·
Tao Te Ching, de Lao Tse (Martínez
Roca, edición de Luis Racionero)
"Quizá el mejor libro jamás escrito. Y la
edición de Luis Racionero, una de las mejores que yo he leído."
Fernando Sánchez Dragó
· Libro
de Réquiems, de Mauricio Wiesenthal (Edhasa, 696 páginas)
"Este libro, al cual dediqué hace poco
un programa entero de 'Las Noches Blancas', cuya lectura
aconsejo vivamente, y que era un libro condenado a vender
trescientos ejemplares y que, sin embargo, en parte
por el granito de arena que yo haya podido poner, y
en parte porque el lector es sensible y se ha dado cuenta
poquito a poquito, de boca a oreja, va ya por la tercera
o la cuarta edición. Este libro es 'Libro de
Réquiems', de Mauricio Wiesenthal, un escritor
barcelonés que tiene cien libros publicados,
libros de encargo, mayormente. Yo no lo conocía,
no sabía quién era, y si yo no sabía
quién era que llevo treinta años haciendo
programas de libros en televisión, es que prácticamente
no lo conocía nadie.
En este libro, Mauricio Wiesenthal se dedica a
glosar la vida -y la muerte también, el título
del libro lo indica- de grandes figuras de la cultura
occidental, desde Casanova hasta Proust, pasando por
Velázquez y por Borges. Entonces hace una reconstrucción
de estas vidas, metiéndose él, como si
fuera una especie de personaje que ha vivido a lo largo
de todas las épocas. Es un libro realmente prodigioso,
que primero lo lees y luego lo tienes en la mesilla
de noche, y cuando estás en momentos difíciles
lo abres y te devuelve la alegría de vivir y
la fe en la existencia. Un libro maravilloso, lo aconsejo
vivamente.
Además, yo siempre digo que, si por algo
me he de salvar en el Día del Juicio Final, inclinando
a mi favor la balanza de las buenas acciones, será,
aparte de por haber escrito mis libros, por haber descubierto
en España a tres autores: El Marqués de
Tamarón, Alejandro Jodorowsky y Mauricio Wiesenthal”
[...] Para mí, toda la Historia del Arte termina
en el siglo XIX, y este libro de Mauricio Wiesenthal,
‘Libro de Réquiems’, parece escrito
antes del siglo XIX."
Fernando Sánchez Dragó
(extracto de la presentación oficial de 'Libro
de Réquiems', 7 de Junio de 2005, y de la conferencia
'El Corazón del Laberinto', 22 de Julio de 2005)
·
En busca del universo invisible, de Luis Martos
(Letra Clara, 430 páginas)
"Del universo invisible
y también del visible, que a menudo se nos escapa...
La evaporación de los valores morales, el
desprestigio de las religiones meramente eclesiales
y la sustitución del ser por el tener y del qué
por el cómo inducen a buscar (y a no encontrar)
en el hedonismo materialista -dinero, sexo, drogas-
el paliativo para una profunda angustia, desorientación
y depresión que puede, incluso, desembocar en
el suicidio. Con el mismo fin, personas mentalmente
sanas acuden, también en vano, a psicólogos,
psiquiatras y terapeutas de varia lección o,
con más acierto, a cualquiera de los muchos asesores
filosóficos surgidos a raíz de la obra
de Gerd Achenbach que recuperan la tradición
socrática de la filosofía sapiencial entendida
como ars vivendi.
Pues bien: una alternativa a esa búsqueda
o, quizás, un complemento a ella, consistiría
en la lectura del libro que aquí se reseña,
cuyo autor, versado y asenderado en religiones y filosofías
orientales y occidentales, suministra una respuesta
original, completa, coherente y no sólo esperanzadora,
sino abiertamente consoladora, a las preguntas radicales
que desde el albor de los tiempos se plantea el ser
humano a cuento de sí mismo y del universo que
lo rodea.
El libro de Luis Martos, entre otras muchas cosas
de peso y poso, nos propone un itinerario de acceso
a la posibilidad de creer racionalmente en la existencia
de un dios bondadoso así como en la inmortalidad
de la conciencia individual.
No es poco. El autor, que expone su sistema filosófico
-una suerte de Neoplatonismo Dialéctico- a modo
de espiral y en forma de tertulias, en las que también
se abordan problemas sociales y políticos de
nuestro país, se apoya principalmente en Numenio
de Apamea, en Plotino (al que los filósofos islámicos
confundieron con Aristóteles, de quien el autor
abomina) y Jakob Boehme.
El lenguaje es claro, elegante y preciso, y las
páginas sobre el Taoísmo y el Zen alcanzan
la altura de lo memorable.
Luis Martos promete un segundo volumen, que sus
lectores esperamos con impaciencia. No en balde decía
el principito que, hoy como ayer, lo esencial es invisible
a los ojos."
Fernando Sánchez
Dragó (publicado en el ABCD las artes y las letras,
Junio de 2005)
· El
Elogio de la Sombra, de Junichiro Tanizaki (Siruela, 96
páginas)
En Occidente, el más poderoso
aliado de la belleza ha sido siempre la luz.En cambio, en
la estética tradicional japonesa lo esencial es captar
el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí
sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición
de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil
de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra
fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación
de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza
pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la
sombra.
En este ensayo clásico, escrito
en 1933, Junichiro Tanizaki va desarrollando con gran refinamiento
esta idea medular del pensamiento oriental, clave para entender
el color de las lacas, de la tinta o de los trajes del teatro
no; para aprender a apreciar el aspecto antiguo del papel
o de los reflejos velados en la pátina de los objetos;
para prevenirnos contra todo lo que brilla; para captar la
belleza en la llama vacilante de una lámpara y descubrir
el alma de la arquitectura a través de los grados de
opacidad de los materiales y el silencio y la penumbra del
espacio vacío.
· Viaje
a Rusia, de John Steinbeck (Grupo Unisón Producciones,
S.L., 298 páginas)
Interesado por conocer de primera mano
"la vida privada del pueblo ruso" y "el otro
gran lado" del telón, el escritor estadounidense
John Steinbeck hizo en el verano de 1947 un viaje con el fotógrafo
Robert Capa a la URSS, fruto del cual fue su libro "Viaje
a Rusia", que ahora edita el Grupo Unisón.
· Orient
Express, de John Dos Passos (Ediciones del Viento,
212 páginas)
En la segunda mitad de 1921 el escritor
americano John Dos Passos, autor de Manhattan Transfer y de
la Trilogía USA, deja en París a su amigo el
poeta E.E. Cummings para tomar el Orient Express con destino
a Oriente Medio.Desde Turquía se dirige a los Balcanes.
Desde Georgia y Armenia (donde la gente moría de cólera,
tifus y hambre) desciende a Persia (Irán) e Irak, y
desde su capital, Bagdad, recorre en treinta y nueve días
el desierto que se extiende hasta Damasco (Siria) en una gran
caravana de camellos de la cual se convierte en el único
pasajero occidental.
· Rubicón.
Auge y caída de la República Romana, de Tom
Holland (Planeta, 400 páginas)
"Es una historia de la caída,
no del Imperio Romano, sino de la República Romana,
que es cuando verdaderamente cae Roma. El Imperio es una coletilla.
Lo sorprendente de este libro, que está escrito por
un inglés cuyo nombre ni siquiera recuerdo, se me escapa
siempre. Aquí tenemos un ejemplo de que lo que importa
es el libro, no el nombre del autor, en contra de esta personalización
a la que me yo me he referido antes. Este libro es magnífico
en todos los sentidos, tiene una información increíble,
es agudo, es ingenioso, es divertido, pero al mismo tiempo
es que es una descripción del mundo contemporáneo
tal cual, traladada a los tiempos romanos."
Fernando Sánchez
Dragó (extracto de la conferencia 'El Corazón
del Laberinto', 22 de Julio de 2005)
· El Piloto de
la Muerte, de Miguel Sánchez-Ostiz (Espasa Calpe,
240 páginas)
Una nueva novela de Miguel Sánchez-Ostiz,
uno de los autores más personales y originales de la narrativa
española actual, que se adentra esta vez en los melancólicos
caminos de la memoria y el recuerdo
A raíz de la muerte
de su padre, un personaje singular, extravagante y carismático,
el protagonista comienza a recordar su infancia y adolescencia y cómo
ésta estuvo marcada por la presencia de su padre, con sus fantasías,
sus sueños de fama, sus ocasionales sueños de charlatán
y su pasado como feriante.
· La Isla de Juan
Fernández: Viaje a la isla de Robinson Crusoe, de
Miguel Sánchez-Ostiz (Ediciones B)
Un viaje a uno de los escenarios del drama de
Robinson Crusoe, tejido sobre la vida solitaria del marino escocés
Alexander Selkirk, que fue abandonado en la isla de Juan Fernández
en 1703. Juan Fernánez fue el remoto refugio de piratas como
Shelvocke, David, Dampier, Anson, objetivo de naturalistas y de aventureros,
penal de la Inquisición y escondite de un mítico tesoro
que nadie ha encontrado todavía.
