoramente esforzados en recobrarla.

· 1984, de George Orwell (Destino)

1984 sitúa su acción en un Estado totalitario. Como explica O’Brien, el astuto y misterioso miembro de la dirección del partido dominante, el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio. La vigilancia despiadada de este Superestado ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone. Winston Smith, el protagonista, aparece inicialmente como símbolo de la rebelión contra este poder monstruoso, pero conforme el relato avanza está cada vez más cazado por este engranaje, omnipotente y cruel. Por su magnífico análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos, 1984 es una de las novelas más inquietantes y atractivas de este siglo.

· Hector de Sainte-Hermine. La forja de un héroe, de Alexandre Dumas (Funambulista)

Una obra desaparecida y recuperada de Dumas, la que fuera su última novela, publicada en 1869 poco antes de morir, en folletín, ya sería una gran noticia. Pero se trata de una obra cumbre, la pieza que faltaba en el gigantesco puzzle organizado por Dumas para contarnos la historia de Francia: la primera época de Napoleón, que corresponde a los años en que su padre, el general Dumas, fue precisamente rival de Bonaparte. El conde Hector de Sainte-Hermine, último vástago de un aristócrata guillotinado por la Revolución, ha de vengar las muertes de su padre y de su hermano (éste muere por intentar liberar a María Antonieta), recogiendo así el testigo de la maldición familiar: dar la propia vida para restaurar la Monarquía. Asistimos aquí la forja de este héroe. Trepidante y cautivadora novela de aventuras, amoríos e intrigas, esta primera entrega de Hector de Sainte Hermine, que pronto será adaptada al cine, hará las delicias no sólo de los admiradores de Dumas.

· El castillo alto, de Stanislaw Lem (Funambulista)

El castillo alto, la esperadísima autobiografía de juventud de Stanislaw Lem, constituye la memoria intelectual de uno de los genios literarios del XX. A la vez semblanza íntima y original testimonio sobre la Europa que nació tras la Primera Guerra Mundial y que se extinguiría con la irrupción de los fascismos, estamos ante unas memorias conscientemente ensimismadas, en las que el propio autor nos pinta a un Lem precoz, insaciablemente inquisitivo, que será considerado, ya en su época, el escolar más brillante de todo el sur de Polonia. Descubriremos al lector voraz empeñado en espiar los libros de anatomía de su padre, un acomodado doctor de la ciudad de Lvov, al que el propio Lem, destructor de juguetes, confesará que tuvo durante años sumido en un estado cercano al terror; al aspirante a inventor que se pasa las horas obsesionado con la formación de las galaxias, la pornografía francesa y los animales prehistóricos; al creador de mundos paralelos («reinos de permisividad universal») a los que dota de pasaportes propios, papeles de identificación y multitud de documentos burocráticos. Pero también al muchacho idealista —no supo realmente que era alguien «judío» hasta que los alemanes se lo hicieron ver violentamente— cuya inocencia se verá violada cuando los nazis invadan Polonia en el año 1939.

 

· Tao Te Ching, de Lao Tse (Martínez Roca, edición de Luis Racionero)

"Quizá el mejor libro jamás escrito. Y la edición de Luis Racionero, una de las mejores que yo he leído."

Fernando Sánchez Dragó

 

 

· Libro de Réquiems, de Mauricio Wiesenthal (Edhasa, 696 páginas)

"Este libro, al cual dediqué hace poco un programa entero de 'Las Noches Blancas', cuya lectura aconsejo vivamente, y que era un libro condenado a vender trescientos ejemplares y que, sin embargo, en parte por el granito de arena que yo haya podido poner, y en parte porque el lector es sensible y se ha dado cuenta poquito a poquito, de boca a oreja, va ya por la tercera o la cuarta edición. Este libro es 'Libro de Réquiems', de Mauricio Wiesenthal, un escritor barcelonés que tiene cien libros publicados, libros de encargo, mayormente. Yo no lo conocía, no sabía quién era, y si yo no sabía quién era que llevo treinta años haciendo programas de libros en televisión, es que prácticamente no lo conocía nadie.

En este libro, Mauricio Wiesenthal se dedica a glosar la vida -y la muerte también, el título del libro lo indica- de grandes figuras de la cultura occidental, desde Casanova hasta Proust, pasando por Velázquez y por Borges. Entonces hace una reconstrucción de estas vidas, metiéndose él, como si fuera una especie de personaje que ha vivido a lo largo de todas las épocas. Es un libro realmente prodigioso, que primero lo lees y luego lo tienes en la mesilla de noche, y cuando estás en momentos difíciles lo abres y te devuelve la alegría de vivir y la fe en la existencia. Un libro maravilloso, lo aconsejo vivamente.

Además, yo siempre digo que, si por algo me he de salvar en el Día del Juicio Final, inclinando a mi favor la balanza de las buenas acciones, será, aparte de por haber escrito mis libros, por haber descubierto en España a tres autores: El Marqués de Tamarón, Alejandro Jodorowsky y Mauricio Wiesenthal” [...] Para mí, toda la Historia del Arte termina en el siglo XIX, y este libro de Mauricio Wiesenthal, ‘Libro de Réquiems’, parece escrito antes del siglo XIX."

Fernando Sánchez Dragó (extracto de la presentación oficial de 'Libro de Réquiems', 7 de Junio de 2005, y de la conferencia 'El Corazón del Laberinto', 22 de Julio de 2005)

 

· En busca del universo invisible, de Luis Martos (Letra Clara, 430 páginas)

"Del universo invisible y también del visible, que a menudo se nos escapa...

La evaporación de los valores morales, el desprestigio de las religiones meramente eclesiales y la sustitución del ser por el tener y del qué por el cómo inducen a buscar (y a no encontrar) en el hedonismo materialista -dinero, sexo, drogas- el paliativo para una profunda angustia, desorientación y depresión que puede, incluso, desembocar en el suicidio. Con el mismo fin, personas mentalmente sanas acuden, también en vano, a psicólogos, psiquiatras y terapeutas de varia lección o, con más acierto, a cualquiera de los muchos asesores filosóficos surgidos a raíz de la obra de Gerd Achenbach que recuperan la tradición socrática de la filosofía sapiencial entendida como ars vivendi.

