Los Encuentros Eleusinos, en elmundo.es

El problema de España, centro del nuevo Encuentro Eleusino

Fuente: Ángel Vivas Díaz, elmundo.es, 14/04/2016

España invertebrada de Ortega; España, enigma histórico (Sánchez Albornoz), España como problema (Laín Entralgo), inteligible (Julián Marías), “fuerza extraña, viva, enmarañada, esta entraña a gritos que llamamos España” (Gabriel Celaya), laberinto español (Gerald Brenan)… Vale. Llevamos siglos dándole vueltas al ser de España y Costa no debió de cerrar bien el sepulcro del Cid porque el asunto colea; sobre todo ahora que algunos españoles quieren dejarnos a los demás “lo que queda de España” (Jiménez Losantos).

Y como el asunto colea, y la preocupación por España atraviesa su vida y su obra, Sánchez Dragó (España mágica) monta en torno a la idea, el ser, el problema, el misterio, la cosa, de España uno (el XIV ya) de sus Encuentros Eleusinos, reunión, ágape, tertulia, jornadas que se acogen al nombre del santuario griego de la Antigüedad. La cita: del 22 al 24 de abril. El lugar: El Escorial, que también tiene lo suyo como emblema patrio y potencial simbólico. Los ponentes: junto a los citados Dragó, padre de la criatura, y Jiménez Losantos, Antonio Garrigues Walker, Manuel Pimentel, Fernando Rodríguez Lafuente, Anna Grau, José Javier Esparza y Jorge Verstrynge.

La actualidad avala de sobra la pertinencia del tema elegido, pero Dragó, escéptico sobre la actualidad, ese espejismo, quiere remitirse, y asegura que así lo hará en su intervención, a la historia y la intrahistoria, al fondo, a la entraña. Y echa mano de los misterios del santuario de Eleusis, donde había dos niveles: los misterios menores, cuyos ritos se celebraban fuera de la cueva, y los mayores, en el interior de la cueva, sólo para iniciados y seguramente también aguerridos, por el trance que pasaban dentro, aunque de esto casi nada se sabe, ya que ninguno de los que hacían el viaje iniciático contó nunca nada.

encuentros eleusinos

Dragó se reserva los misterios mayores del problema de España, el porqué, la causa de que seamos tan difíciles, conflictivos y cutres. “De mi boca no saldrá una sola palabra referida a las elecciones. Hablaré de la España mágica, mistérica, oculta, del 98 y los ilustrados. Yo estoy detenido en el siglo VI antes de Cristo”, dice. De los otros no puede garantizar nada, y seguro que se hablará de elecciones, pactos (o su imposibilidad: porqué somos tan difíciles, etc.), de que si Podemos y no queremos o al revés, y otras actualidades.

La idea es que ambos planos coincidan, pues “el problema de España no se soluciona con cambios de gobierno, sea del color que sea, sino ahondando en su raíz”, como ha escrito Javier Redondo Jordán, organizador de todos los aspectos prácticos, ante la reconocida incapacidad de Dragó para ello. En lo que ambos coinciden es en subrayar el nulo coste para el contribuyente de unas jornadas que aglutinan a una suerte de hermandad que transmigra de una sede a otra: Castilfrío, El Escorial, Almagro, Ávila, incluso Camboya y Xauen.