· Turistas del
ideal, de Ignacio Vidal-Folch (Destino, 270 páginas)
No sólo le ha puesto un buen título,
sugeridor, Vidal-Folch a su nueva novela, Turistas del ideal,
sino que con esa locución define de maravilla un notable hecho
contemporáneo. Alude al comportamiento de ciertos creadores
relevantes de la izquierda finisecular que pasean sus utopías
por el ancho mundo mientras en su vida se atienen a vulgares patrones
burgueses.
· Salón de pasos
perdidos. El jardín de la pólvora, de Andrés
Trapiello (Pre-textos, 624 páginas)
"Sólo para jóvenes que crean que
la literatura es algo más que entretenimiento. Pero que el
lector no se quede en un solo volumen, que lea la totalidad de 'Salón
de pasos perdidos', con trece entregas publicadas hasta
la fecha."
Fernando
Sánchez Dragó
· Sinuhé,
el egipcio, de Mika Waltari (Círculo
de lectores, 544 páginas)
"Coincido con Terenci Moix (que en paz descanse):
la mejor novela del siglo XX."
Fernando Sánchez
Dragó
· Los
cipreses creen en Dios, de José M. Gironella
(Planeta, 912 páginas)
"Yo, a los 16 años, me convertí
en antifranquista gracias a este libro."
Fernando Sánchez
Dragó
· Manifiesto contra
el progreso, de Agustín López Tobajas
(José J. de Olañeta, 129 páginas)
Este texto, breve pero denso, de palabras sencillas
pero profundo en las ideas, ahonda en el núcleo mismo de la
idolatría del hombre moderno, desarrollando una crítica
radical y sin concesiones a la gran ficción de nuestro tiempo:
el progreso.
· La conspiración
de Cristo. La mayor ficción de la Historia, de Acharya
S (Valdemar, 702 páginas)
La existencia histórica de Jesucristo
es aceptada comúnmente por cristianos y no cristianos como
un hecho cierto. Acharya S, en su riguroso y esclarecedor estudio
'La conspiración de Cristo' demuestra, recopilando multitud
de pruebas documentales e históricas, que no hay evidencias
textuales de su vida y obra antes del siglo II d.C., en que aparecen
los primeros evangelios, y que «Jesucristo» es, de hecho,
una compilación de las vidas y enseñanzas de diversos
dioses y hombres santos cuyos dramas fueron regularmente representados
por los pueblos antiguos mucho antes de la era cristiana: de Mitra,
Krishna, Attis, Buda, Dionisos y Hércules, entre otros, cuenta
la tradición que nacieron también de una virgen el día
25 de diciembre, y resucitaron de su tumba, varios de ellos tras ser
crucificados, el 25 de marzo. «Vosotros, pobres idiotas –decían
los gnósticos a los primeros cristianos– habéis
confundido los misterios de antaño con la historia moderna,
y aceptado literalmente aquello que sólo tenía sentido
místicamente».
· Eduardo Haro Ibars:
los pasos del caído, de J. Benito Fernández (Anagrama)
Unos lo recordarán como columnista de
la emblemática revista Triunfo, otros como letrista de la Orquesta
Mondragón; los más jóvenes lo mitificaron como
uno de los pioneros de la movida madrileña, la que según
las crónicas ahora cumple veinticinco años. Eduardo
Haro Ibars (Madrid, 1948-1988), hijo del controvertido periodista
Eduardo Haro Tecglen –adulado y reprobado-, fue ante todo un
freak. Quizá de los primeros freaks que hubo en España.
Haro Ibars rompió la dicotomía progre-facha, tan en
boga en los años setenta. Novelista, poeta, ensayista, el biografiado
ha dejado su huella en generaciones posteriores que ven en él
y en su obra a un autor de culto. Precursor del movimiento gay en
España, la vida de este poeta de lo menudo está jalonada
por las drogas y el rock 'n' roll. Muchos jóvenes de su generación
se quedaron en el camino, como él.
Eduardo Haro Ibars: los pasos del caído es una reconstrucción
biográfica rigurosa, casi detectivesca, llevada a cabo durante
varios años, al modo británico, que dirán algunos.
El biógrafo se ha entrevistado con más de un centenar
de testigos de la época, ha escudriñado hemerotecas,
diarios de los amigos, escritos originales, correspondencia…
Todo para construir el verdadero friso de la época que le tocó
vivir a Eduardo Haro Ibars.
· Memorias de ultratumba,
François de Chateaubriand (El Acantilado)
Epopeya extraordinaria de unos tiempos convulsos
que François de Chateaubriand vivió como testigo y protagonista,
las Memorias de ultratumba son un documento literario atemporal.
Melancólico y desengañado, aristócrata que presenció
la Revolución Francesa, que viajó a la joven República
americana y conoció el esplendor y la falsía del Imperio
napoleónico, así como la Restauración, Chateaubriand
fue un hombre polifacético, hábil y vehemente, cuyas
Memorias "un templo de la muerte erigido a la luz de mis recuerdos"
nacieron como confrontación personal con la Historia, como
revancha contra el tiempo. Un escritor maravilloso y de culto capaz
de construir, como el profesor Fumarola dice en el prólogo
redactado para esta edición, "una reflexión profunda,
de una actualidad sobrecogedora y de un alcance universal, sobre la
era democrática inaugurada por la Revolución Americana
y por la Revolución Francesa, sobre las grandes esperanzas
que ella hizo nacer, sobre los peligros que llevaba en germen, y sobre
las pruebas insólitas a las que exponía, en su expansión
mundial, la libertad y la humanidad misma del hombre".
· Autobiografía,
de G. K. Chesterton (El Acantilado)
G.K. Chesterton, celebradísimo escritor
de ficción, fue también un renombrado autor de ensayos
y un acerado polemista que dejó, tras su muerte, en 1936, la
Autobiografía que hoy presentamos. Más allá
de trazarnos el recorrido vital de su memoria, Chesterton nos abre
una ventana al mundo que le tuvo ocupado como periodista y escritor
de panfletos –así es como él quería ser
recordado- y con el que raramente mantuvo una convivencia pacífica.
Chesterton es el hombre visceral, polémico y apasionado, que
no dudaba en proclamar de viva voz su denuncia ante un sistema político
corrupto y una moral propagandística cuyo telón de fondo
era la guerra de los Borres (la incursión británica
en Sudáfrica que tan popular fue entre la sociedad inglesa)
y la Primera Guerra Mundial. Su conversión al catolicismo acabó
de situarlo en el papel de personaje excéntrico y contestatario.
Hoy, por su extraordinaria agudeza intelectual y su brillante habilidad
para esgrimir la paradoja como arma de argumentación, Chesterton
sigue siendo el estimulante pensador que consiguió mantener,
en vilo y al acecho, a miles de lectores.
· El legado de la India,
de Fernando Díez (Mandala)
El legado de la India es una recopilación,
adaptación y traducción de lo más sobresaliente
del pensamiento y cultura hindúes al modo de pensar occidental,
enmarcada históricamente y escrita en un lenguaje asequible
al lector no iniciado en la terminología oriental. Este libro,
síntesis de treinta años dedicados en cuerpo y alma
al tema de la India, más de una tercera parte de ellos vividos
en el centro de gravedad del hinduismo, en Benarés, está
dirigido a aquellas personas de carácter intelectual o espiritual
que deseen tener un conocimiento riguroso y profundo de la tradición
india en sus manifestaciones fundamentales. Con este trabajo el autor,
que se siente puente entre dos culturas, cree haber cumplido con un
deber y una deuda, la de gratitud y amor a un país que tanto
bien le proporcionó y que con tal generosidad lo acogió;
porque le permitió abrir la cámara de sus más
secretos y antiguos tesoros. Este ensayo no es sólo la expresión
de una extensa aventura intelectual, sino también una profunda
experiencia personal.
· Plataforma, de
Michel Houellebecq (Anagrama)
Michel, parisino de cuarenta años, es
funcionario en un ministerio. Apocado y apático, está
aburrido de todo y se siente incapaz de experimentar ninguna emoción.
Poco después de la muerte de su padre decide partir: lo esperan
unas vacaciones en Tailandia para olvidarse de todo y sumergirse en
un paraíso de placer. En el oasis del turismo sexual, Michel
viven en encuentro de imprevista intensidad: conoce a Valérie,
directiva de Nouvelles Frontières. Ese encuentro será
un hecho excepcional para el mundo chato e insensato en el que Michel
habita desde hace años, ya que Valèrie es capaz de sentir
placer, sabe cómo realizar sus deseos y no se siente amenazada
por ningún fantasma.
De vuelta a París, cautivado por la vitalidad de Valèrie,
Michel emprende, junto a ella y un amigo, una aventura empresarial:
crean una red mundial de colonia turísticas en las que el sexo
se practique libremente, los deseos estén en venta, la prostitución
sea una actividad legal. La iniciativa conoce un éxito inmediato.