Pues bien: una alternativa a esa búsqueda o, quizás, un complemento a ella, consistiría en la lectura del libro que aquí se reseña, cuyo autor, versado y asenderado en religiones y filosofías orientales y occidentales, suministra una respuesta original, completa, coherente y no sólo esperanzadora, sino abiertamente consoladora, a las preguntas radicales que desde el albor de los tiempos se plantea el ser humano a cuento de sí mismo y del universo que lo rodea.

El libro de Luis Martos, entre otras muchas cosas de peso y poso, nos propone un itinerario de acceso a la posibilidad de creer racionalmente en la existencia de un dios bondadoso así como en la inmortalidad de la conciencia individual.

No es poco. El autor, que expone su sistema filosófico -una suerte de Neoplatonismo Dialéctico- a modo de espiral y en forma de tertulias, en las que también se abordan problemas sociales y políticos de nuestro país, se apoya principalmente en Numenio de Apamea, en Plotino (al que los filósofos islámicos confundieron con Aristóteles, de quien el autor abomina) y Jakob Boehme.

El lenguaje es claro, elegante y preciso, y las páginas sobre el Taoísmo y el Zen alcanzan la altura de lo memorable.

Luis Martos promete un segundo volumen, que sus lectores esperamos con impaciencia. No en balde decía el principito que, hoy como ayer, lo esencial es invisible a los ojos."

Fernando Sánchez Dragó (publicado en el ABCD las artes y las letras, Junio de 2005)

 

· El Elogio de la Sombra, de Junichiro Tanizaki (Siruela, 96 páginas)

En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza ha sido siempre la luz.En cambio, en la estética tradicional japonesa lo esencial es captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra.

En este ensayo clásico, escrito en 1933, Junichiro Tanizaki va desarrollando con gran refinamiento esta idea medular del pensamiento oriental, clave para entender el color de las lacas, de la tinta o de los trajes del teatro no; para aprender a apreciar el aspecto antiguo del papel o de los reflejos velados en la pátina de los objetos; para prevenirnos contra todo lo que brilla; para captar la belleza en la llama vacilante de una lámpara y descubrir el alma de la arquitectura a través de los grados de opacidad de los materiales y el silencio y la penumbra del espacio vacío.

 

· Viaje a Rusia, de John Steinbeck (Grupo Unisón Producciones, S.L., 298 páginas)

Interesado por conocer de primera mano "la vida privada del pueblo ruso" y "el otro gran lado" del telón, el escritor estadounidense John Steinbeck hizo en el verano de 1947 un viaje con el fotógrafo Robert Capa a la URSS, fruto del cual fue su libro "Viaje a Rusia", que ahora edita el Grupo Unisón.

 

 

· Orient Express, de John Dos Passos (Ediciones del Viento, 212 páginas)

En la segunda mitad de 1921 el escritor americano John Dos Passos, autor de Manhattan Transfer y de la Trilogía USA, deja en París a su amigo el poeta E.E. Cummings para tomar el Orient Express con destino a Oriente Medio.Desde Turquía se dirige a los Balcanes. Desde Georgia y Armenia (donde la gente moría de cólera, tifus y hambre) desciende a Persia (Irán) e Irak, y desde su capital, Bagdad, recorre en treinta y nueve días el desierto que se extiende hasta Damasco (Siria) en una gran caravana de camellos de la cual se convierte en el único pasajero occidental.

 

· Rubicón. Auge y caída de la República Romana, de Tom Holland (Planeta, 400 páginas)

"Es una historia de la caída, no del Imperio Romano, sino de la República Romana, que es cuando verdaderamente cae Roma. El Imperio es una coletilla. Lo sorprendente de este libro, que está escrito por un inglés cuyo nombre ni siquiera recuerdo, se me escapa siempre. Aquí tenemos un ejemplo de que lo que importa es el libro, no el nombre del autor, en contra de esta personalización a la que me yo me he referido antes. Este libro es magnífico en todos los sentidos, tiene una información increíble, es agudo, es ingenioso, es divertido, pero al mismo tiempo es que es una descripción del mundo contemporáneo tal cual, traladada a los tiempos romanos."

Fernando Sánchez Dragó (extracto de la conferencia 'El Corazón del Laberinto', 22 de Julio de 2005)

 

 

· El Piloto de la Muerte, de Miguel Sánchez-Ostiz (Espasa Calpe, 240 páginas)

Una nueva novela de Miguel Sánchez-Ostiz, uno de los autores más personales y originales de la narrativa española actual, que se adentra esta vez en los melancólicos caminos de la memoria y el recuerdo

A raíz de la muerte de su padre, un personaje singular, extravagante y carismático, el protagonista comienza a recordar su infancia y adolescencia y cómo ésta estuvo marcada por la presencia de su padre, con sus fantasías, sus sueños de fama, sus ocasionales sueños de charlatán y su pasado como feriante.

 

 

· La Isla de Juan Fernández: Viaje a la isla de Robinson Crusoe, de Miguel Sánchez-Ostiz (Ediciones B)

Un viaje a uno de los escenarios del drama de Robinson Crusoe, tejido sobre la vida solitaria del marino escocés Alexander Selkirk, que fue abandonado en la isla de Juan Fernández en 1703. Juan Fernánez fue el remoto refugio de piratas como Shelvocke, David, Dampier, Anson, objetivo de naturalistas y de aventureros, penal de la Inquisición y escondite de un mítico tesoro que nadie ha encontrado todavía.

 

 

 

· Turistas del ideal, de Ignacio Vidal-Folch (Destino, 270 páginas)

No sólo le ha puesto un buen título, sugeridor, Vidal-Folch a su nueva novela, Turistas del ideal, sino que con esa locución define de maravilla un notable hecho contemporáneo. Alude al comportamiento de ciertos creadores relevantes de la izquierda finisecular que pasean sus utopías por el ancho mundo mientras en su vida se atienen a vulgares patrones burgueses.

