Noticias

 

26/04/07: Despliegue de firmas y formas en la Feria del Libro de Cádiz

Fuente: lavozdigital.es

Sánchez Dragó, Pimentel, Benítez Ariza, Juan Manuel de Prada, Carmen Posadas, Jesús Maeso o Benítez Reyes, entre los participantes

La gran cita de las letras en Cádiz comenzará el próximo 4 de mayo con el pregón de apertura de la Feria a cargo de Carlos Edmundo de Ory. Será el punto de partida oficial para una semana en la que la literatura tomará la ciudad con su exuberante carga de ideas, sus vanidades conjugadas y su glamour particular, erudito y concentrado.

El sábado 5 de mayo Manuel Louriño y Manuel Pimentel firmarán ejemplares de sus últimos trabajos (Cádiz de leyenda y El librero de la Atlántida), mientras que José Antonio Bablé y Pepe Maestro presentarán los suyos (Presente anterior y Alfonsina). El relevo lo tomarán el domingo 6 Jesús Maeso, que tendrá un encuentro con los lectores de El sello del algebrista, y Catalina León, autora de El flamenco en Cádiz. A las 13.00 horas, Fernando Sánchez Dragó presentará Muertes Paralelas.

 

 

 

25/04/07: Dragó reflexionará sobre el fuego en la próxima exposición de Félix Arellano

 

 

23/04/07: La Princesa de Asturias, Presidenta de Honor del “Año Separ 2007 contra el Tabaquismo”

Fuente: discapnet.es

Letizia Ortiz, princesa de Asturias, ha aceptado la Presidencia de Honor de la campaña “Respiración. Tu salud está en el aire” como parte del “Año Separ 2007 para la Prevención y el Tratamiento del Tabaquismo”.

El apoyo de la Princesa de Asturias es fundamental en un año en el que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) tiene como objetivo prevenir a través de esta serie de acciones de los efectos del tabaquismo y ayudar a los fumadores que quieran dejar este hábito.

La campaña recorrerá varias provincias españolas para sensibilizar a la población sobre esta enfermedad. Doce personajes populares han contribuido con su testimonio a apoyarla, entre ellos el doctor Bartolomé Beltrán, la directora de cine Isabel Coixet, las presentadoras Paula Vázquez y Patricia Conde, los periodistas Pedro Piqueras y Ernesto Saenz de Buruaga y el escritor Fernando Sánchez Dragó.

 

 

21/04/07: La finalista del Planeta y Sánchez Dragó estarán en la Feria del Libro de Valdemoro

Fuente: madridiario.es

La Concejalía de Cultura y Turismo de Valdemoro ha organizado la VII Feria del Libro, una cita en la que se darán a conocer las novedades editoriales y a la que asistirán autores reconocidos como la finalista del premio Planeta, Marta Rivera, y los escritores Fernando Sánchez Dragó y Benjamín Prado.

Fernando Sánchez Dragó firmará el próximo domingo, a partir de las 12.00 horas, mientras que el sábado 21, la feria recibirá al ilustrador de cómics Santiago Valenzuela y el jueves 26 de abril el escritor Benjamín Prado cerrará el ciclo de encuentros con autor.

 

 

20/04/07: Inaugurada la V edición de la Feria del Libro de Ciudad Real

Fuente: miciudadreal.es

La V edición de la Feria del Libro de Ciudad Real se desarrollará del 18 al 23 de abril en la Plaza Mayor de la capital. La feria apuesta por la fórmula que funcionó en ediciones pasadas, y que permitió a los expositores vender más de 5.000 ejemplares, y a los organizadores regalar más de 200 volúmenes.

La feria también contará con la presencia de los escritores Sánchez Dragó, Lourdes Ortíz y Alonso Santos.

 

 

03/04/07: Ruta temática y cultural del Toro de lidia en la provincia de Salamanca

Fuente: agrodigital.com

La Junta de Castilla y León, a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACYL), organismo dependiente de la Consejería de Agricultura y Ganadería, organiza una jornada que se celebrará el martes 3 de abril en el Hotel Abba Fonseca de Salamanca.

La jornada, bajo el título “La innovación como estrategia de futuro” pretende presentar a las asociaciones de ganaderos de ganado de lidia y al público en general, los principales proyectos de investigación sobre el ganado bravo que el Instituto ha llevado a cabo en el Centro Tecnológico de Investigación del Toro de lidia. En la jornada se anunciarán también otros nuevos proyectos que se están poniendo en marcha y que utilizan las últimas tecnologías en el campo de las telecomunicaciones.

Entre los primeros destaca el proyecto denominado “Condiciones socioeconómicas de los ganaderos de vacuno de lidia en Castilla y León”, cuyos resultados se recogen en una publicación. En ella se refleja la importancia que el ganado vacuno de lidia tiene en la comunidad autónoma y, particularmente, en la provincia de Salamanca, censos ganaderos, volumen de negocio del sector taurino y empleo que proporciona. Se recoge también un análisis y descripción de las explotaciones y todo lo relativo a las cuestiones sociodemográficas del sector.

Por último, se presentará el diseño de una “Ruta temática y cultural del Toro de lidia en la provincia de Salamanca”, proyecto que cuenta con el apoyo de Gonzalo Santonja, catedrático de literatura de la Universidad Complutense de Madrid, como coordinador y en el que participan también importantes personalidades del mundo de la cultura, como Fernando Sánchez Dragó, Albert Boadella y José Luis Puerto, entre otros. Este proyecto culminará en un libro con el mismo título en el que se pondrá de manifiesto la importancia del toro en el mantenimiento de la dehesa, la convivencia de este animal con la fauna salvaje y otras especies explotadas por el hombre, su protagonismo en las tradiciones de nuestros pueblos, así como en la arquitectura y cultura de los mismos.

 

 

27/02/07: Más libros recomendados por Dragó

· El esnobismo de las golondrinas, de Mauricio Wiesenthal (Edhasa)

Si en la novela anterior de Wiesenthal, Libro de réquiems, todo giraba en torno a personajes, en esta ocasión el centro de la narración gira en torno a numerosas ciudades en las que el autor ha residido y narra sobre ellas tanto anécdotas trascendentales como todo tipo de detalles sorprendentes e historias curiosas, siempre relacionadas con el mundo de la cultura. Así viajaremos de la mano del autor por Viena, Sevilla, Topkapi, Roma, Florencia, Paris, Dublín, Versalles, Barcelona, etc., descubriéndonos cosas y rincones insospechados. Mauricio Wiesenthal es uno de los escritores más variopintos del panorama literario español. Gran conocedor de la cultura del vino, fotógrafo y viajero empedernido, ha cultivado todos los géneros y muchas de sus obras, como la que nos ocupa, son inclasificables.

· Ácido sulfúrico, de Amélie Nothomb (Anagrama)

El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía biempensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.

· Biografía del hambre, de Amélie Nothomb (Anagrama)

Nos hallamos ante un libro autobiográfico que también es una apología del apetito. No obstante haber padecido anorexia durante dos años, en el relato explica su vida a través del hambre y reivindica una glotonería en muchos registros: hambre de lenguas, de libros, de alcohol, de chocolate, ansia de belleza y de descubrimientos... Amélie Nothomb afirma que tiene «un apetito absoluto», al que asedia en este relato en todas sus formas, del éxtasis al horror, mientras se dibuja en filigrana la complicada paradoja de existir.

· Estupor y temblores, de Amélie Nothomb (Anagrama)

Esta novela de inspiración autobiográfica, que ha obtenido un enorme éxito en Francia, cuenta la historia de una joven belga que empieza a trabajar en Tokio en una gran compañía japonesa. Pero en el Japón actual, fuertemente jerarquizado, la joven tiene el lastre de un doble handicap: es occidental y mujer, lo cual la convertirá en blanco de una cascada de humillaciones y de una progresiva degradación laboral que la llevará a pasar de la contabilidad a servir cafés, ocuparse de la fotocopiadora y finalmente encargarse de la limpieza de los lavabos masculinos.

· El mundo de ayer. Memorias de un europeo, de Stefan Zweig (Acantilado)

El mundo de ayer es uno de los más conmovedores y atractivos testimonios de nuestro pasado reciente, escrito además con mano maestra por un europeo empapado de civilización y nostalgia por un mundo, el suyo, que se iba desintegrando a pasos agigantados. Escritor extraordinariamente popular y testigo de excepción de los cambios que convulsionaron la Europa del siglo XX entre las dos guerras mundiales, Zweig recuerda, desposeído y en tierra extraña —en unas circunstancias personales de insospechado dramatismo—, los momentos fundamentales de su vida, paralela en mucho a la desmembración de aquella Europa central que se quería más libre y segura, al abrigo de la locura y la tormenta. El resultado es un libro capital, uno de los mejores de Zweig y referencia inexcusable para entender los desvaríos de un siglo devastador.