Pero poco después la tragedia se precipita. Vidas aburridas,
placeres degenerados, occidentales decepcionados, integristas de toda
laya… Todo ello contra el trasfondo de un amor auténtico,
absoluto.
Una novela que, al poner en su punto de mira el cinismo erótico
de la sociedad de consumo, ha conmocionado a Francia. A la mirada
gélida de Las partículas elementales o el clima sofocante
de Ampliación del campo de batalla se agregan aquí la
feraz e inquietante ironía de quien sabe desentrañar,
sin piedad, el sinsentido de los negocios humanos.
· La danza de la realidad,
de Alejandro Jodorowsky (Siruela)
"Este libro es un ejercicio de autobiografía imaginaria,
aunque no en el sentido de “ficticia’’, pues todos
los personajes, lugares y acontecimientos son verdaderos, sino en
el hecho de que la historia profunda de mi vida es un esfuerzo constante
para expandir la imaginación y ampliar sus límites,
para aprenderla en su potencial terapéutico y transformador.
Ella actúa en todos los terrenos de nuestra vida, incluso en
los que consideramos racionales. Por eso, no se puede abordar la realidad
sin desarrollar la imaginación desde múltiples ángulos.
Normalmente lo visualizamos todo según los estrechos límites
de nuestras creencias condicionadas. De la realidad misteriosa, tan
vasta e imprevisible, no percibimos más que lo que se filtra
a través de nuestro reducido punto de vista. La imaginación
activa es la clave de una visión amplia: permite enfocar la
vida desde ángulos que no son los nuestros, imaginando otros
niveles de conciencia, superiores al nuestro. Esta búsqueda
me separó de mi Yo ilusorio, me hizo huir de Chile y me impulsó
a buscar con desesperación un sentido a la vida."
Alejandro Jodorowsky
· El Maestro y las Magas,
de Alejandro Jodorowsky (Siruela)
En este libro que completa su autobiografía
La danza de la realidad (Siruela, 2001), Alejandro Jodorowsky cuenta
cómo conoció al maestro japonés Ejo Takata, que
lo inició en la meditación, en el budismo zen y en la
enseñanza que transmiten los koans. Sin embargo, la aplicación
de estos conocimientos en la vida lo aprendió de un reducido
grupo de mujeres (magas) que nada tenían que ver con
el budismo. Aunque era el propio Takata quien le mostraba la esencia
del zen y de los koans, la experiencia de dichas enseñanzas
sólo la aprendía a través de estas mujeres. En
este libro nos habla de la escritora y pintora surrealista Leonora
Carrington; de Doña Magdalena, que le enseñó
el masaje iniciático; de la poderosa actriz mexicana la Tigresa;
y de Reyna D’Assia, hija del ocultista G. I. Gurdjieff. Pero
en la vida del autor hubo otras magas: la sacerdotisa de los hongos
María Sabina, la curandera Pachita o la cantante chilena Violeta
Parra, de quienes ya escribió en La danza de la realidad
y Psicomagia (Siruela, 2004).
· La vía del Tarot,
de Alejandro Jodorowsky (Siruela)
Desde hace más de cuarenta años,
Alejandro Jodorowsky se ha dedicado al estudio del Tarot, parte fundamental
de su recorrido artístico y terapéutico.
Con Marianne Costa, ha extraído la quintaesencia de sus innumerables
lecciones y lecturas por todo el mundo para escribir La vía
del Tarot, que explora la arquitectura profunda de este juego de 78
cartas. El resultado es un exhaustivo manual que permitirá
al lector iniciarse en la carga simbólica de las cartas, así
como comprender uno a uno sus 22 arcanos mayores y 56 menores, para
aprender a guiarse en la interpretación de su propio inconsciente.
· Yo, el Tarot,
de Alejandro Jodorowsky (Siruela)
El Tarot es un arte. Y, como todo arte, llega
a su cumbre cuando se transforma en poesía. En Yo, el Tarot,
síntesis poética que Alejandro Jodorowsky nos ofrece
de cada uno de los 22 arcanos mayores, se manifiesta la esencia y
la voz de estos 22 "arquetipos".
"Los Arcanos, para hablar, nos exigen un olvido de nosotros mismos…
El poema, si el lector trata de desentrañarlo con el espíritu
de un buscador de tesoros, podrá despertarle las regiones más
valiosas de su alma…"
"No sé nada,
no puedo nada, no soy nada. ¿Quién vive en mí
si no soy yo?"
La Papisa (Arcano II)
· El aprendiz de Brujo,
Viaje a la India mágica, de Tahir Shah (Alba)
"-¿Y cómo sé que puedo
confiar en usted? –pregunté.
-No puede saberlo –dijo Bastón-. Ya va usted aprendiendo."
La impresión que le
causó de niño conocer al guardián del mausoleo
de sus ancestros, el cual le inició en los rudimentos del ilusionismo,
lleva a Tahir Shah a abandonar, años después, su cómoda
vida de expatriado en Inglaterra para emprender un fabuloso viaje
a la India en busca de los secretos de la magia. En Calcuta se convierte
en pupilo de Hakim Feroze, mago, vidente, tiránico maestro
que destroza sus ánimos y su físico a lo largo de un
duro aprendizaje que incluye tanto tragar piedras, detener el pulso
o subir la temperatura corporal ingiriendo jabón como aprenderse
de memoria el Mahabharata. Asmático y ulceroso, debe entonces
partir a un "viaje de observación" por todo el país
en el que conocerá los más diversos prodigios y las
más insólitas tradiciones: desde traficantes e esqueletos,
dioses a tiempo parcial o magos que transforman el agua en gasolina,
hasta los entresijos de las redes de mendicidad y de esclavitud infantil.
El aprendiz de brujo es literatura de viajes en el más genuino
de los sentidos. Repleto de incidencias, encuentro y aventuras, el
relato de iniciación muestra también su envés
surreal, irónico y desmitificador; y compone, en su curso,
un magnífico paisaje dela vida callejera de la India, con su
síntesis fantástica de oficios medievales, picaresca
organizada, lucha por la supervivencia y espiritualismo en parte auténtico,
en parte falso: una cultura que es como un gran teatro en el que cada
uno se inventa su propia vida.
· Gil de Biedma,
de Miguel Dalmau (Circe)
Ya en vida, la figura del poeta Jaime Gil de
Biedma (1929-1990) estuvo envuelta por un halo de leyenda. Vástago
de una familia vinculada a la aristocracia castellana, trabajó
como alto ejecutivo en la Compañía de Tabacos de Filipinas.
Este empleo le llevó a viajar por todo el mundo y a vivir largas
temporadas en Manila. Paralelamente, Gil de Biedma compuso una breve
e intensa obra poética, considerada por muchos como la más
influyente del último medio siglo en España. Poeta de
la experiencia, cantó con ironía a los placeres y momentos
perdidos antes de refugiarse en un enigmático silencio que
contribuyó a cimentar su gloria. Pero sabedor del irreparable
paso del tiempo, acabó inmolándose en un juego pasional
donde vida y literatura formaban un todo. Miguel Dalmau ha dedicado
varios años al estudio de esta personalidad poderosa, fascinante
y compleja, a partir de testimonios del círculo de Gil de Biedma
y de importante material inédito. Su retrato biográfico
se despliega así como un tríptico contemporáneo
–a la manera de Bacon- donde el respetable abogado de empresa
convive con el poeta exquisito y el amante secreto.
· El hombre que soñaba
demasiado, de Gonzalo Suárez (Areté)
El hombre que soñaba demasiado
comienza con un diario de infancia y se adentra, de pronto, por un
jardín. Al fondo, una casa. Un guardián a la puerta
y una mujer en el invernadero. Tiene frío. No es extraño.
La acaban de desenterrar. Con ella, irrumpen recuerdos vividos o por
vivir, sueños soñados o por soñar y personajes
que existen o existieron.
Esta insólita autobiografía es, a su vez, un libro de
viajes y aventuras. Por sitios reales y sueños verdaderos.
También, en cierta manera, podría ser una novela de
amor desesperado. Por la belleza perdida, imposible de recuperar,
y por las personas que pasaron y no volverán.
Pero, sobre todo, se trata
de una tenaz y romántica apuesta: pasearse por la vida redescubriéndola
a cada paso como si naciéramos en cada instante.
· Amok, de Stefan
Zweig (El acantilado)
El destierro a la soledad de Madame de Prie
en tiempos de Luis XV, el deambular de un coronel de las tropas de
Napoleón por tierra enemiga entre los martirizados cuerpos
de sus subordinados, o el amor obsesivo y sumiso más allá
de la muerte de un médico europeo en la India colonial son
algunos de los argumentos de este sugestivo libro de relatos de Stefan
Zweig. La lucha de los hombres por sus pasiones, la tragedia de los
destinos arrollados por la fortuna y el dolor como influjo de supervivencia
se inscriben al rojo vivo en cada una de estas sobrias y conmovedoras
narraciones de uno de los escritores más apreciados por el
público de nuestro tiempo.