 

 

 

 

· Salón de pasos perdidos. El jardín de la pólvora, de Andrés Trapiello (Pre-textos, 624 páginas)

"Sólo para jóvenes que crean que la literatura es algo más que entretenimiento. Pero que el lector no se quede en un solo volumen, que lea la totalidad de 'Salón de pasos perdidos', con trece entregas publicadas hasta la fecha."

Fernando Sánchez Dragó

 

 

 

· Sinuhé, el egipcio, de Mika Waltari (Círculo de lectores, 544 páginas)

"Coincido con Terenci Moix (que en paz descanse): la mejor novela del siglo XX."

Fernando Sánchez Dragó

 

 

 

· Los cipreses creen en Dios, de José M. Gironella (Planeta, 912 páginas)

"Yo, a los 16 años, me convertí en antifranquista gracias a este libro."

Fernando Sánchez Dragó

 

 

 

 

 

 

· Manifiesto contra el progreso, de Agustín López Tobajas (José J. de Olañeta, 129 páginas)

Este texto, breve pero denso, de palabras sencillas pero profundo en las ideas, ahonda en el núcleo mismo de la idolatría del hombre moderno, desarrollando una crítica radical y sin concesiones a la gran ficción de nuestro tiempo: el progreso.

 

 

· La conspiración de Cristo. La mayor ficción de la Historia, de Acharya S (Valdemar, 702 páginas)

La existencia histórica de Jesucristo es aceptada comúnmente por cristianos y no cristianos como un hecho cierto. Acharya S, en su riguroso y esclarecedor estudio 'La conspiración de Cristo' demuestra, recopilando multitud de pruebas documentales e históricas, que no hay evidencias textuales de su vida y obra antes del siglo II d.C., en que aparecen los primeros evangelios, y que «Jesucristo» es, de hecho, una compilación de las vidas y enseñanzas de diversos dioses y hombres santos cuyos dramas fueron regularmente representados por los pueblos antiguos mucho antes de la era cristiana: de Mitra, Krishna, Attis, Buda, Dionisos y Hércules, entre otros, cuenta la tradición que nacieron también de una virgen el día 25 de diciembre, y resucitaron de su tumba, varios de ellos tras ser crucificados, el 25 de marzo. «Vosotros, pobres idiotas –decían los gnósticos a los primeros cristianos– habéis confundido los misterios de antaño con la historia moderna, y aceptado literalmente aquello que sólo tenía sentido místicamente».

 

· Eduardo Haro Ibars: los pasos del caído, de J. Benito Fernández (Anagrama)

Unos lo recordarán como columnista de la emblemática revista Triunfo, otros como letrista de la Orquesta Mondragón; los más jóvenes lo mitificaron como uno de los pioneros de la movida madrileña, la que según las crónicas ahora cumple veinticinco años. Eduardo Haro Ibars (Madrid, 1948-1988), hijo del controvertido periodista Eduardo Haro Tecglen –adulado y reprobado-, fue ante todo un freak. Quizá de los primeros freaks que hubo en España. Haro Ibars rompió la dicotomía progre-facha, tan en boga en los años setenta. Novelista, poeta, ensayista, el biografiado ha dejado su huella en generaciones posteriores que ven en él y en su obra a un autor de culto. Precursor del movimiento gay en España, la vida de este poeta de lo menudo está jalonada por las drogas y el rock 'n' roll. Muchos jóvenes de su generación se quedaron en el camino, como él.
Eduardo Haro Ibars: los pasos del caído es una reconstrucción biográfica rigurosa, casi detectivesca, llevada a cabo durante varios años, al modo británico, que dirán algunos. El biógrafo se ha entrevistado con más de un centenar de testigos de la época, ha escudriñado hemerotecas, diarios de los amigos, escritos originales, correspondencia… Todo para construir el verdadero friso de la época que le tocó vivir a Eduardo Haro Ibars.

 

· Memorias de ultratumba, François de Chateaubriand (El Acantilado)

Epopeya extraordinaria de unos tiempos convulsos que François de Chateaubriand vivió como testigo y protagonista, las Memorias de ultratumba son un documento literario atemporal. Melancólico y desengañado, aristócrata que presenció la Revolución Francesa, que viajó a la joven República americana y conoció el esplendor y la falsía del Imperio napoleónico, así como la Restauración, Chateaubriand fue un hombre polifacético, hábil y vehemente, cuyas Memorias "un templo de la muerte erigido a la luz de mis recuerdos" nacieron como confrontación personal con la Historia, como revancha contra el tiempo. Un escritor maravilloso y de culto capaz de construir, como el profesor Fumarola dice en el prólogo redactado para esta edición, "una reflexión profunda, de una actualidad sobrecogedora y de un alcance universal, sobre la era democrática inaugurada por la Revolución Americana y por la Revolución Francesa, sobre las grandes esperanzas que ella hizo nacer, sobre los peligros que llevaba en germen, y sobre las pruebas insólitas a las que exponía, en su expansión mundial, la libertad y la humanidad misma del hombre".

 

· Autobiografía, de G. K. Chesterton (El Acantilado)

G.K. Chesterton, celebradísimo escritor de ficción, fue también un renombrado autor de ensayos y un acerado polemista que dejó, tras su muerte, en 1936, la Autobiografía que hoy presentamos. Más allá de trazarnos el recorrido vital de su memoria, Chesterton nos abre una ventana al mundo que le tuvo ocupado como periodista y escritor de panfletos –así es como él quería ser recordado- y con el que raramente mantuvo una convivencia pacífica. Chesterton es el hombre visceral, polémico y apasionado, que no dudaba en proclamar de viva voz su denuncia ante un sistema político corrupto y una moral propagandística cuyo telón de fondo era la guerra de los Borres (la incursión británica en Sudáfrica que tan popular fue entre la sociedad inglesa) y la Primera Guerra Mundial. Su conversión al catolicismo acabó de situarlo en el papel de personaje excéntrico y contestatario. Hoy, por su extraordinaria agudeza intelectual y su brillante habilidad para esgrimir la paradoja como arma de argumentación, Chesterton sigue siendo el estimulante pensador que consiguió mantener, en vilo y al acecho, a miles de lectores.