· Los ocho pecados capitales del arte contemporáneo, de José Javier Esparza (Almuzara)

Fetos humanos disecados, cadáveres conservados en formol, happenings con unas docenas de muertos, latas con excrementos del artista... Éstas son algunas de las hazañas del arte contemporáneo. ¿Se ha vuelto loco el mundo del arte? En buena medida sí, pero no más que nuestra civilización en general: el arte contemporáneo es la mejor expresión de una cultura nihilista que hoy lo envuelve todo en occidente.

 

 

26/02/07: Dragó, por Javier Puebla

En el metro de Madrid

Fuente: Cambio16

El último milagro de Dragó ha sido convertir el telediario en literatura. Algo tan aséptico, utilitarista y esquemático como un telediario ¿transformado en literatura? Semejante logro, que podría parecer un imposible, no ha sido, parece, difícil, para Dragó. Y no lo ha sido porque Dragó es literatura y del mismo modo que un imán convierte en magnéticas las limaduras de hierro que inevitablemente se le acercan, Dragó convierte cuanto toca en literatura. Para comprenderlo basta observarle con cierta atención, detenerse en alguna de sus peculiares características: Dragó no se cansa, siempre tiene la palabra exacta en los labios, es permanentemente imprevisible, ingenioso e incluso heroico, como si nada le pudiese pasar jamás en realidad. Y es cierto, nada le puede pasar jamás en realidad porque Dragó es el equivalente a Don Quijote, aunque un Quijote triunfador. Dragó —el Dragó que el público conoce— es un personaje literario, una creación continua y cada día más perfeccionada de un conocido escritor, aunque no tan conocido como su personaje, Fernando Sánchez Dragó. Porque Fernado Sánchez Dragó no es Dragó, porque es más que Dragó, es... su autor. El demiurgo que se esconde atrás, detrás, manejando los hilos, pero que también se exhibe delante, en primera línea de fuego: prestando manos, modales y voz a su personaje; autor y actor de su propia obra en el gran teatro del mundo, lo cual equivale, en mi opinión, al máximo logro al que puede aspirar un creador: a ser capaz de escribir sobre la piel de la realidad, intercalar las propias palabras, frases, párrafos en la crónica de una historia de la que religiosos, políticos y negociantes pretenden ser autores sin advertir que es el azar quien finalmente dicta siempre los mejores capítulos. Por eso resulta tan espléndido que alguien sea capaz de rotular sus propias líneas, de colar entre los personajes reales uno de su propia invención: es una burla al azar, al destino. Nadie, excepto yo, decide lo que le sucederá a mi personaje. Es algo tan difícil como parece. Fernando Sánchez Dragó, el escritor, lleva trabajando en ello toda su vida: no en vano ha tenido la osadía de tratarse a sí mismo como personaje desde sus primeros hasta sus últimos libros. Desde Gárgoris y Habidis hasta Muertes paralelas, sus dos obras mayores, hasta alcanzar la meta consciente o inconsciente: separarse del personaje y ser al mismo tiempo ese personaje. “Soy Dragó” puede leerse en una de sus famosas camisetas negras rotuladas en el pecho. Yo podría ponerme esa camiseta, el lector de esta columna podría ponerse esa camiseta, pero seríamos impostores, porque sólo él tiene derecho a llevarla: el creador que ha empeñado lo mejor de su energía en insuflar vida al personaje dibujado a su imagen y semejanza. Por eso ahora a Fernando Sánchez Dragó le es tan fácil realizar algo en apariencia imposible: convertir un telediario en literatura; y añadiría algo más: en excelente literatura. Y le es fácil porque lo difícil ya lo ha hecho, lo hizo y lo sigue haciendo: crear a Dragó. Su gran obra incomparable y genial. Me quito el sombrero.

Javier Puebla

 

 

25/02/07: Dragó, por Erasmo

Fuente: El Mundo

La malla mediática invadida por propagandistas, semiiletrados a sueldo, aparatchiki en pos de una prensa como sumiso instrumental para un proyecto totalitario que ya está aquí, mas su presencia es no sólo heterodoxa, tan distante de la semiótica informativa. Salutífera por plural, ambivalente (los correctos A. Huerta, Lobo, la Samboal, etecé), y tan desternillante: apocalípticos (él, Jodorowsky) e integrados. Chapeau.

Erasmo

 

 

24/02/07: Sucios, sí; por Arcadi Espada

Fuente: El Mundo

Parece que la otra tarde Fernando Sánchez Dragó llamó cochinos a los madrileños, antiguos y recientes, y ha sido el Dos de Mayo. Veo, incluso, que el candidato socialista a la Alcaldía ha utilizado sus palabras como argumento electoral; pero lo más extraño es que las ha utilizado oponiéndose. Y que han hecho lo mismo todos los sectores del Establecimiento y de Ultramarinos.

Una de las características de la abisal crisis española es la piel fina de los encuestados. En España no funciona nada, a excepción del ridículo orgullo de hidalgo. ¿Sucios, los madrileños? Sin duda alguna. ¿Todos los madrileños, pregunta el analfabeto sinecdótico? No, claro que no. Pero la sinécdoque, a diferencia de las que se establecen en torno a los caracteres nacionales, es en este caso muy pertinente. La suciedad de los madrileños dista mucho de tener los rasgos inaprensibles de lo espiritual. Hay pruebas por todas partes. Sus taxis, con su aroma cetrino, mezcla de sudor y vociferación; sus jardines quemados por la sequía pertinaz y la colilla pisoteada a conciencia, no sea que se declare el Windsor; los suelos de sus tascas empapados de conspiración y ácido bórico; sus cacas de perro y sus lenguas de gato; sus rótulos luminosos, siempre un chafarrinón; sus malolientes furgonetas de reparto, sus zanjas de lodo en las calles, el desorden indescriptible de unos barrios donde el urbanismo es la forma más perversa de la falta de higiene.

El único problema de las afirmaciones de Sánchez Dragó es que se vertieron (¡agua va!) en un programa de ámbito local, y eso marca las ambiciones. Porque el caso de Madrid es el mismo caso garbancero de la inmensa mayoría de ciudades españolas (¡y para qué hablar del agro: con sus cobertizos y sus uralitas, sus alicatados y su carpintería: sólo bello allá donde se despuebla!), excepto el de Barcelona, por supuesto, hecho diferencial, archivo de la cortesía, antes que Ciudad Estado, Ciudad Espejo.

Las reacciones a la somera descripción de los hechos practicada por Dragó es otra prueba, y la definitiva, de suciedad. Aquí llegará un momento en que no estará permitida ni la crítica municipal, que desde el Conde de Mayalde hasta don José María de Porcioles (dos gigantes) fue siempre el resquicio de la libertad. Por lo demás confío en que las orejas de burro que calzó el presentador al día siguiente de su obvio alegato sean menos mortificación que suprema burla basada en que la televisión es nítido reflejo de los que la contemplan.

(Coda: «Madrid es la ciudad más sucia de Europa, junto a Atenas. Capital de la caca. Así lo afirma un estudio del Tidy Britain Group, que ha sido elaborado utilizando como baremo la limpieza de una calle comercial, de los alrededores del edificio del Parlamento, de una estación de tren y de una zona turística». (El Mundo, 23 de febrero de 1994).

Arcadi Espada

 

 

23/02/07: Firmo unilateralmente la paz con el PSOE

Vengo en son de paz. Esta rosa roja en mi mano, y no amarilla como la de la mesa, lo demuestra. Quiero ofrecérsela a los miembros de la ejecutiva del PSOE y a cuantos militan en ese partido. Es su símbolo, no lo esgrimo con el puño cerrado, sino con mi mano tendida, la izquierda. En los dos últimos días, por cosas y casos de mínima importancia, se ha desencadenado un pequeño zafarrancho de combate entre ese partido y mi persona. Me parece absurdo. Lo que yo quiero aquí es, simplemente, informar a todos y no ofender a nadie ni ser ofendido por nadie. Nací el mismo día en que lo hizo Gandhi, aunque de otro año, y la Ahimsa, la No violencia, ha sido siempre mi lema. Firmo, pues, unilateralmente la paz. Espero idéntica contrapartida y anuncio que regalaré este libro de Gandhi al primer miembro destacado del partido socialista que venga al Diario de la Noche. Ayer anuncié una pieza de agravios; la almohada es buena consejera, no voy a formularlos. Asunto, por mi parte, concluido. No es éste el lugar adecuado para dar cabida a personalismo alguno, sino a la información.

Fernando Sánchez Dragó
Madrid, 23 de febrero de 2007

 

 

23/02/07: Encuentro digital con los lectores en 20minutos.es

El escritor y presentador Fernando Sánchez Dragó ha respondido a las preguntas de los lectores de 20minutos.es en un encuentro digital en el que ha hablado de política, prejuicios y mitos, educación, madrileños y españoles... y muchos temas más que han de servir para zanjar la polémica suscitada en los últimos días por las declaraciones que realizó a este periódico.

El escritor y periodista estará hoy, viernes, 23 de febrero, a partir de las 11:00h. en la redacción de 20 Minutos para contestar a las preguntas de los lectores. Puede ver el encuentro digital aquí.