· Carta de una desconocida,
de Stefan Zweig (El acantilado)
"Sólo quiero hablar contigo, decírtelo
todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que
siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú
conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas
que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos
sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería
esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si
sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te
está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre
la tuya desde la primera hasta la última hora."
· La lucha contra el
demonio, de Stefan Zweig (El acantilado)
Hölderlin, Kleist, Nietzsche, tres personajes
extraordinarios por los que Stefan Zweig, como "psicólogo
por pasión, creador por voluntad creadora" sentía
un profundo apego. Su inquietud vital los aleja de la contención
de Goethe decidido a autoconstruirse: "La fórmula para
la vida según Goethe es la representada por el círculo:
una línea cerrada, la redondez absoluta que abarca toda existencia,
el eterno retorno a uno mismo." En cambio, "la forma de
lo demoníaco", de la inquietud interna en Hölderlin,
Kleist y Nietzsche, "se expresa por una parábola: un ascenso
rápido e impetuoso en una única dirección, hacia
lo superior, lo infinito, una curva perpendicular y una caída
brusca." El demonio, entendido por Stefan Zweig como remanente
del caos original del mundo, es quien desafía a los hombres
creativos, poseídos por él, y les "arranca de las
manos, a la fuerza, el timón de la voluntad, de manera que…
son tambaleados por la tempestad, y chocan contra las peñas
de su destino."
· Los ojos del hermano
eterno, de Stefan Zweig (El acantilado)
Los ojos del hermano eterno, libro
curiosísimo en la obra de Stefan Zweig, está escrito
como una leyenda oriental situada mucho antes de los tiempos de Buda.
Narra la historia de Virata, hombre justo y virtuoso, el juez más
célebre del reino, que después de vivir voluntariamente
en sus propias carnes la condena a las tinieblas destinada a los asesinos
más sanguinarios, descubre el valor absoluto de la vida y reconoce
en los ojos del hermano eterno la imposibilidad intrínseca
de todo acto judicativo. Virata llega a ser, después de su
renuncia, un hombre anónimo a quien le espera, una vez muerto,
un olvido todavía más perenne, el de la historia que
sigue su curso prescindiendo del hombre más justo de todos
los tiempos.
· Momentos Estelares
de la Humanidad, de Stefan Zweig (El acantilado)
Éste es probablemente el libro más
famoso de Stefan Zweig. En él lleva a su cima el arte de
la miniatura histórica y literaria. Muy variados son los
acontecimientos que reúne bajo el título de Momentos
estelares: el ocaso del imperio de Oriente, en el que la caída
de Constantinopla a manos de los turcos en 1453 adquiere su signo
más visible; el nacimiento de El Mesías en Haendel
en 1741; la derrota de Napoleón en 1815; el indulto de Dostoievski
momentos antes de su ejecución en 1849; el viaje de Lenin
hacia Rusia en 1917…"Cada uno de estos momentos estelares
–escribe Stefan Zweig con acierto- marca un rumbo durante
décadas y siglos", de manera que podemos ver en ellos
unos puntos clave de inflexión de la historia, que leemos
en estas catorce miniaturas históricas con la fascinación
que siempre nos produce Zweig.
"Para que los nuevos lectores se enteren de la diferencia
entre la gran literatura y la que nos proponen las editoriales"
Fernando Sánchez Dragó
· Novela de ajedrez,
de Stefan Zweig (El acantilado)
Sin capacidad para cualquier otra actividad
intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño,
como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón
del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva Cork a Buenos Aires,
se le presenta un enigmático contrincante: el señor
B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros
del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector
a la confrontación entre los dos jugadores. Si Novela de
ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas,
nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia
del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo
ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.
· La tormentosa búsqueda
del Ser, de Stanislav Grof & Christina Grof (La Liebre de
Marzo)
Éste es
un libro clave en la literatura de la psicología transpersonal.
Y lo es tanto a nivel teórico como práctico. Y aun mejor:
a un nivel pragmático; y esto es así porque este estudio
versa sobre las experiencias 'transpersonales' acaecidas de forma
espontánea a una persona, o sea, todo ese tipo de experiencias
que la psicología y la mentalidad modernas clasificaban con
el nombre de 'psicóticas' y términos por el estilo.
El propósito del surgimiento de la psicología transpersonal
fue el conciliar los estados ampliados de la mente, que si bien eran
conocidos en occidente por el misticismo cristiano, bien puede decirse
que habían sido olvidados o relegados de la memoria con la
práctica de la psicología, que había heredado
de la ciencia mecanicista unos mapas de la mente muy reduccionistas
que dejaban poco espacio la comprensión de experiencias tanto
místicas como de sanación, que pueden inducirse a propósito,
o bien pueden acontecer de forma espontánea.
· Primavera silenciosa,
de Rachel L. Carson (Editorial Crítica)
A mediados de 1950 los esquimales no sabían
qué era padecer cáncer. En los sesenta se encontraron
trazas de plaguicidas en su organismo y empezaron a aparecer los primeros
casos de esta enfermedad. En las últimas décadas, los
problemas de fertilidad en parejas jóvenes han aumentado progresivamente,
y se ha producido una caída en picado del nivel de espermatozoides;
al mismo tiempo, la tasa de cáncer de mama asciende de forma
preocupante. Algo está pasando en los mecanismos de reproducción
sexual y gran parte del problema está relacionada con sustancias
tóxicas provenientes de plaguicidas que permanecen en nuestros
cuerpos. Es lo que se conoce como "disruptores hormonales",
es decir, la combinación de sustancias químicas que
en nuestro organismo pueden actuar como hormonas artificiales, alterando
la reproducción. Así lo destapó en 1962 la bióloga
norteamericana Rachel Carson en su Primavera silenciosa, best-séller
que fundó las bases del ecologismo moderno. Por primera vez
se habló del peligro de usar DDT y otros productos químicos
usados como pesticidas. Lo más alarmante no era únicamente
su toxicidad, sino también su capacidad para persistir en los
organismos por medio de la acumulación en los tejidos grasos.
"La cuestión es si alguna civilización puede desencadenar
una guerra implacable sin destruirse a sí misma y sin perder
el derecho a llamarse civilización." La osadía
de creernos capaces de manipular impunemente la vida y la naturaleza
nos ha llevado a activar una guerra silenciosa cuyas consecuencias
no somos capaces de imaginar, mucho menos de prever.
· Pioneros de lo imposible,
de Javier Jayme (Ed. Alianza)
Dentro de la vasta geografía de los
cinco continentes han existido siempre lugares teñidos con
un aura de leyenda, cuya majestuosidad, difícil acceso o
misterio han desafiado la sed de conocimiento y de experiencia del
hombre. En la mejor tradición de la literatura de viajes,
Javier Jayme rememora y relata con un pulso propio de las novelas
de aventuras las conquistas llevadas a cabo por Pioneros de
lo imposible, como los hermanos Schomburgk en las intrincadas
selvas de la Guayana, Almásy en el ardiente desierto de Libia,
Herzog en las cumbres del Himalaya o Shackleton en medio de los
hielos antárticos. Las peripecias de Burton y Speke, Stanley
y Thesiger en su afán por desentrañar los misterios
del Nilo, el Congo y el Awash, míticos ríos africanos;
la búsqueda de la roca de Alamut, en pleno corazón
de Persia, por la indómita Freya Stark; los primeros pasos
de un occidental por el reino prohibido de Mustang y los descubrimientos
de Thor Heyerdahl en la isla de Pascua completan este trepidante
recorrido por diez de los más apasionantes HITOS DE LA EXPLORACIÓN
CONTEMPORÁNEA.
"Un libro apasionante y perfecto compañero de viaje
durante mi última estancia en tierras camboyanas y vietnamitas."
Fernando Sánchez Dragó
· Vidas
de las musas: La historia de las nueve mujeres y los artistas a los
que inspiraron, de Francine Prose (Ediciones del Bronce)
Francine Prose explora en
este libro la compleja relación entre el artista y su musa.
De una forma brillante, irónica y provocativa saca a la luz
con gran sensibilidad e inteligencia las fuentes esquivas y emocionales
del proceso creativo. ¿Qué tienen en común
las musas que aparecen en este libro? Todas eran hermosas y sensuales,
con un atractivo poco convencional. Todas amaron a sus artitas,
y los artistas las quisieron a ellas, pero también les inspiraron
con una intensidad y un sentimiento propios del eros. Para todos
estos artistas, el amor de sus musas, o a sus musas, fue un elemento
imprescindible para crear su arte.