 

· El legado de la India, de Fernando Díez (Mandala)

El legado de la India es una recopilación, adaptación y traducción de lo más sobresaliente del pensamiento y cultura hindúes al modo de pensar occidental, enmarcada históricamente y escrita en un lenguaje asequible al lector no iniciado en la terminología oriental. Este libro, síntesis de treinta años dedicados en cuerpo y alma al tema de la India, más de una tercera parte de ellos vividos en el centro de gravedad del hinduismo, en Benarés, está dirigido a aquellas personas de carácter intelectual o espiritual que deseen tener un conocimiento riguroso y profundo de la tradición india en sus manifestaciones fundamentales. Con este trabajo el autor, que se siente puente entre dos culturas, cree haber cumplido con un deber y una deuda, la de gratitud y amor a un país que tanto bien le proporcionó y que con tal generosidad lo acogió; porque le permitió abrir la cámara de sus más secretos y antiguos tesoros. Este ensayo no es sólo la expresión de una extensa aventura intelectual, sino también una profunda experiencia personal.

 

· Plataforma, de Michel Houellebecq (Anagrama)

Michel, parisino de cuarenta años, es funcionario en un ministerio. Apocado y apático, está aburrido de todo y se siente incapaz de experimentar ninguna emoción. Poco después de la muerte de su padre decide partir: lo esperan unas vacaciones en Tailandia para olvidarse de todo y sumergirse en un paraíso de placer. En el oasis del turismo sexual, Michel viven en encuentro de imprevista intensidad: conoce a Valérie, directiva de Nouvelles Frontières. Ese encuentro será un hecho excepcional para el mundo chato e insensato en el que Michel habita desde hace años, ya que Valèrie es capaz de sentir placer, sabe cómo realizar sus deseos y no se siente amenazada por ningún fantasma.
De vuelta a París, cautivado por la vitalidad de Valèrie, Michel emprende, junto a ella y un amigo, una aventura empresarial: crean una red mundial de colonia turísticas en las que el sexo se practique libremente, los deseos estén en venta, la prostitución sea una actividad legal. La iniciativa conoce un éxito inmediato. Pero poco después la tragedia se precipita. Vidas aburridas, placeres degenerados, occidentales decepcionados, integristas de toda laya… Todo ello contra el trasfondo de un amor auténtico, absoluto.
Una novela que, al poner en su punto de mira el cinismo erótico de la sociedad de consumo, ha conmocionado a Francia. A la mirada gélida de Las partículas elementales o el clima sofocante de Ampliación del campo de batalla se agregan aquí la feraz e inquietante ironía de quien sabe desentrañar, sin piedad, el sinsentido de los negocios humanos.

 

· La danza de la realidad, de Alejandro Jodorowsky (Siruela)

"Este libro es un ejercicio de autobiografía imaginaria, aunque no en el sentido de “ficticia’’, pues todos los personajes, lugares y acontecimientos son verdaderos, sino en el hecho de que la historia profunda de mi vida es un esfuerzo constante para expandir la imaginación y ampliar sus límites, para aprenderla en su potencial terapéutico y transformador. Ella actúa en todos los terrenos de nuestra vida, incluso en los que consideramos racionales. Por eso, no se puede abordar la realidad sin desarrollar la imaginación desde múltiples ángulos. Normalmente lo visualizamos todo según los estrechos límites de nuestras creencias condicionadas. De la realidad misteriosa, tan vasta e imprevisible, no percibimos más que lo que se filtra a través de nuestro reducido punto de vista. La imaginación activa es la clave de una visión amplia: permite enfocar la vida desde ángulos que no son los nuestros, imaginando otros niveles de conciencia, superiores al nuestro. Esta búsqueda me separó de mi Yo ilusorio, me hizo huir de Chile y me impulsó a buscar con desesperación un sentido a la vida."
Alejandro Jodorowsky

 

· El Maestro y las Magas, de Alejandro Jodorowsky (Siruela)

En este libro que completa su autobiografía La danza de la realidad (Siruela, 2001), Alejandro Jodorowsky cuenta cómo conoció al maestro japonés Ejo Takata, que lo inició en la meditación, en el budismo zen y en la enseñanza que transmiten los koans. Sin embargo, la aplicación de estos conocimientos en la vida lo aprendió de un reducido grupo de mujeres (magas) que nada tenían que ver con el budismo. Aunque era el propio Takata quien le mostraba la esencia del zen y de los koans, la experiencia de dichas enseñanzas sólo la aprendía a través de estas mujeres. En este libro nos habla de la escritora y pintora surrealista Leonora Carrington; de Doña Magdalena, que le enseñó el masaje iniciático; de la poderosa actriz mexicana la Tigresa; y de Reyna D’Assia, hija del ocultista G. I. Gurdjieff. Pero en la vida del autor hubo otras magas: la sacerdotisa de los hongos María Sabina, la curandera Pachita o la cantante chilena Violeta Parra, de quienes ya escribió en La danza de la realidad y Psicomagia (Siruela, 2004).

 

· La vía del Tarot, de Alejandro Jodorowsky (Siruela)

Desde hace más de cuarenta años, Alejandro Jodorowsky se ha dedicado al estudio del Tarot, parte fundamental de su recorrido artístico y terapéutico.
Con Marianne Costa, ha extraído la quintaesencia de sus innumerables lecciones y lecturas por todo el mundo para escribir La vía del Tarot, que explora la arquitectura profunda de este juego de 78 cartas. El resultado es un exhaustivo manual que permitirá al lector iniciarse en la carga simbólica de las cartas, así como comprender uno a uno sus 22 arcanos mayores y 56 menores, para aprender a guiarse en la interpretación de su propio inconsciente.