Francisco Javier Redondo Jordán

 

 

22/02/07: Dragó: «Que Madrid es sucia no es un insulto a nadie»

Fuente: EFE

El director y presentador del programa informativo Diario de la Noche de Telemadrid, Fernando Sánchez Dragó, acusó este miércoles al PSOE y a las asociaciones de mujeres que han pedido su dimisión de «no respetar la libertad de expresión», y consideró «ridículo» que le llamen «sexista» y «racista».

«Es ridículo decir que soy sexista, cuando soy el hombre más femenino de España, predico alcanzar el andrógino y toda mi vida me he esforzado por desarrollar la mujer que llevo dentro; y es igualmente ridículo decir que soy racista, cuando mi mujer es japonesa, he vivido la mayor parte de mi vida en Asia y África, y no me gusta vivir en Europa», afirmó Sánchez Dragó.

El grupo parlamentario del PSOE, en la Asamblea de Madrid, reclamó este miércoles la «dimisión» del director del Diario de la Noche por sus afirmaciones sobre los inmigrantes en una entrevista concedida a 20 Minutos, en el que, entra otras cosas, afirmaba que «los españoles son uno de los pueblos más sucios de la Tierra y los madrileños ni te digo. Y los emigrantes aún peor».

Además, los consejeros de Telemadrid elegidos a propuesta del PSOE han anunciado que exigirán el «cese inmediato» de Sánchez Dragó por «utilizar la pantalla de todos los madrileños para difundir su ideario intolerante, racista y sexista».

El Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid exigió también la dimisión de Sánchez Dragó por considerar «sexistas» sus opiniones sobre un anuncio de la marca italiana Dolce & Gabbana.

El periodista y escritor, que el martes apareció en su programa con unas orejas de burro para pedir disculpas por sus polémicas declaraciones, sostuvo en sus manifestaciones que «en España no hay libertad de expresión» y que en países como Estados Unidos e Inglaterra «no sucedería una cosa así».

«Soy políticamente incorrecto»

«Dicen esas cosas en nombre de la corrección política. Yo soy políticamente incorrecto y la corrección política no es más que la mordaza que antiguamente se llamaba censura e Inquisición. Además yo hablo con palabras de escritor, no con eufemismos de personas que sólo quieren ganar votos», señaló.

Tras subrayar que «nunca» le ha «preocupado el que dirán» e insistir en que lo que le está sucediendo a él es lo que «les sucede a todas las personas libres cuando están rodeadas de gentes que no respetan la libertad de expresión», criticó la «envidia», la «falta de sentido del humor», el «electoralismo» y las «estrategias de intereses creados».

No obstante, aseguró que está «feliz» con las críticas que recibe y que le «gusta», le «estimula» y le «rejuvenece» tener «enemigos».

 

 

21/02/07: Dragó: «Que Madrid es sucia no es un insulto a nadie»

«Los españoles son uno de los pueblos más sucios de la tierra, y los madrileños, ni te digo. Y los emigrantes, aún peor». Estas palabras, entre otras pronunciadas en una entrevista en 20 Minutos (y publicada ayer) por el escritor y periodista Fernando Sánchez Dragó, presentador del Diario de la Noche, de Telemadrid, generaron una agria polémica que no sólo se reflejó en el calibre de los comentarios de la web del periódico, sino en otros medios de comunicación.

«Me gusta pedir perdón»

Sánchez Dragó volvió ayer a la carga y en nuevas declaraciones a 20 Minutos pidió perdón por sus palabras «si a alguien he ofendido». «Me gusta pedir perdón, siempre lo hago», señaló. Y enseguida añadió: «Que Madrid es una ciudad sucia no es un insulto a nadie. Es una definición. O, al menos, lo es en su casco histórico, que es en el que yo vivo. Todo está lleno de colillas, de cacas de perro, a veces de cacas humanas, de papeles tirados por todas partes...».

Preguntado en la primera entrevista por la forma de ser madrileña, aseguraba que «ya no existen» los madrileños y que los que hay son «negros, cobrizos o amarillos». En esta frase, dice Sánchez Dragó, «no hay ningún tono despectivo. Que en Madrid hay muchas personas de otras razas es evidente. Y no es un insulto». El candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, pidió al escritor «que se disculpe ante los madrileños».

 

Entrevista íntegra

—Quería saber si usted siente que se ha equivocado en algo que ha dicho.

—Yo tengo la entrevista delante de mí. Si quieres la repaso y la voy viendo.

 

—Una de las cosas que decía es sobre el metro. Dice que usted lo coge a menudo y que da asco y que los españoles son uno de los pueblos más sucios de la tierra...Y los emigrantes aún peor...

—Que Madrid es una ciudad sucia no es un insulto a nadie. Es una definición. O, al menos, lo es en su casco histórico que es en el que yo vivo y por donde generalmente me muevo. Todo está lleno de colillas, de cacas de perro, a veces de cacas humanas, de papeles tirados por todas partes...Y eso no vale sólo para Madrid, vale para la mayor parte de España y para la mayor parte de las ciudades hoy del mundo, menos las japonesas y las chinas, que son punto y aparte y que brillan por su extraordinaria limpieza. Toda aglomeración urbana genera basura. Ése es uno de los motivos por los que me he ido a vivir a un pueblo de ocho habitantes. La España rural es muy limpia.

 

—Lo otro son los emigrantes...

—Cuando yo decía que los españoles y los madrileños y los emigrantes son sucios no me refería a suciedad corporal, que no la hay. Me refería a que lo tiran todo al suelo. Y eso es verdad, por desgracia, y los extranjeros me lo dicen siempre y la mayor parte de los madrileños también. Y parece que algunas personas se sorprenden de que yo haya dicho que en Madrid hay muchos negros, cobrizos y amarillos...Que hay muchas personas de otras razas es evidente. Y eso no es un insulto.

 

—¿No lo habrá dicho de manera despectiva, no?

—Eso no es un insulto. Yo soy escritor y llamo a las cosas por su nombre. Las personas de raza negra son negros, las personas indias son cobrizas y las personas chinas o japonesas son amarillas. No hay ningún tono despectivo en eso. Mi mujer es amarilla, es japonesa y no se siente ofendida por ello. Y por otra parte me gustaría aclarar que yo me encuentro mucho mejor rodeado por indios de raza cobriza o por japoneses de raza amarilla que por muchos que son de raza blanca. Y lo de blanco tampoco es una ofensa, es una definición vieja como el mundo. Por cierto, ya remato... siempre me ha sorprendido que se llame blancos a los blancos porque los amarillos tienen la piel mucho más blanca que nosotros.

 

—En una tertulia radiofónica lo calificaban de imbécil...

—En cuanto a lo de imbécil, imbécil significa hombre sin báculo, y yo todavía no llevo bastón, afortunadamente. No me molesta especialmente. Admito ese tipo de opiniones. ¿Qué otra cosa me han llamado?

 

—Una mala inversión para Telemadrid....

—(Risas) Si soy o no una mala inversión para Telemadrid, pues no soy yo la persona llamada a decirlo. El Diario de la Noche que estoy haciendo hasta ahora sólo ha recibido casi unánimemente elogios, las audiencias han subido y todo el mundo parece muy contento con ese programa. Yo también lo estoy. Así que no sé si soy una mala inversión o no. En cualquier caso lo que sí le puedo decir es que soy una inversión muy barata. Porque a mi este programa me cuesta dinero.

 

—¿Sí?

—Sí, literalmente. Me cuesta dinero porque gano más con las cosas a las que me veo obligado a renunciar, conferencias, colaboraciones, etc, que con el sueldo que me pagan.

 

—Ya que hablamos me gustaría que me contara qué otras cosas le avergüenzan de Madrid...

—El problema es que yo soy un hombre de campo, a mí no me gusta ninguna ciudad, a mí Soria por ejemplo me parece Manhattan, me parece Nueva York. A mí no me gusta vivir en ningún sitio que tenga más de 100 o 200 habitantes y me he ido de Soria porque ya me parecía grandísima, llena de coches, llena de ruido, llena de semáforos... No me gustan las ciudades. Sencillamente.

 

—No es nada contra Madrid...

—No, es contra la ciudad en general. De hecho, en algún momento de esa misma entrevista digo que la ciudad es algo contra natura. No comprendo que los seres humanos se agrupen en ciudades con lo bien que se vive en el campo. Me parece que esa transformación hacia la urbe desde el agro es una de las derivas más negativas que ha tenido la humanidad.

 

—Usted no es muy seguidor del deporte ni partidario de que haya deporte en su programa...

Nada, nada. Vivo ajeno por completo al deporte.

 

—Usted es más de toros...

—Por supuesto que me gustan los toros. Los toros son un espectáculo de campo. Los deportes son un espectáculo de ciudad. Pero sobre todo lo que me molesta de los deportes no es que la gente haga deporte. Yo mismo procuro hacer 30 kilómetros de bicicleta estática al día. Lo que me preocupa es que la gente crea que hacer deporte es mirar un partido de fútbol por televisión. Eso no es hacer deporte.