· Desobediencia
civil y otros escritos, de Henry D. Thoreau (Ed. Alianza)
Figura singular y enemiga
de convenciones, el estadounidense Henry Thoreau (1817-1862) desarrolló
una obra fértil y heterogénea transida de un individualismo
y una integridad radicales. Si su obra más conocida, «Walden»,
fue el resultado de su voluntad de experimentar la libertad y la
vida autosuficiente en la naturaleza, en sus «Diarios»,
ensayos y conferencias fue consignando su propia construcción
como persona. Su ideología fue heterodoxa, radical, casi
libertaria, antiimperialista y antiesclavista, y su influencia en
los movimientos contemporáneos de desobediencia civil, desde
Gandhi a nuestros días, ha sido enorme.
· Sueño
profundo, de Banana Yoshimoto (Tusquets)
Tres jóvenes que atraviesan
un periodo difícil de su vida son las protagonistas de este
bellísimo volumen de la escritora japonesa Banana Yoshimoto.
Sueño profundo, Los viajeros de la noche
y Una experiencia, los tres relatos que componen el libro,
exploran a través de esas jóvenes los mundos que se
abren cuando todo parece desmoronarse y sólo queda el vacío,
mundos poblados por sombras que de pronto se hacen presentes en
la vida de cada día.
· El
guirigay nacional: Ensayos sobre el habla de hoy,
del Marqués de Tamarón (Áltera)
“Lo recuerdo muy bien,
era un día de bochorno tropical cuando descubrí que
no entendía a los nativos. Corría el verano de 1981
y yo acababa de volver a Madrid tras catorce años de ausencia.
Los nativos eran todos españoles: altos funcionarios y políticos
que hablaban de posicionarse de cara a tocar el tema en profundidad
y en solitario. Por un momento creí haberme equivocado
de reunión y estar en un congreso de pornógrafos pedantes,
pero no, en esa sala caldeada se estaba hablando de política
exterior y los participantes eran casi todos viejos amigos míos,
gentes honorables y sensatas. Me había separado de ellos
recién terminado nuestro paso por la universidad, los había
dejado hablando en cristiano y ahora me los encontraba parloteando
en una jerga incomprensible. Yo seguía entendiendo a la pipera
madrileña o al gañán andaluz –y desde
luego al campesino peruano o al peón costarricense–
pero ya no entendía a mis pares, a la crema de la intelectualidad
española. Callé, humildemente tomé notas, y
de ese trabajo de campo, entre filológico y antropológico,
nació el Guirigay Nacional.”
· La
condición del héroe, de Enrique Cuesta (Autoeditado)
Delicioso libro de cuentos
autoeditado de Enrique Cuesta, un viejo amigo de Sánchez
Dragó, de ésos que encuentra uno en sus viajes, entendiendo
el viaje como el arte del encuentro, y que serán amigos toda
la vida. Para conseguir el libro escriba al e-mail: lacondiciondelheroe@yahoo.es
· Hasta aquí
hemos llegado, de Enrique Meneses (Ediciones del Viento)
Hasta aquí hemos llegado
es el apasionante relato autobiográfico de uno de los pioneros
del fotoperiodismo español, maestro de fotógrafos
y periodistas. Enrique Meneses (Madrid, 1929) ha vivido en Francia,
Portugal, Egipto y Estados Unidos, y ha viajado por la India, Oriente
Medio, África negra, Cuba, etc… Testigo de excepción
de los acontecimientos más importantes de la segunda mitad
del siglo veinte, ha convivido con los rebeldes de Fidel Castro
en Sierra Maestra, ha pernoctado con los manifestantes de la marcha
sobre Washington que lideró Martin Luther King; fotografió
la Guerra de los Seis Días entre Egipto e Israel, el entierro
del presidente Kennedy, la boda de los reyes de España; entrevistó
al Dalai Lama, a Nasser, a Abdel-Krim; ha sido Chief-Bureau de Paris-Match
para Oriente Medio…
· Manual de Literatura
para caníbales, de Rafael
Reig (Debate)
A medio camino entre la novela
y el libro de ensayo, el Manual de literatura para caníbales
nos invita a un divertido recorrido a tumba abierta por los hitos
de la historia de la narrativa española de los últimos
doscientos años.
· Braille
para sordos, de José María Mijangos (Martínez
Roca)
Entre los años 1930
y 1960 la novela popular se erigió en el exponente principal
de la cultura del ocio en España, y fue equiparable e, incluso,
superior a los mitificados pulps norteamericanos. ¿Qué
nombres, qué personas, qué vidas se escondían
tras los seudónimos y las obras de gente como Marcial Lafuente
Estefanía, José Mallorquí o Corín Tellado?
Esta obra sarcástica, divertida, conmovedora y magistralmente
escrita deslumbra por la capacidad del autor para la caricatura.
Una novela escrita motu proprio sobre la vida de los escritores
por encargo.
· Cuentos
completos en prosa y verso, de Voltaire (Siruela)
Aunque Voltaire empezó
a escribir cuentos en su etapa de «cortesano», cuando,
como gentilhombre de la cámara del rey, debía proveer
al entretenimiento de la corte, en estos textos ya estarán
presentes los propósitos de toda su escritura: divulgar las
nuevas ideas, combatir la ineptitud y la mentira religiosas, luchar
por la tolerancia, y todo ello envuelto en ficciones narrativas
que pueden llevar al lector tanto a los espacios interplanetarios
como a Oriente, con las aventuras amorosas de sus princesas y huríes.
· Lo
que está mal en el mundo, de Chesterton (Ciudadela)
En Lo que está
mal en el mundo todos los temas son abordados con firmeza por
Chesterton, que no se esconde tras el parapeto de lo políticamente
correcto y se mete de lleno en el mundo de las ideas, creando un
debate que, en esencia, se mantiene hasta hoy mismo. La libertad,
la familia, la democracia y la propiedad son algunas de las grandes
cuestiones que se tratan con gran discernimiento y clarividencia.
Su mayor logro es precisamente
ése, no quedarse en lo accesorio, en la política del
día a día, sino avanzar hacia la raíz de los
problemas que acucian a la sociedad. Problemas que hoy en día
siguen vivos y sin resolver, y que Chesterton tuvo la agudeza de
reconocer y destapar.
"Chesterton, un maestro de la literatura
que describe los males de un mundo, el suyo, que parece el nuestro".
Fernando Sánchez Dragó
· La
India por dentro, de Alvaro Enterría (Akal)
Basándose en su profundo
conocimiento del país y en su experiencia de vida cotidiana
en la sociedad india, el autor ha escrito esta guía cultural,
una verdadera pequeña enciclopedia donde se exponen los fundamentos
y raíces de la civilización india y el funcionamiento
de la sociedad, cubriendo prácticamente todos los aspectos
de la cultura de la India. Este libro intenta responder en profundidad
a las miles de preguntas que se hacen los viajeros, que se encuentran
bruscamente sumergidos en un abigarrado y complejo mundo cuyas claves
no comprenden. También será muy valioso para las personas
interesadas en otras civilizaciones y culturas.
· En el umbral del universo
invisible, de Luis Martos (Letra Clara)
"El libro de Luis
Martos, entre otras muchas cosas de peso y poso, nos propone un
itinerario de acceso a la posibilidad de creer racionalmente en
la existencia de un dios bondadoso así como en la inmortalidad
de la conciencia individual.
No es poco. El autor, que expone su sistema
filosófico -una suerte de Neoplatonismo Dialéctico-
a modo de espiral y en forma de tertulias, en las que también
se abordan problemas sociales y políticos de nuestro país,
se apoya principalmente en Numenio de Apamea, en Plotino (al que
los filósofos islámicos confundieron con Aristóteles,
de quien el autor abomina) y Jakob Boehme.
El lenguaje es claro, elegante y preciso,
y las páginas sobre el Taoísmo y el Zen alcanzan la
altura de lo memorable.
Luis Martos promete un segundo volumen
-éste-, que sus lectores
esperamos con impaciencia. No en balde decía el principito
que, hoy como ayer, lo esencial es invisible a los ojos."
Fernando Sánchez Dragó (publicado
en el ABCD las artes y las letras, Junio de 2005)
· En la corte del Mikado.
Bocetos japoneses, de Francisco de Reynoso (Nausicaä)
El viaje de Reynoso al Imperio
del Sol Naciente se produce en un momento clave de la Historia del
Japón. Sus costumbres y tradiciones milenarias se están
viendo transformadas por voluntad del Mikado. El Shogun ya no rige
los destinos del Imperio y una nación nueva está a
punto de irrumpir en el mundo civilizado. A través de las
páginas de esta obra, el diplomático Reynoso no sólo
nos hace una descripción concisa y amena del Japón
que despierta al mundo sin para ello desprenderse de su densa tradición,
sino que también aprovecha para hacer una crítica
comparativa con la España del momento, dejándonos
al paso una descripción de las erráticas políticas
exteriores de nuestros gobiernos. Pero más allá de
la detallada visión histórica del Japón de
aquellos días, el joven diplomático español
nos ofrece, con su prosa franca y clara, una crítica visión
del mundo de finales del XIX. En un recorrido que da la vuelta al
mundo, atravesando los incipientes EE.UU. en su camino de ida, y
el convulso extremo oriente de la época en el de vuelta,
Reynoso llena las páginas de datos curiosos y amenos que
hacen de este libro un clásico de la literatura de viajes.