 

· Yo, el Tarot, de Alejandro Jodorowsky (Siruela)

El Tarot es un arte. Y, como todo arte, llega a su cumbre cuando se transforma en poesía. En Yo, el Tarot, síntesis poética que Alejandro Jodorowsky nos ofrece de cada uno de los 22 arcanos mayores, se manifiesta la esencia y la voz de estos 22 "arquetipos".
"Los Arcanos, para hablar, nos exigen un olvido de nosotros mismos… El poema, si el lector trata de desentrañarlo con el espíritu de un buscador de tesoros, podrá despertarle las regiones más valiosas de su alma…"
"No sé nada, no puedo nada, no soy nada. ¿Quién vive en mí si no soy yo?"
La Papisa (Arcano II)

 

· El aprendiz de Brujo, Viaje a la India mágica, de Tahir Shah (Alba)

"-¿Y cómo sé que puedo confiar en usted? –pregunté.
-No puede saberlo –dijo Bastón-. Ya va usted aprendiendo."
La impresión que le causó de niño conocer al guardián del mausoleo de sus ancestros, el cual le inició en los rudimentos del ilusionismo, lleva a Tahir Shah a abandonar, años después, su cómoda vida de expatriado en Inglaterra para emprender un fabuloso viaje a la India en busca de los secretos de la magia. En Calcuta se convierte en pupilo de Hakim Feroze, mago, vidente, tiránico maestro que destroza sus ánimos y su físico a lo largo de un duro aprendizaje que incluye tanto tragar piedras, detener el pulso o subir la temperatura corporal ingiriendo jabón como aprenderse de memoria el Mahabharata. Asmático y ulceroso, debe entonces partir a un "viaje de observación" por todo el país en el que conocerá los más diversos prodigios y las más insólitas tradiciones: desde traficantes e esqueletos, dioses a tiempo parcial o magos que transforman el agua en gasolina, hasta los entresijos de las redes de mendicidad y de esclavitud infantil.
El aprendiz de brujo es literatura de viajes en el más genuino de los sentidos. Repleto de incidencias, encuentro y aventuras, el relato de iniciación muestra también su envés surreal, irónico y desmitificador; y compone, en su curso, un magnífico paisaje dela vida callejera de la India, con su síntesis fantástica de oficios medievales, picaresca organizada, lucha por la supervivencia y espiritualismo en parte auténtico, en parte falso: una cultura que es como un gran teatro en el que cada uno se inventa su propia vida.

 

· Gil de Biedma, de Miguel Dalmau (Circe)

Ya en vida, la figura del poeta Jaime Gil de Biedma (1929-1990) estuvo envuelta por un halo de leyenda. Vástago de una familia vinculada a la aristocracia castellana, trabajó como alto ejecutivo en la Compañía de Tabacos de Filipinas. Este empleo le llevó a viajar por todo el mundo y a vivir largas temporadas en Manila. Paralelamente, Gil de Biedma compuso una breve e intensa obra poética, considerada por muchos como la más influyente del último medio siglo en España. Poeta de la experiencia, cantó con ironía a los placeres y momentos perdidos antes de refugiarse en un enigmático silencio que contribuyó a cimentar su gloria. Pero sabedor del irreparable paso del tiempo, acabó inmolándose en un juego pasional donde vida y literatura formaban un todo. Miguel Dalmau ha dedicado varios años al estudio de esta personalidad poderosa, fascinante y compleja, a partir de testimonios del círculo de Gil de Biedma y de importante material inédito. Su retrato biográfico se despliega así como un tríptico contemporáneo –a la manera de Bacon- donde el respetable abogado de empresa convive con el poeta exquisito y el amante secreto.

 

· El hombre que soñaba demasiado, de Gonzalo Suárez (Areté)

El hombre que soñaba demasiado comienza con un diario de infancia y se adentra, de pronto, por un jardín. Al fondo, una casa. Un guardián a la puerta y una mujer en el invernadero. Tiene frío. No es extraño. La acaban de desenterrar. Con ella, irrumpen recuerdos vividos o por vivir, sueños soñados o por soñar y personajes que existen o existieron.
Esta insólita autobiografía es, a su vez, un libro de viajes y aventuras. Por sitios reales y sueños verdaderos. También, en cierta manera, podría ser una novela de amor desesperado. Por la belleza perdida, imposible de recuperar, y por las personas que pasaron y no volverán.
Pero, sobre todo, se trata de una tenaz y romántica apuesta: pasearse por la vida redescubriéndola a cada paso como si naciéramos en cada instante.

 

 

· Amok, de Stefan Zweig (El acantilado)

El destierro a la soledad de Madame de Prie en tiempos de Luis XV, el deambular de un coronel de las tropas de Napoleón por tierra enemiga entre los martirizados cuerpos de sus subordinados, o el amor obsesivo y sumiso más allá de la muerte de un médico europeo en la India colonial son algunos de los argumentos de este sugestivo libro de relatos de Stefan Zweig. La lucha de los hombres por sus pasiones, la tragedia de los destinos arrollados por la fortuna y el dolor como influjo de supervivencia se inscriben al rojo vivo en cada una de estas sobrias y conmovedoras narraciones de uno de los escritores más apreciados por el público de nuestro tiempo.

 

· Carta de una desconocida, de Stefan Zweig (El acantilado)

"Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora."

 

 

· La lucha contra el demonio, de Stefan Zweig (El acantilado)

Hölderlin, Kleist, Nietzsche, tres personajes extraordinarios por los que Stefan Zweig, como "psicólogo por pasión, creador por voluntad creadora" sentía un profundo apego. Su inquietud vital los aleja de la contención de Goethe decidido a autoconstruirse: "La fórmula para la vida según Goethe es la representada por el círculo: una línea cerrada, la redondez absoluta que abarca toda existencia, el eterno retorno a uno mismo." En cambio, "la forma de lo demoníaco", de la inquietud interna en Hölderlin, Kleist y Nietzsche, "se expresa por una parábola: un ascenso rápido e impetuoso en una única dirección, hacia lo superior, lo infinito, una curva perpendicular y una caída brusca." El demonio, entendido por Stefan Zweig como remanente del caos original del mundo, es quien desafía a los hombres creativos, poseídos por él, y les "arranca de las manos, a la fuerza, el timón de la voluntad, de manera que… son tambaleados por la tempestad, y chocan contra las peñas de su destino."