 

—O sea que va a seguir minimizando la información deportiva en su programa...

—El problema es que hay un exceso de información deportiva en todas partes. En los periódicos, en la radio y en las televisiones. Y entonces yo pretendo hacer mi diario. Es un diario nocturno, de autor, sosegado y complementario. No voy a repetir lo que todo el mundo sabe. Me parecería realmente estúpido dar los resultados de la liga de fútbol cuando ya todo el mundo los conoce. Eso no significa que cuando se produzca alguna noticia de verdadera relevancia deportiva la daré. También he decidido suprimir los malos tratos porque me parece que incitan a ser imitados.

 

—Dijo usted en alguna parte que la tele era el infierno, el maligno. Pero usted forma parte de ese maligno...

—Pero no sólo ahora. Yo llevo 30 años haciendo programas de televisión. Pero yo aplico la técnica de las artes marciales orientales que consisten en aprovechar el impulso del enemigo. Utilizo la energía de la televisión, que es enorme, para convencer a la gente, para llevar a la gente cultura, sosiego, buenos sentimientos. Es decir, para dignificar la vida de los seres humanos. Soy una especie de caballo de Troya. Utilizo la tele como un caballo de Troya.

 

—El candidato socialista a la alcaldía, Miguel Sebastián, le ha exigido que se disculpe con los madrileños...

—Yo contra Miguel Sebastián no tengo absolutamente nada, no lo conozco. No le voy a devolver los insultos que él me ha propinado y creo que lo que estoy haciendo aquí es disculparme. Y que cuando quiera será bien recibido en mi Diario de la Noche y entrevistado con el respeto y la buena educación con las que creo que he entrevistado a todo el mundo. De todas maneras, ya puestos a ser un poquito malévolos me gustaría que el señor Sebastián también se disculpara en nombre de su partido por esa estrategia de boicot a una televisión pública en la que no se manipula la información.

 

—¿Qué piensa de la polémica suscitada entre PP y PSOE por Telemadrid?

—Bueno, yo puedo decirle que llevo casi tres años haciendo un programa semanal literario y que no he recibido nunca la más mínima presión ni indicación por parte de nadie y que en el mes que llevo dirigiendo el Diario de la Noche pues ha sucedido lo mismo. Yo no tengo la impresión de que en Telemadrid se manipule, lo que pasa es que todos sabemos que estamos en una recta electoral y entonces los partidos elaboran estrategias.

 

—¿Se reafirma en su condición de bicho raro?

—Imbécil creo que no soy... cabrón, bueno, cabrón es una forma de hablar muy española. Pero bicho raro sí lo soy. Yo fui niño raro y ahora soy un viejo raro. Casi todos los escritores o muchos escritores somos bichos raros.

 

—Retomando la pregunta sobre cómo son los madrileños....¿habrá que celebrar la diversidad, no?

—Esa frase es una boutade. Así que un poquito de guasa, señores, de sentido del humor. En Madrid hay muchos emigrantes y desde ese punto de vista el madrileño castizo, el Isidro que venía a seguir la feria taurina en el mes de mayo eso ha pasado a la historia. Nada más. Eso es una constatación.

 

—Pero eso es bueno o malo, no lo dejemos en la constatación...

—El mundo va así. Es como si me pregunta si es bueno o malo el movimiento de las estrellas. Pues es así y punto. Hay un trasvase de población. Han existido siempre a lo largo de la Historia y en estos momentos son quizá más vistosos que antes por la sencilla razón de que en el mundo hay una proliferación demográfica extraordinaria. Antes éramos muy poquitos, ahora somos muchos y entonces es inevitable que esas emigraciones sean más caudalosas. Pero ahí se acaban las cosas. Yo me he pasado la vida, 20 años de mi vida han transcurrido en tierras de Asia y África. No creo que yo sea sospechoso de algún tipo de xenofobia, líbreme Dios. Yo soy un cosmopolita. Es más, sueño con irme a vivir a la India o Japón. Es un sueño tan viejo que no sé si me dará tiempo la vida a llevarlo a cabo. Mi propósito es que en cuanto termine este período de Diario de la Noche, que no quiero que dure mucho, fijar mi residencia en la India, en Japón y parte de ella también en España, pero en el pueblo.

 

—¿Se considera egocéntrico?

—Yo me he pasado la vida intentando matar el ego, lo que pasa es que la gente confunde el ego con el yo, el yo profundo. Entonces hay personas que tienen un carácter muy marcado, una personalidad y yo siempre he tenido un carácter muy marcado, una personalidad muy acentuada y eso lleva a muchas personas a pensar que tengo mucho ego. Le aseguro que no lo tengo, es todo lo contrario. A mí lo que me gusta es pasar inadvertido.


(Entrevista realizada por Tatiana Escárraga para 20 Minutos, 21 de Febrero de 2007)

 

 

20/02/07: Madrid según Sánchez Dragó: «Los madrileños son de los pueblos más sucios»

—Su primer recuerdo de Madrid.

—Mi primer balón. Jugaba con él, en la calle Lope de Rueda, frente a mi casa. Apareció un municipal y me lo quitó. Descubrí entonces que los seres aparentemente humanos son animales depredadores.

 

—La mejor banda sonora para disfrutar de la ciudad es...

—La misma que en todas partes, el silencio.

 

—Cuando cierra los ojos y piensa en la capital, ve...

—Mi infancia, el carrito de las chucherías, los aguaduchos de horchata, los maravillosos desmontes en el centro de Madrid...

 

—¿Qué época del año le sienta mejor a la ciudad?

—Ninguna, las épocas del año se sienten en el campo. La ciudad es algo contranatural.

 

—¿A qué huele Madrid?

—A infierno.

 

—¿A qué sabe?

—A hidrocarburo.

 

—Las mejores vistas de toda la región están en...

—Cercedilla, mirando hacia Los Molinos. Allí transcurrieron parte de mis veranos infantiles.

 

—Ama Madrid...

—Nunca.

 

—Y le desquicia...

—A esta altura de mi vida nada me desquicia. Soy un hombre tranquilo. Mis bisagras son sólidas y no chirrían.

 

—¿Cuál fue su último viaje en metro?

—Lo cojo a menudo. Da asco. Los españoles son uno de los pueblos más sucios de la Tierra y los madrileños ni te digo. Y los emigrantes, aún peor.

 

—¿Qué edificio madrileño no se cansa de admirar?

—La casa en que nací. Lope de Rueda, esquina O’Donnell.

 

—Recomiende una película ambientada en Madrid.

—Nunca veo cine español. Alguna americana quizá, de la época de Ava Gardner, Hemingway... Fue ésa la mejor época de la ciudad.

 

—¿Y un libro?

—Una novela mía: Las fuentes del Nilo.

 

—¿Cómo son los madrileños?

—Ya no existen. Ahora son negros, cobrizos o amarillos.

 

—¿En qué lugar de la comunidad le gustaría que esparcieran sus cenizas?

—En ninguno. Me enterrarán en Castilfrío, el pueblo soriano donde vivo.

 

—Desayuno castizo...

—¿Con churros o porras?: «Con porras y antes, ahora ya no, también con porros».


(Entrevista realizada por Juan Carlos Galindo para 20 Minutos, 20 de Febrero de 2007)

 

 

19/02/07: Nuevos libros recomendados

· El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy (Anagrama)

Ésta es la historia de tres generaciones de una familia de la región de Kerala, en el sur de la India, que se desperdiga por el mundo y se reencuentra en su tierra natal. Una historia que es muchas historias. La de la niña inglesa Sophie Moll que se ahogó en un río y cuya muerte accidental marcó para siempre las vidas de quienes se vieron implicados. La de dos gemelos, Estha y Rahel, que vivieron veintitrés años separados. La de Ammu, la madre de los gemelos, y sus furtivos amores adúlteros. La del hermano de Ammu, marxista educado en Oxford y divorciado de una mujer inglesa. La de los abuelos, que en su juventud cultivaron la entomología y las pasiones prohibidas. Ésta es la historia de una familia que vive en unos tiempos convulsos en los que todo puede cambiar en un día y en un país cuyas esencias parecen eternas. Esta apasionante saga familiar es un gozoso festín literario en el que se entremezclan el amor y la muerte, las pasiones que rompen tabúes y los deseos inalcanzables, la lucha por la justicia y el dolor causado por la pérdida de la inocencia, el peso del pasado y las aristas del presente. Arundhati Roy ha sido comparada por esta novela prodigiosa con Gabriel García Márquez y con Salman Rushdie por sus destellos de realismo mágico y su exquisito pulso narrativo.