· Revista
El manifiesto: contra la muerte del espíritu
y la tierra, Año III
- Número 5 y todos los anteriores
Quienes estampamos nuestra
firma al pie de este Manifiesto no estamos movidos por ninguno de
los afanes que caracterizan habitualmente al signatario de proclamas,
protestas y reivindicaciones. El Manifiesto no pretende denunciar
políticas gubernamentales, ni repudiar actuaciones económicas,
ni protestar contra específicas actividades sociales. Contra
lo que se alza es contra algo mucho más general, hondo…
y por lo tanto difuso: contra la profunda pérdida de sentido
que conmueve a la sociedad contemporánea.
Aún sigue existiendo, es cierto, algo
parecido al sentido; algo que, por sorprendente que sea, aún
justifica y llena la vida de los hombres de hoy. Por ello, el presente
Manifiesto se alza, hablando con mayor propiedad, contra la reducción
de dicho sentido a la función de preservar y mejorar (en
un grado, es cierto, inigualado por ninguna otra sociedad) la vida
material de los hombres.
Trabajar, producir y consumir: tal es todo
el horizonte que da sentido a la existencia de los hombres y mujeres
de hoy. Basta, para constatarlo, leer las páginas de los
periódicos, escuchar los programas de radio, regodearse ante
las imágenes de la televisión: un único horizonte
existencial (si se le puede denominar así) preside a cuanto
se expresa en los medios de comunicación de masas. Contando
con el enfervorizado aplauso de éstas, dicho horizonte proclama
que de una sola cosa se trata en la vida: de incrementar al máximo
la producción de objetos, productos y esparcimientos puestos
al servicio de nuestro confort material.
www.manifiesto.org
· Pío Baroja,
a escena, de Miguel Sánchez-Ostiz (Espasa)
El mito de Baroja sigue vivo
y la lectura de su obra nunca deja indiferente. El interés
por su persona, por su arte literario, por la oscura y monumental
autobiografía que es su obra, por la firme voluntad de lucha
contra su conciencia, por esa rebelión manifiesta sobre lo
que es y lo que le gustaría que fuera de otra manera, han
llevado a escribir esta nueva biografía, que toma como punto
de partida las ocasiones en las que Baroja habla de sí mismo.
La importante y abundante documentación
que ha manejado Sánchez-Ostiz, uno de los más importantes
escritores del panorama literario español, y el original
punto de vista son las principales herramientas que ha utilizado
el autor para elaborar esta obra.
· Conversaciones
con Goethe, de J.P. Eckermann (Acantilado)
Las Conversaciones con
Goethe en los últimos años de su vida constituyen
un monumento incomparable del saber que llegó a atesorar
uno de los mayores genios de la modernidad. Por estas páginas
desfilan los personajes más ilustres de la época,
pero también aquellos que jugaron un importante papel en
la vida íntima y familiar del gran poeta alemán. Napoleón
y Schiller, Byron y Voltaire, un amor de juventud o la presencia
de la familia en los últimos años de su vida: todo
tiene cabida en este maravilloso libro. En palabras del propio Eckermann,
«estas conversaciones no sólo contienen más
de una inestimable lección y enseñanza para las artes,
las ciencias y la vida misma, sino que estos bocetos trazados directamente
del natural contribuirán muy especialmente a completar la
imagen que ya pudimos formarnos de Goethe a través de sus
variadas obras».
· Esplendor
y nada, de Félix de Azúa (Leqtor)
La nuestra es una época
gregaria donde lo singular está mal visto. Así nos
la describe en este libro Félix de Azúa. Y lo hace
con la inteligencia y la agudeza que lo caracterizan. Como suele
ocurrir con él, no se sabe qué causa mayor admiración
en su escritura, si la lucidez o el estilo.
Por un lado, los textos
reunidos en Esplendor y nada funcionan como poemas en prosa.
Una prosa que se hace más acerada (más afilada y más
deslumbrante) que nunca al verse sometida a las limitaciones del
género brevísimo, la columna. Y por otro, como daguerrotipos
de los actores, las escenas y los paisajes del universo extraño
en el que habitamos. Fogonazos que iluminan desde un ángulo
inesperado cómo somos, dónde vivimos, qué nuevos
horrores trae consigo nuestra era.
Esplendor y nada es una brillante reflexión
sobre nuestro tiempo, una mirada inclemente, humorística
y aguda sobre nuestro escaso esplendor y nuestra mucha
nada.
· Panfleto antipedagógico,
de Ricardo Moreno Castillo (Leqtor)
«Sigo al tanto del
desastre en el que vive la enseñanza, y comparto punto por
punto todo lo que usted dice», escribió Antonio Muñoz
Molina a Ricardo Moreno Castillo tras leer la primera versión
de este libro, un texto breve cuya versión on-line
alcanzó notable fama. Actualizado y desarrollado por su autor,
este Panfleto antipedagógico es un alegato desesperado
y necesario, tan duro en su crítica como constructivo en
su ofrecimiento de soluciones sencillas y razonables a ese «desastre».
Como explica Fernando Savater
en su prólogo, el libro no pretende ser «un tratado
que resuelve todos los problemas, sino un grito de alerta polémico
que nos zarandea para que advirtamos que existen», y que habla
«desde el sentido común y la práctica docente
cotidiana. Todos sus planteamientos pueden ser discutidos, pero
ninguno puede ser pasado por alto».
Dirigido por igual a los
padres de familia y a los educadores, el Panfleto antipedagógico
debería servir de revulsivo para una sociedad que no puede
seguir enterrando su futuro en sus escuelas, institutos y universidades...
· En letra grande: Encuentros
con Maestros de la Vida y los Libros, de Abel Posse (Emecé)
En letra grande
encierra entre sus páginas un viaje de medio siglo por el
mundo de los libros y sus autores. El perfil de Borges en una góndola
veneciana. Jünger tomando una copa de mosela en París
mientras evoca el «nazismo esotérico». Nalé
Roxlo y Roberto Arlt en un tranvía que, en 1923, los llevaba
desde el centro de Buenos Aires hasta Flores. Neruda junto al Sena
en una noche de verano. Nabokov en el Gritti. Lugones en viaje hacia
El Tigre con un frasco de cianuro en el bolsillo. Cioran resistiendo
«la tentación de existir y de caer en el tiempo».
Heidegger en Friburgo y la cabaña de Todtnauer. Cortázar
y Sarduy en un restaurante chino de Saint-Germain...
· Los juguetes de la
paz / La cuadratura del huevo, de Saki (Valdemar)
Saki, seudónimo de
H.H. Munro, es para Graham Green el más grande humorista
inglés del siglo XX. Macabro, ácido y divertido, todos
sus cuentos son un ejemplo de brevedad y eficacia, ya sean humorísticos
o de terror. Cada cuento de Saki es como un cuchillo lanzado al
intelecto del lector, bien para provocar su risa o moverle al espanto.
No es de extrañar que dos de sus más ilustres discípulos
sean Tom Sharpe y Roald Dahl. Según Tom Sharpe: «Si
empiezas un relato de Saki, lo terminarás. Cuando lo hayas
terminado, querrás empezar otro; y cuando los hayas leído
todos, jamás los olvidarás». Borges, gran lector
de Saki, decía: «Con una suerte de pudor, Saki da un
tono de trivialidad a relatos cuya íntima trama es amarga
y cruel. Esa delicadeza, esa levedad, esa ausencia de énfasis
puede recordar las deliciosas comedias de Wilde».
· Las aventuras de Wesley
Jackson, de William Saroyan (Acantilado)
«Me llamo Wesley Jackson,
tengo diecinueve años y mi canción favorita es Valencia.
Supongo que tarde o temprano todo el mundo se busca una canción
favorita. Yo sé que la mía es ésa porque no
paro de cantarla ni de oírla, incluso dormido». Con
esta frase se abre Las Aventuras de Wesley Jackson, la novela que
el ejército de los EE.UU. encargó a William Saroyan
para dar una visión amable de la vida de las tropas americanas
destacadas en la Segunda Guerra Mundial. Rechazado por las autoridades
por ser profundamente antibelicista y poco complaciente, el libro
narra con sabiduría, humor y pasión los días
de un joven que conocerá lo mejor y lo peor de la vida, su
lado más trágico y su lado más divertido, el
más hermoso y el más siniestro, hasta llegar a la
convicción de que sólo el amor y la fraternidad humana
pueden redimirnos. Éste es un libro mágico, tocado
por el don de la verdad, que confirma a William Saroyan como uno
de los grandes novelistas americanos de su siglo.