 

· Los ojos del hermano eterno, de Stefan Zweig (El acantilado)

Los ojos del hermano eterno, libro curiosísimo en la obra de Stefan Zweig, está escrito como una leyenda oriental situada mucho antes de los tiempos de Buda. Narra la historia de Virata, hombre justo y virtuoso, el juez más célebre del reino, que después de vivir voluntariamente en sus propias carnes la condena a las tinieblas destinada a los asesinos más sanguinarios, descubre el valor absoluto de la vida y reconoce en los ojos del hermano eterno la imposibilidad intrínseca de todo acto judicativo. Virata llega a ser, después de su renuncia, un hombre anónimo a quien le espera, una vez muerto, un olvido todavía más perenne, el de la historia que sigue su curso prescindiendo del hombre más justo de todos los tiempos.

 

 

 

· Momentos Estelares de la Humanidad, de Stefan Zweig (El acantilado)

Éste es probablemente el libro más famoso de Stefan Zweig. En él lleva a su cima el arte de la miniatura histórica y literaria. Muy variados son los acontecimientos que reúne bajo el título de Momentos estelares: el ocaso del imperio de Oriente, en el que la caída de Constantinopla a manos de los turcos en 1453 adquiere su signo más visible; el nacimiento de El Mesías en Haendel en 1741; la derrota de Napoleón en 1815; el indulto de Dostoievski momentos antes de su ejecución en 1849; el viaje de Lenin hacia Rusia en 1917…"Cada uno de estos momentos estelares –escribe Stefan Zweig con acierto- marca un rumbo durante décadas y siglos", de manera que podemos ver en ellos unos puntos clave de inflexión de la historia, que leemos en estas catorce miniaturas históricas con la fascinación que siempre nos produce Zweig.

"Para que los nuevos lectores se enteren de la diferencia entre la gran literatura y la que nos proponen las editoriales"

Fernando Sánchez Dragó

 

· Novela de ajedrez, de Stefan Zweig (El acantilado)

Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva Cork a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores. Si Novela de ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.

 

 

· La tormentosa búsqueda del Ser, de Stanislav Grof & Christina Grof (La Liebre de Marzo)

Éste es un libro clave en la literatura de la psicología transpersonal. Y lo es tanto a nivel teórico como práctico. Y aun mejor: a un nivel pragmático; y esto es así porque este estudio versa sobre las experiencias 'transpersonales' acaecidas de forma espontánea a una persona, o sea, todo ese tipo de experiencias que la psicología y la mentalidad modernas clasificaban con el nombre de 'psicóticas' y términos por el estilo.
El propósito del surgimiento de la psicología transpersonal fue el conciliar los estados ampliados de la mente, que si bien eran conocidos en occidente por el misticismo cristiano, bien puede decirse que habían sido olvidados o relegados de la memoria con la práctica de la psicología, que había heredado de la ciencia mecanicista unos mapas de la mente muy reduccionistas que dejaban poco espacio la comprensión de experiencias tanto místicas como de sanación, que pueden inducirse a propósito, o bien pueden acontecer de forma espontánea.

 

· Primavera silenciosa, de Rachel L. Carson (Editorial Crítica)

A mediados de 1950 los esquimales no sabían qué era padecer cáncer. En los sesenta se encontraron trazas de plaguicidas en su organismo y empezaron a aparecer los primeros casos de esta enfermedad. En las últimas décadas, los problemas de fertilidad en parejas jóvenes han aumentado progresivamente, y se ha producido una caída en picado del nivel de espermatozoides; al mismo tiempo, la tasa de cáncer de mama asciende de forma preocupante. Algo está pasando en los mecanismos de reproducción sexual y gran parte del problema está relacionada con sustancias tóxicas provenientes de plaguicidas que permanecen en nuestros cuerpos. Es lo que se conoce como "disruptores hormonales", es decir, la combinación de sustancias químicas que en nuestro organismo pueden actuar como hormonas artificiales, alterando la reproducción. Así lo destapó en 1962 la bióloga norteamericana Rachel Carson en su Primavera silenciosa, best-séller que fundó las bases del ecologismo moderno. Por primera vez se habló del peligro de usar DDT y otros productos químicos usados como pesticidas. Lo más alarmante no era únicamente su toxicidad, sino también su capacidad para persistir en los organismos por medio de la acumulación en los tejidos grasos.
"La cuestión es si alguna civilización puede desencadenar una guerra implacable sin destruirse a sí misma y sin perder el derecho a llamarse civilización." La osadía de creernos capaces de manipular impunemente la vida y la naturaleza nos ha llevado a activar una guerra silenciosa cuyas consecuencias no somos capaces de imaginar, mucho menos de prever.

 

· Pioneros de lo imposible, de Javier Jayme (Ed. Alianza)

Dentro de la vasta geografía de los cinco continentes han existido siempre lugares teñidos con un aura de leyenda, cuya majestuosidad, difícil acceso o misterio han desafiado la sed de conocimiento y de experiencia del hombre. En la mejor tradición de la literatura de viajes, Javier Jayme rememora y relata con un pulso propio de las novelas de aventuras las conquistas llevadas a cabo por Pioneros de lo imposible, como los hermanos Schomburgk en las intrincadas selvas de la Guayana, Almásy en el ardiente desierto de Libia, Herzog en las cumbres del Himalaya o Shackleton en medio de los hielos antárticos. Las peripecias de Burton y Speke, Stanley y Thesiger en su afán por desentrañar los misterios del Nilo, el Congo y el Awash, míticos ríos africanos; la búsqueda de la roca de Alamut, en pleno corazón de Persia, por la indómita Freya Stark; los primeros pasos de un occidental por el reino prohibido de Mustang y los descubrimientos de Thor Heyerdahl en la isla de Pascua completan este trepidante recorrido por diez de los más apasionantes HITOS DE LA EXPLORACIÓN CONTEMPORÁNEA.

"Un libro apasionante y perfecto compañero de viaje durante mi última estancia en tierras camboyanas y vietnamitas."