· La sociedad multiétnica, de Giovanni Sartori (Taurus)

Este libro habla de la buena sociedad. Es un tema crucial de la teoría política, que se ha vuelto a poner en discusión por la presión migratoria sobre Europa, por la crisis del melting pot americano y por la doctrina del multiculturalismo. Para Giovanni Sartori la buena sociedad es la sociedad abierta que él interpreta —a partir de un lúcido análisis histórico que otorga fuerza y originalidad a esta obra— como una sociedad pluralista basada en la tolerancia y en el reconocimiento del valor de la diversidad. Un análisis del que resulta que el multiculturalismo no es una extensión y continuación del pluralismo sino, por el contrario, su negación. Porque el multiculturalismo no persigue una integración diferenciada, sino una desintegración multiétnica. A partir de esta premisa el libro se pregunta hasta qué punto la sociedad pluralista puede acoger sin disolverse a enemigos culturales que la rechazan. Porque todos los inmigrantes no son iguales. Y porque el inmigrante de cultura teocrática plantea problemas muy distintos del inmigrante que acepta la separación entre religión y política.

· Güisqui con cine, de Sergio Berrocal (Minor Network)

Alejo Carpentier calificó al periodista como “testigo de su tiempo”, y en la historia humana, pletórica de testimoniantes, pocos han alcanzado la cumbre como Sergio Berrocal. Sin dejar de serlo, o precisamente por eso, ha vertido la vida vivida en novelas, de las cuales acumula varias escritas en el reposo de una madurez activa. Los profesionales de la noticia cumplen el deber de tomar por las solapas a los lectores, pero a Sergio Berrocal no le hace falta ser violento, porque posee un poder de seducción poco común y es el de aquel que puede persuadirte de su mundo con una frase. Berrocal domina el lenguaje, la concisión, el adjetivo y sobre todo la técnica “del encuadre”.

Este libro es una recopilación de crónicas que se convierten en descarados momentos de vivencias, querencias y malquerencias del autor.

· Tao Te Ching. Los libros del Tao, de Lao Tse (Trotta)

El descubrimiento de los textos más antiguos del primer clásico del taoísmo, el Tao Te Ching —el Lao zi de Guodian, los libros de Mawangdui y Sobre el Gran Uno—, anteriores a las versiones tardías hasta ahora utilizadas, ha planteado nuevos problemas y abierto nuevas perspectivas en el estudio de la evolución del pensamiento taoísta. Este libro ofrece al lector la traducción comparada de estos textos, en edición bilingüe, junto con la de las versiones posteriores del Lao zi. Al mismo tiempo, como fruto de sus investigaciones de estos últimos años, el autor de esta edición, Iñaki Preciado, añade una amplia introducción a la filosofía taoísta, incluyendo un estudio de las relaciones y mutuas influencias del taoísmo con otras antiguas sabidurías del Medio Oriente y del Asia central.

· Recuerdos, sueños, pensamientos, de Carl G. Jung (Seix Barral)

Un científico, enfrentado a las desconcertantes fisonomías y dolores del alma, al final de su vida recapitula y pone orden no sólo en la memoria de los hechos vividos, sino en el almacén de imágenes que el sueño proporciona a la conciencia. Gracias al empeño de Jung, la interpretación de los signos que envuelven nuestra vida será un ejercicio de veracidad imprescindible. En la primavera de 1957, cuando contaba 81 años, C. G. Jung emprendió el relato de su vida con la ayuda de su colega y amiga Aniela Jaffé. Pero en esta autobiografia las anécdotas se ponen al servicio exclusivo de su concepción del inconsciente y del hombre. No se recogen encuentros con otras celebridades ni se pronuncian discursos sobre el curso del mundo. En estas páginas conoceremos los años de formación, su ambivalente relación con Freud, los viajes y los descubrimientos, y la gestación de una religiosidad que surge de la fuente de imágenes originales que Jung descubrió en el fondo del alma. Autobiografía interior de Jung en la que confluyen su perturbador testamento vital y la radiografía de su peripecia del espíritu: memorial analítico que por su propia naturaleza escapa a toda clasificación.

 

11/02/07: 70 años. 2 bypasses. 40 pastillas diarias y «3 c...»

16:00h.: Primer día de “clase”. Llega a la sede de Telemadrid con la ilusión de un colegial

Fuente: Magazine de El Mundo

A Sánchez Dragó le va la marcha. Pese a su delicado corazón, presenta el telediario nocturno de Telemadrid. Magazine fue testigo de su estreno, con Ortega Lara entrevistado en exclusiva. Las pastillas y el té japonés son su secreto para aguantar jornadas maratonianas.

Su mujer japonesa le ha preparado unas tazas de té japonés que trae bien calentito en un termo de acero inoxidable también made in Japón. «Éste mañana sigue echando humo», presume de recipiente. Viéndole sortear el torno de entrada a Telemadrid, con la bolsita violeta en la que guarda el brebaje en una mano y la cartera negra al hombro, recuerda a un crío camino de un duro día de colegio.

 

16:30h.: Se acomoda en su despacho. El termo de té japonés será un compañero más.

17:00h.: Es el primero en llegar. Espera a su equipo ojeando la prensa y sus propios apuntes.

Llega puntual (16.00 horas), fresco (a las 10.45 aún estaba en cama) y con un relajo impropio de quien va a lidiar con el vértigo del estreno. La presión no es poca por muchas tablas televisivas que haya pateado. Hay morbo por verle la corbata de la que tanto reniega anudada al cuello. Como la noticia se coló el 28 de diciembre, olía a inocentada: Fernando Sánchez Dragó dirigirá y presentará Diario de la noche. Y aquí está, «con 70 años, dos bypasses y tres cojones», camino de la segunda planta, despacho 225, desde este frío 29 de enero al mando de un programa para insomnes y de una redacción a la que dobla la edad. Cuando a sus años otros piensan en un placentero retiro, él va a meterse un chute de estrés cogiendo las riendas del que quizás es el noticiario más singular de la parrilla, un coto vedado a los bustos parlantes, al que Germán Yanke (su predecesor) imprimió carácter. El recién llegado se dispone a dragonizarlo.
En su despacho no hay rastro de su impronta. Como si estuviera de paso o se hubiera instalado precipitadamente. Desnudas las paredes, una camisa rosa cuelga de la percha y la estantería de madera tiene las tripas prácticamente vacías. Una de las baldas la ha reconvertido en rincón de aseo. Ahí tiene a mano un cepillo de dientes a pilas y su pasta, colonia de Armani y toallitas desmaquillantes. De la estantería coge también una máquina de escribir —una pieza casi arqueológica en la modernísima redacción— y la coloca sobre su mesa. El flamante ordenador ni lo mira. «Esta máquina es malísima. La que me gusta es la Hermes Baby, pero no la encuentro».

17:15h.: Sus colegas “cantan” los temas. Dragó da la palabra a cada uno de ellos

17:40h.: Se acicala para una conexión a media tarde con el programa de Nieves Herrero

Pasadas las cuatro y media entra sin llamar Armando Huerta, su subdirector, el eslabón que ha dado la cara en la pantalla los tres meses que han mediado entre Yanke y Dragó.

«Fernando, hay que reunirse, eh, que ha ocurrido un hue... y parte del otro», le dice.

Sala vacía. Cuando Dragó llega a la sala de reuniones (16.45) no hay nadie. «Aquí a los que nos han operado del corazón somos los primeros en llegar y los últimos en irnos», bromea. Salvo Arancha, su secretaria, el resto del equipo de 23 personas es heredado. Ordena meticulosamente sus papeles: el guión de sus intervenciones (a máquina por supuesto); un rotulador fluorescente que usa para subrayar aquí y allá; la escaleta (el guión) del programa; un puñado de post-it y recortes de prensa. Y las gafas, en la punta de la nariz.

«Oye, aquí no viene ni Dios», dice sin tono autoritario o de urgencia tras 10 minutos reunido consigo mismo. «El café que se lo traiga aquí, en vasito. Venga, arreando», se le oye al móvil. Enseguida aparecen Armando Huerta (subdirector), Ana Samboal (su partenaire en pantalla), Chelo Aparicio (editora adjunta) y José Luis Lobo (coeditor). El tono es muy distendido. Lo primero es advertir al equipo de que en nuestra presencia no se puede mencionar al personajón. «Le llamaremos el señor de la melodía misteriosa». Dragó se ha encargado de promocionar su puesta de largo anticipando a bombo y platillo que su primer invitado será un personaje de enorme trascendencia nunca antes entrevistado. Hasta hace tres días no lo supo ni su propio equipo, que hacía quinielas en las que la Princesa Letizia era la preferida.

17:50h.: Vuelta al despacho. Unas orquídeas y una tarjeta confieren un ambiente cálido.

18:45h.: Se celebra la segunda reunión. Armando Huerta se convierte en su mano derecha.

Al frente de la reunión, Dragó igual da la palabra que la quita cuando el redactor de turno se extiende en demasiadas explicaciones. «Muy bien, pues una pieza con lo de la manifestación a favor de Ibarretxe. A otra cosa».

—Han muerto dos bebés en un incendio y hay otros dos muertos en un accidente de helicóptero —desliza Armando.

—No quiero una sección de esquelas, sólo los bebés.