· El
materialismo histérico, de Xavier Velasco (Alfaguara)
¿Qué fue primero:
el dólar o el deseo? Según las fábulas tradicionales,
la ambición desmedida tiene un alto precio; de acuerdo a
la experiencia tiene también un alto rendimiento. Sin asomo
de culpa, escrúpulo o vergüenza, los personajes de El
materialismo histérico se rinden al poder lujuriante
de la avidez, a menudo -masticando una rabia hambreada de revancha-.
Forajidos crediticios, mercachifles robotizados,
chantajistas creativos, chicas cuyo atractivo está en el
precio, playboys cuya demanda está en la oferta, pacifistas
enardecidos, dictadores beatleanos, árboles bolcheviques
y guajolotes fundamentalistas: tal es la fauna regular de este libro
cuyos capítulos -fábulas retorcidas, parábolas
con cuernos- desarman sistemáticamente nuestra incredulidad,
a través de un lenguaje en esteroides plagado de un sentido
del sarcasmo que al propio tiempo duele y gratifica: humor negro
en su tinta, por el autor de Diablo Guardián.
· Kim, de
Rudyard Kipling (Mondadori)
Obra maestra de Kipling y una de
las grandes narraciones de todos los tiempos, Kim
cuenta la historia de Kimball O’Hara, a quien todos
llaman Kim, huérfano de un soldado del regimiento
irlandés. La acción transcurre en la India
colonial británica, donde el joven y astuto Kim conoce
a un lama tibetano que cambiará el curso de su vida.
El lama se propone encontrar un río místico,
y el muchacho decide acompañarle y guiarle, pero
al mismo tiempo el viaje esconde una misión secreta,
prefiguración de su futuro como miembro de los servicios
secretos. Viaje iniciático y novela de aventuras,
obra edificante donde las haya, Kim no ha dejado
de deslumbrar a distintas generaciones de lectores desde
que se publicara en 1901.
·
La curación por el espíritu, de
Stefan Zweig (Acantilado)
En un principio, los
hombres atribuían la enfermedad a la influencia de los
dioses y recurrían a la ayuda de los sacerdotes para
una buena sanación. Con el tiempo descubrieron el poder
curativo de las plantas y aprendieron a sacar de ellas ungüentos
y brebajes. Sin embargo, ante las enfermedades del espíritu,
el hombre estuvo desamparado hasta bien entrado el siglo XVIII,
cuando aún era incapaz de establecer las causas y los
motivos de las enfermedades de la mente. En La curación
por el espíritu, publicado en 1931, Stefan Zweig
expone de un modo claro y preciso el pensamiento y la evolución
de tres personalidades que desarrollaron un método de
curación psíquica: Franz Anton Mesmer, que lo
hizo por la vía de la sugestión y el refuerzo
de la voluntad de sanar; Mary Baker-Eddy, que recurrió
al éxtasis de la fe (la Christian Science); y Sigmund
Freud, quien, reivindicando el conocimiento del Yo y buscando
el origen de toda enfermedad en los conflictos psíquicos
inconscientes, fundaría el psicoanálisis y se
convertiría así en un personaje de gran influencia.
«Stefan Zweig es
uno de los mejores escritores del siglo XX y con este libro
se adelanta, con hondura, a lo que hoy llamamos terapias alternativas».
(Fernando Sánchez Dragó)
· Memorias de Adriano,
de Marguerite Yourcenar (Edhasa)
La primera novela postmoderna. La conjunción
de la más importante novela histórica de los últimos
tiempos y de la versión castellana del gran narrador
argentino Julio Cortázar, hacen de este volumen un verdadero
acontecimiento literario. Ni más ni menos que un hombre
enfrentado a su destino.
«Una obra maestra». (Fernando
Sánchez Dragó)
· Travesuras
de la niña mala, de Mario Vargas Llosa (Alfaguara)
¿Cuál es el verdadero rostro
del amor?
Ricardo ve cumplido, a una edad muy temprana,
el sueño que en su Lima natal alimentó desde que
tenía uso de razón: vivir en París. Pero
el rencuentro con un amor de adolescencia lo cambiará
todo. La joven, inconformista, aventurera, pragmática
e inquieta, lo arrastrará fuera del pequeño mundo
de sus ambiciones.
Testigos de épocas convulsas y
florecientes en ciudades como Londres, París, Tokio o
Madrid, que aquí son mucho más que escenarios,
ambos personajes verán sus vidas entrelazarse sin llegar
a coincidir del todo. Sin embargo, esta danza de encuentros
y desencuentros hará crecer la intensidad del relato
página a página hasta propiciar una verdadera
fusión del lector con el universo emocional de los protagonistas.
· Arcadia.
Una tragedia moderna, de Samantha Devin (Plaza & Janés)
Julia es una joven escritora
de éxito y posición acomodada que encarna el nihilismo,
el ateísmo y la apatía existencial de la sociedad
occidental moderna. La madrugada del 8 de noviembre del 2002 recibe
una llamada de teléfono. Et in Arcadia ego, son
las palabras que escucha al otro lado. Julia presiente que existe
una relación entre esas palabras y la muerte de Gloria, una
niña asesinada hace dos años por su madre.
Al día siguiente inicia una investigación
que la lleva hasta Daniel, hermano de Gloria, un joven de dieciséis
años por el que se siente atraída desde el primer
momento. Daniel, que es actor y una incipiente estrella de rock,
posee una belleza salvaje y un atractivo sexual imposible de ignorar.
El deseo de Julia de abandonar su mediocre existencia será
puesto a prueba por la filosofía pagana y vital que Daniel
posee.
Arcadia se concentra en el
momento brillante pero también sobrecogedor de la vida de
una mujer, en el que sus creencias son sacudidas y el espectro de
sus percepciones estimuladas hasta que su mirada enfoca una realidad
que jamás imaginó que existiera.
· La escritora vive
aquí, de Sandra Petrignani (Siruela)
Sandra Petrignani escucha
«la voz de las cosas» y las traduce en las fascinantes
historias de este libro.
Este libro de Sandra Petrignani
es un larguísimo viaje a las casas museo que, a través
de los muebles y los objetos, habitaciones y jardines, cuentan la
historia de las escritoras más significativas del siglo XX.
Sandra Petrignani las busca en sus diarios, en la butaca donde se
sentaban, en el amuleto del que nunca se separaban, pero también,
en algunos casos, en las personas que todavía conservan un
recuerdo vivo de ellas. De esta manera, el viaje es una vuelta al
mundo donde en cada etapa es como si las protagonistas en persona
abrieran la puerta y nos desvelasen en voz baja los secretos de
su vida conyugal, sus perturbadoras pasiones y las fragilidades
que las convirtieron en grandes escritoras, pero también
en personas tremendamente vulnerables.
· Estambul,
de Orhan Pamuk (Mondadori)
Estambul es un retrato, en
ocasiones panorámico y en otras íntimo y personal,
de una de las ciudades más fascinantes de la Europa que mira
a Asia. Pero es también una autobiografía, la del
propio Orhan Pamuk. La historia da comienzo con el capítulo
de su infancia, donde Pamuk nos habla sobre su excéntrica
familia y su vida en un polvoriento apartamento –«los
apartamentos Pamuk», así los denomina– en el
centro de la ciudad.
El autor recuerda que fue
en aquellos días lejanos cuando tomó conciencia de
que le había tocado vivir en un espacio plagado de melancolía:
residente de un lugar que arrastra un pasado glorioso y que intenta
hacerse un hueco en la «modernidad».Viejos y hermosos
edificios en ruinas, estatuas valiosas y mutantes, villas fantasmagóricas
y callejuelas secretas donde, por encima de todo, destaca el terapéutico
río Bósforo, que en la memoria del narrador es vida,
salud y felicidad.
Esta elegía sirve
para que el autor introduzca a pintores, escritores y célebres
asesinos, a través de cuyos ojos el narrador describe la
ciudad. Hermoso retrato de una ciudad y una vida, ambas fascinantes
por igual.
·
El dios de las pequeñas cosas,
de Arundhati Roy (Anagrama)
Ésta es
la historia de tres generaciones de una familia de la
región de Kerala, en el sur de la India, que se
desperdiga por el mundo y se reencuentra en su tierra
natal. Una historia que es muchas historias. La de la
niña inglesa Sophie Moll que se ahogó en
un río y cuya muerte accidental marcó para
siempre las vidas de quienes se vieron implicados. La
de dos gemelos, Estha y Rahel, que vivieron veintitrés
años separados. La de Ammu, la madre de los gemelos,
y sus furtivos amores adúlteros. La del hermano
de Ammu, marxista educado en Oxford y divorciado de una
mujer inglesa. La de los abuelos, que en su juventud cultivaron
la entomología y las pasiones prohibidas. Ésta
es la historia de una familia que vive en unos tiempos
convulsos en los que todo puede cambiar en un día
y en un país cuyas esencias parecen eternas. Esta
apasionante saga familiar es un gozoso festín literario
en el que se entremezclan el amor y la muerte, las pasiones
que rompen tabúes y los deseos inalcanzables, la
lucha por la justicia y el dolor causado por la pérdida
de la inocencia, el peso del pasado y las aristas del
presente. Arundhati Roy ha sido comparada por esta novela
prodigiosa con Gabriel García Márquez y
con Salman Rushdie por sus destellos de realismo mágico
y su exquisito pulso narrativo.