Fernando Sánchez Dragó

 

· Vidas de las musas: La historia de las nueve mujeres y los artistas a los que inspiraron, de Francine Prose (Ediciones del Bronce)

Francine Prose explora en este libro la compleja relación entre el artista y su musa. De una forma brillante, irónica y provocativa saca a la luz con gran sensibilidad e inteligencia las fuentes esquivas y emocionales del proceso creativo. ¿Qué tienen en común las musas que aparecen en este libro? Todas eran hermosas y sensuales, con un atractivo poco convencional. Todas amaron a sus artitas, y los artistas las quisieron a ellas, pero también les inspiraron con una intensidad y un sentimiento propios del eros. Para todos estos artistas, el amor de sus musas, o a sus musas, fue un elemento imprescindible para crear su arte.

 

· Desobediencia civil y otros escritos, de Henry D. Thoreau (Ed. Alianza)

Figura singular y enemiga de convenciones, el estadounidense Henry Thoreau (1817-1862) desarrolló una obra fértil y heterogénea transida de un individualismo y una integridad radicales. Si su obra más conocida, «Walden», fue el resultado de su voluntad de experimentar la libertad y la vida autosuficiente en la naturaleza, en sus «Diarios», ensayos y conferencias fue consignando su propia construcción como persona. Su ideología fue heterodoxa, radical, casi libertaria, antiimperialista y antiesclavista, y su influencia en los movimientos contemporáneos de desobediencia civil, desde Gandhi a nuestros días, ha sido enorme.

 

· Sueño profundo, de Banana Yoshimoto (Tusquets)

Tres jóvenes que atraviesan un periodo difícil de su vida son las protagonistas de este bellísimo volumen de la escritora japonesa Banana Yoshimoto. Sueño profundo, Los viajeros de la noche y Una experiencia, los tres relatos que componen el libro, exploran a través de esas jóvenes los mundos que se abren cuando todo parece desmoronarse y sólo queda el vacío, mundos poblados por sombras que de pronto se hacen presentes en la vida de cada día.

 

 

· El guirigay nacional: Ensayos sobre el habla de hoy, de Santiago de Mora-Figueroa, Marqués de Tamarón (Altera)

“Lo recuerdo muy bien, era un día de bochorno tropical cuando descubrí que no entendía a los nativos. Corría el verano de 1981 y yo acababa de volver a Madrid tras catorce años de ausencia. Los nativos eran todos españoles: altos funcionarios y políticos que hablaban de posicionarse de cara a tocar el tema en profundidad y en solitario. Por un momento creí haberme equivocado de reunión y estar en un congreso de pornógrafos pedantes, pero no, en esa sala caldeada se estaba hablando de política exterior y los participantes eran casi todos viejos amigos míos, gentes honorables y sensatas. Me había separado de ellos recién terminado nuestro paso por la universidad, los había dejado hablando en cristiano y ahora me los encontraba parloteando en una jerga incomprensible. Yo seguía entendiendo a la pipera madrileña o al gañán andaluz –y desde luego al campesino peruano o al peón costarricense– pero ya no entendía a mis pares, a la crema de la intelectualidad española. Callé, humildemente tomé notas, y de ese trabajo de campo, entre filológico y antropológico, nació el Guirigay Nacional.”

 

· La condición del héroe, de Enrique Cuesta (Autoeditado)

Delicioso libro de cuentos autoeditado de Enrique Cuesta, un viejo amigo de Sánchez Dragó, de ésos que encuentra uno en sus viajes, entendiendo el viaje como el arte del encuentro, y que serán amigos toda la vida. Para conseguir el libro escriba al e-mail: lacondiciondelheroe@yahoo.es

 

 

· Hasta aquí hemos llegado, de Enrique Meneses (Ediciones del Viento)

Hasta aquí hemos llegado es el apasionante relato autobiográfico de uno de los pioneros del fotoperiodismo español, maestro de fotógrafos y periodistas. Enrique Meneses (Madrid, 1929) ha vivido en Francia, Portugal, Egipto y Estados Unidos, y ha viajado por la India, Oriente Medio, África negra, Cuba, etc… Testigo de excepción de los acontecimientos más importantes de la segunda mitad del siglo veinte, ha convivido con los rebeldes de Fidel Castro en Sierra Maestra, ha pernoctado con los manifestantes de la marcha sobre Washington que lideró Martin Luther King; fotografió la Guerra de los Seis Días entre Egipto e Israel, el entierro del presidente Kennedy, la boda de los reyes de España; entrevistó al Dalai Lama, a Nasser, a Abdel-Krim; ha sido Chief-Bureau de Paris-Match para Oriente Medio…

 

 

· Manual de Literatura para caníbales, de Rafael Reig (Debate)

A medio camino entre la novela y el libro de ensayo, el Manual de literatura para caníbales nos invita a un divertido recorrido a tumba abierta por los hitos de la historia de la narrativa española de los últimos doscientos años.

 

 

 

 

· Braille para sordos, de José María Mijangos (Martínez Roca)

Entre los años 1930 y 1960 la novela popular se erigió en el exponente principal de la cultura del ocio en España, y fue equiparable e, incluso, superior a los mitificados pulps norteamericanos. ¿Qué nombres, qué personas, qué vidas se escondían tras los seudónimos y las obras de gente como Marcial Lafuente Estefanía, José Mallorquí o Corín Tellado? Esta obra sarcástica, divertida, conmovedora y magistralmente escrita deslumbra por la capacidad del autor para la caricatura. Una novela escrita motu proprio sobre la vida de los escritores por encargo.

 

· Cuentos completos en prosa y verso, de Voltaire (Siruela)

Aunque Voltaire empezó a escribir cuentos en su etapa de «cortesano», cuando, como gentilhombre de la cámara del rey, debía proveer al entretenimiento de la corte, en estos textos ya estarán presentes los propósitos de toda su escritura: divulgar las nuevas ideas, combatir la ineptitud y la mentira religiosas, luchar por la tolerancia, y todo ello envuelto en ficciones narrativas que pueden llevar al lector tanto a los espacios interplanetarios como a Oriente, con las aventuras amorosas de sus princesas y huríes.