Reconoce su ignorancia en terminología televisiva y pide ayuda. «Oye, se dice autocúe o autocué, porque mi hijo me ha escuchado decir autocué y dice que os estaréis sujetando el guijarro de la risa». Los demás sonríen. Es autocúe y sirve para que el presentador lea todo su guión mirando a la cámara.

17.30 horas. La estancia ha adquirido un ambiente más cálido. Será la orquídea que le ha enviado una buena amiga del PP. «Adelante campeón», dice la tarjeta. Al trabajo, Dragó no se ha traído los escarabajos a los que confía ahora su suerte. Su casa en el pueblo soriano donde vive (ahora ha tenido que mudarse a Madrid) está llena de imágenes del insecto. El bicho es santo de su devoción desde que acompañó en 1998 a Saramago a recoger el Nobel a Estocolmo y se topó con un amigo de la infancia, entomólogo, que le ofreció ponerle su nombre a un nuevo ejemplar descubierto en Namibia: Somaticus Sanchezdragoi para la posteridad.

22:00h.: Se ultiman los detalles para un avance en directo que adelanta los contenidos

23:00h.: Ortega Lara, 532 días secuestrado por ETA. Será su primera entrevista. Una gran exclusiva.

Antes de las 18:00 horas ha decidido filtrar la identidad del personajón. Pide permiso a la dirección, llama a los buenos amigos y les pide que aguanten la exclusiva hasta que él lo haga público. Otro golpe de marketing para enganchar audiencia (su debut se saldará con 168.000 espectadores y un 13,8% de cuota de pantalla. Casi duplica la audiencia del espacio la pasada temporada y está tres puntos por encima de la media de la cadena ese día).

Pasadas las 18.15 horas la tarde se tensa. El asunto que suscita más debate es el de los deportes. Dragó ha decidido cargárselos sin más. «Que Ronaldo se va a someter a un examen clínico para irse al Milán. Pues muy bien, a mí me va a ver el cardiólogo a ver si tenemos suerte también». Hablando mal y pronto, el futuro de Ronaldo se la trae al pairo. Sólo se hablará de deportes el día que consiga a la tenista Sharapova. «La mujer que más me gusta del mundo. Ana, si yo no sé ni tres nombres de futbolistas, es que no me interesa», le dice a la copresentadora.

Dragó se ha inventado dos nuevas secciones —noticias irrelevantes y extravagantes las llama— y pide ideas al equipo: han creado un probador virtual («ésa sin duda, q

ue a mí no me gusta probarme la ropa»), una señora que se dedica a hacer maquetas de gelatina, y crece la moda de regalar abrazos en la calle. «Eso para el jueves, que voy a traer a una amiga mía embarazada a la que la abrazó Ama». Ama es una maestra espiritual india. La gente hace horas de cola para sentir su abrazo. Dicen que ha dado más de 100 millones.

 

23:15h.: Su propio guión, escrito a máquina y subrayado en naranja, es el bastón que le guía.

23:30h.: “Darme un toque especial en los labios”, pide a Paqui y Carmen, las maquilladoras.

Contrato hasta verano. 19.30 horas. Presa ya de cierta inquietud, si no nervios, intenta encerrarse en su despacho. «¡Qué frenesí! Lo que necesito ahora es paz, que estoy estresado», se le oye antes de amurallarse. Ha firmado un año de contrato, pero sólo se ha comprometido (verbalmente) hasta el verano. A las 22.00 horas aún no ha cenado ni lo hará. No hay tiempo. Él y su secretaria son los únicos que no han probado bocado desde la comida. Se mantiene a base de sorbitos de té con los que traga las pastillas. Cada día toma una media de 40, vitaminas básicamente, para mantenerse en forma. Con él enclaustrado, la redacción —muy joven y moderna— sigue al ritmo de todos los días. Del jefe Dragó alaban su imponente presencia («se come la cámara») y le afean sus dificultades para ceñirse a los tiempos. Será imposible, creen, que acabe a su hora.

El personajón, Ortega Lara, ya maquillado, entra en su despacho unos minutos después de las 23.00 horas. Viene acompañado de dos escoltas. Dragó apenas puede pararse a saludarlo. «Muchas gracias por venir. Va a salir todo muy bien. No puedo atenderle como se merece, pero le dejo en buenas manos. Gracias José Antonio». Antes del ensayo general pasa por maquillaje, en el sótano. «Mi mujer dice que me deis un toque especial en los labios que los tengo muy matados», pide a Carmen y Paqui, las maquilladoras.

 

23:45h.: En la sala de vestuario elige atuendo: camisa malva tenue y corbata morada.

00:15h.: El informativo ya está en marcha. La entrevista con Ortega Lara destila emoción.

En el camerino número 5 le espera un burro repleto de camisas y corbatas que ha comprado asesorado por la estilista de Telemadrid. Se le ve un poco aturdido por la velocidad de los acontecimientos. Además se confiesa: «No sé comprar ropa». Acaba decidiéndose por una camisa de un malva muy tenue y por una corbata morada. De momento va a seguir el protocolo de la formalidad, pero piensa saltárselo. Hasta tiene planeado salir en pantalla con dos pins en lo que está impresa su propia cara y que arrebató de la pechera a dos fans. «Representarán el ego que llevo por fuera, porque lo profundo va dentro».

 

Las agujas del reloj de la Puerta del Sol están a punto de alinearse en las 12. Llegó la hora. Dragó trata de ordenar sus papeles mientras el regidor marca los tiempos: «Quedan 30 segundos, prevenidos». Y acción: «Llegó la hora de la verdad, no sólo para nosotros sino para ustedes...», comienza la nueva era de Diario de la noche. Acabada la entrevista a Ortega Lara y perdido el miedo escénico, durante los anuncios se carcajea. «Va bien la cosa, ¿no?».

«¡Alabado sea Dios!», exclama pasada la una de la madrugada cuando escucha el «estamos fuera». Liberada la tensión, sonríe abiertamente. De vuelta al despacho, recibe aplausos y choca las manos con el subdirector. Le espera el buzón del móvil lleno de mensajes y la primera llamada de felicitación. «Tú creías que nos íbamos a dar la hostia, ¿eh? ¿Te ha gustado?», responde por teléfono. Mañana más.

01:30h.: El móvil no para de sonar y recibir mensajes. Las felicitaciones se acumulan

 

 

09/02/07: Dragó: «Soy esperancista: Aguirre será la primera mujer que llegue a Moncloa»

Fuente: elsemanaldigital.com

Fernando Sánchez Dragó dirige desde hace dos semanas el Diario de la Noche en Telemadrid. Se siente con fuerzas para hacer frente a este reto que no fue ideado por ningún dirigente de la Comunidad de Madrid, según explica. «Ha sido una apuesta personal del director general de la cadena», agrega. Pretende ayudar a dignificar «la profesión de mi padre, que está absolutamente encanallada». Quiere que su informativo sea distinto. Su arrolladora y singular personalidad se manifiesta cada noche en un programa que, aunque con oscilaciones de audiencia, ha sido bien recibido.

¿Qué hace un chico como usted en un lugar como éste?

Todo el mundo lo está viendo: dirigir y presentar un programa informativo. No sé por qué la gente se sorprende tanto, pues además de escritor he sido periodista toda mi vida. En Italia hice muchos programas informativos en la RAI; en Japón hice incluso el diario radiofónico y aquí gané un Premio Ondas con un programa informativo y cultural en Radiocadena Española, que tenía ese toque cosmopolita y cultural habitual en todos los míos. Ese asombro es fruto de la manía española por encasillar; quien es futbolista no puede ser torero. Pues bien, yo soy futbolista y torero. Soy un hombre orquesta; sirvo para cualquier cosa.

Puede leer el resto de la entrevista a Fernando Sánchez Dragó aquí.

 

 

08/02/07: Sánchez Dragó, un escritor “estrechamente mezclado con la vida”

Fuente: lebrijadigital.com

El pasado viernes el ciclo de conferencias que, con motivo de la exposición El Camino de la Lengua, se está desarrollando en la Casa de la Cultura, trajo consigo al escritor, ensayista y periodista Fernando Sánchez Dragó. Venía a hablar sobre El Futuro de la Lengua Española y, aunque reconoció haberse enterado del tópico de su ponencia en el avión, ofreció un rato de reflexión ameno y muy sabio.

Las preocupaciones fundamentales de Fernando Sánchez Dragó no son ni el paro, ni el terrorismo, ni la dificultad de los españoles para acceder a una vivienda digna (quizás porque él no conoce de cerca este problema). La destrucción del paisaje y la destrucción de la lengua castellana sí que le quitan de verdad el sueño.