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La sociedad multiétnica, de Giovanni
Sartori (Taurus)
Este libro habla
de la buena sociedad. Es un tema crucial de la teoría
política, que se ha vuelto a poner en discusión
por la presión migratoria sobre Europa, por la
crisis del melting pot americano y por la doctrina
del multiculturalismo. Para Giovanni Sartori la buena
sociedad es la sociedad abierta que él interpreta
—a partir de un lúcido análisis histórico
que otorga fuerza y originalidad a esta obra— como
una sociedad pluralista basada en la tolerancia y en el
reconocimiento del valor de la diversidad. Un análisis
del que resulta que el multiculturalismo no es una extensión
y continuación del pluralismo sino, por el contrario,
su negación. Porque el multiculturalismo no persigue
una integración diferenciada, sino una desintegración
multiétnica. A partir de esta premisa el libro
se pregunta hasta qué punto la sociedad pluralista
puede acoger sin disolverse a enemigos culturales que
la rechazan. Porque todos los inmigrantes no son iguales.
Y porque el inmigrante de cultura teocrática plantea
problemas muy distintos del inmigrante que acepta la separación
entre religión y política.
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Güisqui con cine, de Sergio Berrocal (Minor
Network)
Alejo Carpentier
calificó al periodista como “testigo de su
tiempo”, y en la historia humana, pletórica
de testimoniantes, pocos han alcanzado la cumbre como
Sergio Berrocal. Sin dejar de serlo, o precisamente por
eso, ha vertido la vida vivida en novelas, de las cuales
acumula varias escritas en el reposo de una madurez activa.
Los profesionales de la noticia cumplen el deber de tomar
por las solapas a los lectores, pero a Sergio Berrocal
no le hace falta ser violento, porque posee un poder de
seducción poco común y es el de aquel que
puede persuadirte de su mundo con una frase. Berrocal
domina el lenguaje, la concisión, el adjetivo y
sobre todo la técnica “del encuadre”.
Este libro es una recopilación
de crónicas que se convierten en descarados momentos
de vivencias, querencias y malquerencias del autor.
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Tao Te Ching. Los libros del Tao, de Lao
Tse (Trotta)
El descubrimiento
de los textos más antiguos del primer clásico
del taoísmo, el Tao Te Ching —el Lao zi de
Guodian, los libros de Mawangdui y Sobre el Gran Uno—,
anteriores a las versiones tardías hasta ahora
utilizadas, ha planteado nuevos problemas y abierto nuevas
perspectivas en el estudio de la evolución del
pensamiento taoísta. Este libro ofrece al lector
la traducción comparada de estos textos, en edición
bilingüe, junto con la de las versiones posteriores
del Lao zi. Al mismo tiempo, como fruto de sus investigaciones
de estos últimos años, el autor de esta
edición, Iñaki Preciado, añade una
amplia introducción a la filosofía taoísta,
incluyendo un estudio de las relaciones y mutuas influencias
del taoísmo con otras antiguas sabidurías
del Medio Oriente y del Asia central.
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Recuerdos, sueños, pensamientos,
de Carl G. Jung (Seix Barral)
Un científico,
enfrentado a las desconcertantes fisonomías y dolores
del alma, al final de su vida recapitula y pone orden
no sólo en la memoria de los hechos vividos, sino
en el almacén de imágenes que el sueño
proporciona a la conciencia. Gracias al empeño
de Jung, la interpretación de los signos que envuelven
nuestra vida será un ejercicio de veracidad imprescindible.
En la primavera de 1957, cuando contaba 81 años,
C. G. Jung emprendió el relato de su vida con la
ayuda de su colega y amiga Aniela Jaffé. Pero en
esta autobiografia las anécdotas se ponen al servicio
exclusivo de su concepción del inconsciente y del
hombre. No se recogen encuentros con otras celebridades
ni se pronuncian discursos sobre el curso del mundo. En
estas páginas conoceremos los años de formación,
su ambivalente relación con Freud, los viajes y
los descubrimientos, y la gestación de una religiosidad
que surge de la fuente de imágenes originales que
Jung descubrió en el fondo del alma. Autobiografía
interior de Jung en la que confluyen su perturbador testamento
vital y la radiografía de su peripecia del espíritu:
memorial analítico que por su propia naturaleza
escapa a toda clasificación.
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Ácido sulfúrico, de Amélie
Nothomb (Anagrama)
El último
grito en programas televisivos de entretenimiento se llama
«Concentración». Por las calles de
París se recluta a los participantes de este reality
show, que serán trasladados al plató
en vagones precintados como los que trasportaban a los
judíos durante el exterminio nazi y, después,
internados en un campo. Ante las cámaras de televisión,
los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax
llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen
el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar
a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante
de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo,
se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima
y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale
a la luz el sadismo inconsciente del público que
deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega.
Una historia que sirve como crítica de un mundo
brutal y crudo de hipocresía biempensante: un mundo
en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al
sistema.
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· Biografía
del hambre, de Amélie Nothomb (Anagrama)
Nos hallamos ante
un libro autobiográfico que también es una
apología del apetito. No obstante haber padecido
anorexia durante dos años, en el relato explica
su vida a través del hambre y reivindica una glotonería
en muchos registros: hambre de lenguas, de libros, de
alcohol, de chocolate, ansia de belleza y de descubrimientos...
Amélie Nothomb afirma que tiene «un apetito
absoluto», al que asedia en este relato en todas
sus formas, del éxtasis al horror, mientras se
dibuja en filigrana la complicada paradoja de existir.
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· Estupor y
temblores, de Amélie Nothomb (Anagrama)
Esta novela de
inspiración autobiográfica, que ha obtenido
un enorme éxito en Francia, cuenta la historia
de una joven belga que empieza a trabajar en Tokio en
una gran compañía japonesa. Pero en el Japón
actual, fuertemente jerarquizado, la joven tiene el lastre
de un doble handicap: es occidental y mujer,
lo cual la convertirá en blanco de una cascada
de humillaciones y de una progresiva degradación
laboral que la llevará a pasar de la contabilidad
a servir cafés, ocuparse de la fotocopiadora y
finalmente encargarse de la limpieza de los lavabos masculinos.
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· El mundo
de ayer. Memorias de un europeo, de Stefan Zweig
(Acantilado)
El mundo de
ayer es uno de los más conmovedores y atractivos
testimonios de nuestro pasado reciente, escrito además
con mano maestra por un europeo empapado de civilización
y nostalgia por un mundo, el suyo, que se iba desintegrando
a pasos agigantados. Escritor extraordinariamente popular
y testigo de excepción de los cambios que convulsionaron
la Europa del siglo XX entre las dos guerras mundiales,
Zweig recuerda, desposeído y en tierra extraña
—en unas circunstancias personales de insospechado
dramatismo—, los momentos fundamentales de su vida,
paralela en mucho a la desmembración de aquella
Europa central que se quería más libre y
segura, al abrigo de la locura y la tormenta. El resultado
es un libro capital, uno de los mejores de Zweig y referencia
inexcusable para entender los desvaríos de un siglo
devastador.
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· El esnobismo
de las golondrinas, de Mauricio Wiesenthal (Edhasa)
Si en la novela
anterior de Wiesenthal, Libro de réquiems,
todo giraba en torno a personajes, en esta ocasión
el centro de la narración gira en torno a numerosas
ciudades en las que el autor ha residido y narra sobre
ellas tanto anécdotas trascendentales como todo
tipo de detalles sorprendentes e historias curiosas, siempre
relacionadas con el mundo de la cultura. Así viajaremos
de la mano del autor por Viena, Sevilla, Topkapi, Roma,
Florencia, Paris, Dublín, Versalles, Barcelona,
etc., descubriéndonos cosas y rincones insospechados.
Mauricio Wiesenthal es uno de los escritores más
variopintos del panorama literario español. Gran
conocedor de la cultura del vino, fotógrafo y viajero
empedernido, ha cultivado todos los géneros y muchas
de sus obras, como la que nos ocupa, son inclasificables.
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· Los ocho
pecados capitales del arte contemporáneo, de
José Javier Esparza (Almuzara)
Fetos humanos disecados,
cadáveres conservados en formol, happenings
con unas docenas de muertos, latas con excrementos del
artista... Éstas son algunas de las hazañas
del arte contemporáneo. ¿Se ha vuelto loco
el mundo del arte? En buena medida sí, pero no
más que nuestra civilización en general:
el arte contemporáneo es la mejor expresión
de una cultura nihilista que hoy lo envuelve todo en occidente.
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