 

 

· Lo que está mal en el mundo, de Chesterton (Ciudadela)

En Lo que está mal en el mundo todos los temas son abordados con firmeza por Chesterton, que no se esconde tras el parapeto de lo políticamente correcto y se mete de lleno en el mundo de las ideas, creando un debate que, en esencia, se mantiene hasta hoy mismo. La libertad, la familia, la democracia y la propiedad son algunas de las grandes cuestiones que se tratan con gran discernimiento y clarividencia.

Su mayor logro es precisamente ése, no quedarse en lo accesorio, en la política del día a día, sino avanzar hacia la raíz de los problemas que acucian a la sociedad. Problemas que hoy en día siguen vivos y sin resolver, y que Chesterton tuvo la agudeza de reconocer y destapar.

"Chesterton, un maestro de la literatura que describe los males de un mundo, el suyo, que parece el nuestro".

Fernando Sánchez Dragó

 

· La India por dentro, de Alvaro Enterría (Akal)

Basándose en su profundo conocimiento del país y en su experiencia de vida cotidiana en la sociedad india, el autor ha escrito esta guía cultural, una verdadera pequeña enciclopedia donde se exponen los fundamentos y raíces de la civilización india y el funcionamiento de la sociedad, cubriendo prácticamente todos los aspectos de la cultura de la India. Este libro intenta responder en profundidad a las miles de preguntas que se hacen los viajeros, que se encuentran bruscamente sumergidos en un abigarrado y complejo mundo cuyas claves no comprenden. También será muy valioso para las personas interesadas en otras civilizaciones y culturas.

 

· En el umbral del universo invisible, de Luis Martos (Letra Clara)

"El libro de Luis Martos, entre otras muchas cosas de peso y poso, nos propone un itinerario de acceso a la posibilidad de creer racionalmente en la existencia de un dios bondadoso así como en la inmortalidad de la conciencia individual.

No es poco. El autor, que expone su sistema filosófico -una suerte de Neoplatonismo Dialéctico- a modo de espiral y en forma de tertulias, en las que también se abordan problemas sociales y políticos de nuestro país, se apoya principalmente en Numenio de Apamea, en Plotino (al que los filósofos islámicos confundieron con Aristóteles, de quien el autor abomina) y Jakob Boehme.

El lenguaje es claro, elegante y preciso, y las páginas sobre el Taoísmo y el Zen alcanzan la altura de lo memorable.

Luis Martos promete un segundo volumen -éste-, que sus lectores esperamos con impaciencia. No en balde decía el principito que, hoy como ayer, lo esencial es invisible a los ojos."

Fernando Sánchez Dragó (publicado en el ABCD las artes y las letras, Junio de 2005)

 

· En la corte del Mikado. Bocetos japoneses, de Francisco de Reynoso (Nausicaä)

El viaje de Reynoso al Imperio del Sol Naciente se produce en un momento clave de la Historia del Japón. Sus costumbres y tradiciones milenarias se están viendo transformadas por voluntad del Mikado. El Shogun ya no rige los destinos del Imperio y una nación nueva está a punto de irrumpir en el mundo civilizado. A través de las páginas de esta obra, el diplomático Reynoso no sólo nos hace una descripción concisa y amena del Japón que despierta al mundo sin para ello desprenderse de su densa tradición, sino que también aprovecha para hacer una crítica comparativa con la España del momento, dejándonos al paso una descripción de las erráticas políticas exteriores de nuestros gobiernos. Pero más allá de la detallada visión histórica del Japón de aquellos días, el joven diplomático español nos ofrece, con su prosa franca y clara, una crítica visión del mundo de finales del XIX. En un recorrido que da la vuelta al mundo, atravesando los incipientes EE.UU. en su camino de ida, y el convulso extremo oriente de la época en el de vuelta, Reynoso llena las páginas de datos curiosos y amenos que hacen de este libro un clásico de la literatura de viajes.

 

· Revista El manifiesto: contra la muerte del espíritu y la tierra, Año III - Número 5 y todos los anteriores

Quienes estampamos nuestra firma al pie de este Manifiesto no estamos movidos por ninguno de los afanes que caracterizan habitualmente al signatario de proclamas, protestas y reivindicaciones. El Manifiesto no pretende denunciar políticas gubernamentales, ni repudiar actuaciones económicas, ni protestar contra específicas actividades sociales. Contra lo que se alza es contra algo mucho más general, hondo… y por lo tanto difuso: contra la profunda pérdida de sentido que conmueve a la sociedad contemporánea.

Aún sigue existiendo, es cierto, algo parecido al sentido; algo que, por sorprendente que sea, aún justifica y llena la vida de los hombres de hoy. Por ello, el presente Manifiesto se alza, hablando con mayor propiedad, contra la reducción de dicho sentido a la función de preservar y mejorar (en un grado, es cierto, inigualado por ninguna otra sociedad) la vida material de los hombres.

Trabajar, producir y consumir: tal es todo el horizonte que da sentido a la existencia de los hombres y mujeres de hoy. Basta, para constatarlo, leer las páginas de los periódicos, escuchar los programas de radio, regodearse ante las imágenes de la televisión: un único horizonte existencial (si se le puede denominar así) preside a cuanto se expresa en los medios de comunicación de masas. Contando con el enfervorizado aplauso de éstas, dicho horizonte proclama que de una sola cosa se trata en la vida: de incrementar al máximo la producción de objetos, productos y esparcimientos puestos al servicio de nuestro confort material.

www.manifiesto.org

 

· Pío Baroja, a escena, de Miguel Sánchez-Ostiz (Espasa)

El mito de Baroja sigue vivo y la lectura de su obra nunca deja indiferente. El interés por su persona, por su arte literario, por la oscura y monumental autobiografía que es su obra, por la firme voluntad de lucha contra su conciencia, por esa rebelión manifiesta sobre lo que es y lo que le gustaría que fuera de otra manera, han llevado a escribir esta nueva biografía, que toma como punto de partida las ocasiones en las que Baroja habla de sí mismo.

La importante y abundante documentación que ha manejado Sánchez-Ostiz, uno de los más importantes escritores del panorama literario español, y el original punto de vista son las prin