Vino a Lebrija a hablar sobre el futuro del castellano aunque reconoció haberse enterado del tema en el avión, de camino hacia Jerez. Para Sánchez Dragó, el futuro de la lengua castellana es incierto y su trascendencia depende de en qué sentido se analice. Así, desde el punto de vista económico, está experimentando un fuerte crecimiento, sobre todo en el Sudeste asiático, “verdadera fuerza del tercer milenio”, que ve en nuestra lengua un instrumento útil para aumentar su presencia en el mercado internacional. Pero, desarrollo no es necesariamente progreso y la lengua castellana está experimentando un serio deterioro, a juicio del escritor. La clase política y los medios de comunicación —portavoces en muchas ocasiones de la anterior— son algunos de los responsables de la catástrofe. El uso absurdo de eufemismos, por ejemplo, daña a la lengua castellana con expresiones del tipo “violencia de género” o “daños colaterales”, que falsean la realidad.

Ser una Persona es alcanzar la categoría de “Nadie”

Durante su intervención —en la que supo mantener en todo momento la atención del respetable— Dragó hizo no pocas diferencias al programa nocturno que presenta en Telemadrid, Diario de la Noche, un concepto diferente de informativo que contiene información y opinión pero en el que ambas “están totalmente diferenciadas”. Diario de la Noche es, además, uno de los pocos lugares, si no el único, en el que Dragó usa chaqueta y corbata —“quizás uno de estos días me la corte en el mismo plató”— pues ya desde el principio de su charla —a la que asistió con una camisa morada de aspecto informal— advirtió de su “torpe aliño indumentario”, parafraseando a Machado.

Luego, tras la presentación que de él hizo Mayte Zambrano (estudiosa y conocedora de su obra), quiso matizar y autodefinirse, manifestando que él es ante todo escritor, y que los críticos literarios —pese a ejercer él mismo la crítica— no le gustan porque “son escritores frustrados que vigilan como can cerberos la buena literatura”. Sánchez Dragó dijo ser, como ya lo hizo un día Pío Baroja, “un hombre humilde y errante” o “Nemo” (“Nadie”), como se autodefinió Ulises ante el cíclope en La Odisea, origen verdadero de la verdadera literatura. Se refería Dragó con Ulises a una Persona; es decir, a alguien que, tras haber vivido mucho en busca de su patria, su Ítaca (acaso su identidad), había perdido las etiquetas. Así, “crecer y madurar es perder las etiquetas” —dijo— y el gran problema de nuestro mundo es que existen muchas de ellas, “hoy casi nadie tiene vocación”.

La Patria, en sus zapatos. La Tierra, en España y Soria

Dragó no tiene patria ni bandera. “Mi patria son mis zapatos”, asegura. En siete años de exilio, lo único que le hizo sentir ajeno fue la Lengua castellana, la imposibilidad de usarla —“suerte que existían los libros”—. Como Ulises, Dragó ha viajado mucho hasta llegar a ser “Nemo”, y su circunstancia vital le ha hecho impartir clases en universidades de trece países diferentes. “Podría conocer un sinfín de idiomas”, pero en realidad “sólo me interesó siempre mi lengua, el castellano”. Así, su tierra es España y Soria, y sobre todo, la Lengua Castellana, que es “la que me ha permitido ser Nadie, quitarme las etiquetas”.

Dragó hizo también referencia al mundo de los escritores y a la degradación que está sufriendo también en nuestros días. “Hoy en las tertulias literarias no se habla de literatura, sino de cifras de ventas”. El mercado del libro, demasiado colmado de títulos —70.000 anuales en España— es parte del marketing y de la total planificación. “No hay milagro, sólo industria”

Pero, ser escritor, no es vender libros; ni querer ser famoso; ni querer publicar. El escritor es —como apuntó Huxley— aquél que “experimenta la irresistible tentación de jugar con las palabras”. Faulkner señalaba la importancia de atreverse a “ser sincero”. Ser escritor es, parafraseando a Hemingway, “mezclarse estrechamente con la vida”. Dragó fue un niño raro y extravagante. Hoy es un viejo raro y extravagante. Viajero incansable. Siempre con la maleta llena de libros, llena de la lengua castellana. Ha leído; ha viajado; y se ha mezclado estrechamente con la vida. Se llama Fernando Sánchez Dragó, y es Escritor.

Lola Gómez

 

 

06/02/07: Dragó y los calendarios

Fuentes: Hola / revistababar.com

Los calendarios se han convertido en una de las principales formas de colaboración de muchos famosos con causas solidarias. Así, prestan su imagen para protagonizar almanaques a favor de la lucha contra diversas enfermedades o de iniciativas benéficas. Y el último en sumarse a esta lista ha sido el calendario Respiración, que aparece justo cuando ha pasado un año de la entrada en vigor de la ley antitabaco en nuestro país, y que llega cuando la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) celebra el año para la prevención y el tratamiento del tabaquismo. El principal objetivo es la concienciación, más aún teniendo en cuenta que se trata de la primera causa evitable de muerte en España, donde mueren más de 56.000 personas por dolencias relacionadas con el tabaco.

Para apoyar esta causa, 12 rostros conocidos han posado para ilustrar los meses de este almanaque, que pretende apoyar la prevención y el tratamiento del tabaquismo: el doctor Bartolomé Beltrán, la directora de cine Isabel Coixet, la actriz Natalia Sánchez, las presentadoras Paula Vázquez y Patricia Conde, los humoristas Guillermo y Juan Luis del dúo Gomaespuma, el nadador David Meca, el aventurero Álvaro Bultó, el presentador Juan Imedio, los periodistas Pedro Piqueras y Ernesto Saenz de Buruaga y el escritor Fernando Sánchez Dragó.

Ellos son los protagonistas de unas fotografías que no pretenden transmitir una visión negativa del problema, sino más bien un mensaje positivo sobre la necesidad de ayudar a los fumadores a dejar de fumar y sobre la importancia de evitar que los jóvenes se inicien en el consumo de tabaco. Esa idea se plasma desde el mismo lema de la iniciativa: «Respira… tu salud está en el aire. Di adiós al tabaco. Inspírate… para dejarlo. Aspira… a no engancharte. Respira… un entorno sano». Y junto con este mensaje, las frases de los famosos, que ilustran cada uno de los meses.

Además, la Fundación Alonso Quijano edita su Calendario de la Lectura correspondiente al año 2007, cuyo objetivo primordial es el de contribuir a aumentar el prestigio social del hábito lector en nuestro entorno y de fomentar la lectura entre el público general.

Cada uno de los doce meses cuenta con una ilustración referente a la lectura que ha sido cedida por un destacado profesional de la fotografía: Ouka Leele, Pasquale Caprile, David Jiménez, Gonzalo Puertas, Chema Madoz, Jaume Capellá, Carlos Pérez Siquier, Ramón Masats, Rafael Navarro, Manuel Sonseca, Peter Müller y Roberto Lara.

Esas doce fotografías han sido comentadas por escritores de reconocido prestigio: Gustavo Martín Garzo, Antonio Soler, Fernando Sánchez Dragó, Matilde Asensi, Alicia Giménez Bartlett, Juan Eslava Galán, Soledad Puértolas, Antonio A. Gómez Yebra, Eugenia Rico, Juan Manuel de Prada, Ignacio García-Valiño y Carmen Posadas.

Asimismo, cada uno de los días del año contiene una referencia a una fecha significativa de la vida de un escritor o a conmemoraciones y celebraciones relacionadas con la lectura y el libro.

La publicación de este calendario y su distribución gratuita por toda la geografía española ha sido posible gracias a las instituciones públicas y privadas que han participado en este proyecto con su patrocinio o su colaboración.

 

 

05/02/07: Las noches de la cadena, por Leopoldo Alas

Fuente: El Mundo

Después de la salida forzosa de Germán Yanke del Diario de la Noche de Telemadrid, tras un paréntesis de baja intensidad protagonizado por Armando Huerta, que sigue como subdirector, ha tomado el relevo el incombustible Fernando Sánchez Dragó. Admito que desde hace tiempo he procurado ignorar la cadena autonómica, en particular sus telediarios o ese supuesto debate de la tendenciosa Curri Valenzuela (lo menos parecido a una moderadora digna de tal nombre). Sí sigo con interés el debate que conduce, descontrolando lo suyo, Ernesto Sáenz de Buruaga, raro ejemplo de pluralidad en un canal público de televisión descaradamente partidista. Las terminales propagandísticas del PP han convertido la cadena en el bastión de su resentimiento y de su obscena ansiedad por recuperar el gobierno del país, en la delirante idea de que les fue arrebatado; cuando simplemente perdieron las elecciones porque así lo quiso la mayoría de los ciudadanos. El Gobierno de Madrid ya lo tienen. Y bien que se nota cuando uno pone Telemadrid. Aunque es la cadena de todos, sólo retransmiten determinadas manifestaciones. La del 13 de enero no. La de esta tarde, en directo. ¿Debemos seguir tolerando semejante insulto a la democracia, una manipulación tan descarada? Y de pronto, menos mal, aparece Dragó. Su debut entrevistando a Ortega Lara fue coherente con la línea de una cadena que da absoluta prioridad informativa al terrorismo. Pero la noche siguiente llevó a Saramago. La otra llevó al ministro López Aguilar. Y el jueves, a Jodorowski. Fernando impregna con su personalidad arrolladora el programa. Más que un informativo, está haciendo un opinativo, como llama a este género catódico Javier Pérez de Albéniz en su blog El descodificador. Los años le han dado el empaque necesario y, como cabía esperar, él es el verdadero protagonista de todas las noticias. Pero tiene el don de la palabra, escucha a sus invitados y, como además de un comunicador nato es un chamán de la cultura, la despliega con naturalidad y consigue aliviar los excesos de la política. Todavía me escuece haberle escuchado decir que Aznar fue el mejor presidente de gobierno que hemos tenido (no sé si incluso dijo que el mejor del mundo). Quiero creer que fue una de sus provocaciones. A Dragó le encanta ser políticamente incorrecto. Aunque no puedo evitar que apoye abiertamente a la derecha, me complace que al menos ponga una nota liberal y libertaria en las noches de la sectaria cadena autonómica.

Leopoldo Alas

 

 

05/02/07: La era de los 'opinativos', por Javier Pérez de Albéniz

Fuente: elmundo.es

El 'telediario de autor' es un término indulgente que se utiliza para definir un nuevo tipo de informativo que, fíjense qué cosas, se caracteriza por ofrecer las noticias desde el punto de vista de un presentador estrella. Aparquen conceptos como objetividad, neutralidad o imparcialidad. El habitual florero se rebela y, de alguna manera, se convierte en el protagonista de la noticia.

Un nuevo género en el que ya habita Iñaki Gabilondo y al que se acaba de incorporar Sánchez Dragó, que el lunes debutó en Diario de la Noche (todos los días, a las 24.00), informativo nocturno de Telemadrid.

La llegada de Sánchez Dragó viene a cubrir el hueco que los 'telediarios de autor' tenían en la derecha, bien cubierto en la izquierda por Gabilondo (Cuatro).

'Polanquistas' y 'aguirristas' tienen ya su 'opinativo', término a mi gusto de impecable exactitud a la hora de definir unos 'informativos de autor' que, y eso les honra, nacen sin ocultar excesivamente sus intenciones.

Otro valor añadido es que tanto Dragó como Gabilondo pertenecen a la categoría de presentadores 'vintage'. Suman 134 años (70+64 años), cifra suficiente como para garantizar la madurez, la serenidad, la reflexión y la experiencia. No les pidamos también frescura...

La combinación de todos estos factores, incluida frescura, fue lo que hizo grande a un genio llamado Felipe Mellizo.

En la noche de su estreno, Dragó estuvo pletórico. Sin complejos. «¡Ya estoy aquí!», dijo, traduciendo a la perfección la famosa frase de Josep Tarradellas. Y continuó con una soltura, un gracejo y una facilidad de palabra que no flaquearían ni un solo segundo en todo el informativo. Un discurso jugoso en términos y matices, rico en detalles, que en ocasiones resulta excesivamente literario y espeso para un informativo.

Pero les recuerdo que hablamos de un opinativo...

«Nunca faltaré a la verdad», reconoció, así que «deséenme suerte quienes me aprecian y concédanme unos días de tregua el resto». Sin más, se sumergió en lo que para él y para sus editores fue «la noticia del día en España»: la entrevista con Ortega Lara, el funcionario de prisiones que fue secuestrado por ETA en 1996 y permaneció 532 días en cautiverio.

Una entrevista larga y minuciosa que obligó a alterar lo que será la estructura habitual del programa. Lara contó los pormenores de su secuestro, se mostró «radicalmente en contra de cualquier tipo de negociación» y habló de «una sociedad moralmente enferma». Dragó comparó su caso, «una situación paralela», con la que vive De Juana Chaos, y le regaló un libro tras 38 minutos de conversación.

Un último golpe de efecto: «Voy a hacer algo que no es usual en un programa de televisión», dijo Dragó... «Acompañarle hasta la puerta». Dicho y hecho. Se levantaron, dieron unos pasos y se abrazaron en un final de una intensidad melodramática escalofriante.

Pero que, la verdad, a nivel televisivo cortó un poquillo el ritmo.

Después llegaron las noticias. La primera de ellas, no podía ser de otra manera, fue la manifestación de Bilbao en apoyo al 'lehendakari', con reflexiones posteriores de Casimiro García-Abadillo, uno de los analistas de la actualidad de Diario de la Noche. Y ya por fin, el resto de la información de la jornada, con los temas con que abriría un telediario tradicional.

Los informativos de autor reflejan como ningún otro la vida interior del presentador. En este caso, y teniendo en cuenta las inclinaciones de Dragó hacía la contemplación y la espiritualidad, podríamos decir que estuvo divino.

No querría despedir el blog de hoy sin agradecer a Telemadrid la excelente, milagrosa diría yo, gestión económica realizada a lo largo de las últimas semanas.

Piensen que pese a verse obligados a despedir hace cuatro días a German Yanke, peligroso izquierdista radical, por razones puramente económicas, ya han ahorrado lo suficiente como para financiar el fichaje de Dragó. Un opinativo que... hay que ver.

Javier Pérez de Albéniz

 

 

04/02/07: Trapecio a medianoche, por Fietta Jarque

Fuente: El País

Fernando Sánchez Dragó se estrenó al frente de Diario de la noche (Telemadrid) con la primera entrevista que ha concedido José Antonio Ortega Lara a un medio de comunicación desde que fue liberado de su secuestro de 532 días a manos de ETA en 1997. Su intención —dijo— era buscar el lado humano, antes que el político. Por eso, en los 35 minutos de entrevista, se tomó el asunto con calma, con atención, y fue interrogando al funcionario de prisiones sobre su cautiverio en el reducido zulo, en lo que se considera el secuestro más largo de la historia de España. Ortega Lara habló de la tentación del suicidio, de lo que comía, de la disciplina que lo mantuvo cuerdo. También habló de política. Se manifestó en contra de la negociación. Fue una entrevista reveladora. Un personaje oportuno.

Sánchez Dragó ha dado el paso de los programas literarios al periodismo informativo con un invento algo híbrido. Para empezar quedan abolidos los bloques informativos convencionales divididos en nacional, internacional, sucesos, deportes, cultura. Lo que propone él son otras categorías como «buenas noticias» (a cargo del psicomago Alejandro Jodorowsky), «noticias irrelevantes», «noticias extravagantes» y «la noticia más estúpida». Habrá que ver si dicha clasificación arbitraria no crea demasiada confusión en los espectadores al ir de un tema a otro de acuerdo a una lógica que puede ser demasiado personalista.

En una época de hiperinformación como la nuestra, es previsible que el periodismo de autor viva un gran momento. La gente tiene los datos, pero necesita el análisis, la opinión. Formar su propia opinión. Sánchez Dragó ha entrado en esa órbita, de momento, imponiendo su estilo. Detrás del cual hay una ideología, claro está. Como en todos. Reemplaza en el programa a un periodista que dimitió por sentirse presionado. Él quiere «ayudar a entender el mundo», y se estrenó con 70 años, «como un trapecista que puede caer». No le falta chulería. Esperemos que no le sobre demasiado ego.

Fietta Jarque

 

 

04/02/07: El telediario del samurái, por Pablo Molina

Fuente: Libertad Digital

Había cierta expectación por ver a Sánchez Dragó dirigiendo el informativo nocturno de Telemadrid. En realidad, había mucha expectación, hasta el punto de que yo mismo, que a esas horas estoy trabajando o cumpliendo con el sagrado débito conyugal (actividad menos productiva pero mucho más satisfactoria), esa noche apagué el portátil, bajé la luz, me puse una cintita de Cardhu y un plato de longaniza y encendí la tele.

Si en las facultades españolas de periodismo queda algún interés por que los alumnos aprendan la profesión, supongo que a estas alturas habrán incluido entre los materiales imprescindibles ese primer informativo del samurái soriano.

No voy a hacer el relato completo del programa, porque para eso lo pusieron en la tele; además, los inconscientes que se perdieron el acontecimiento tienen el youtube, esa hemeroteca global donde se puede consultar cualquier imagen que haya hecho historia por algún motivo, como aquel otro programa en que Arrabal («¡Hablemos del mileniarismo, cojones ya!») le hizo el favor al propio Dragó de situarlo en la Historia de la televisión con una de las performances más auténticas que se hayan visto jamás en la pequeña pantalla.

Conocí a Sánchez Dragó en Murcia por motivos profesionales durante una emisión en directo de La Mañana. Allí, en el teatro donde se realizó el programa, se hartó de recibir felicitaciones y firmar el libro… de Federico Jiménez Losantos, cura de humildad tal vez excesiva incluso para un Yo (que no Ego) como el de Dragó. En fin, fue una de esas situaciones surrealistas que en Murcia suelen darse con relativa frecuencia. Tengo para mí que el suceso Arrabal provocó una anomalía espacio-temporal, y desde entonces lo surrealista se ha cebado con el pobre Sánchez Dragó, persiguiéndole allá donde va. Lo que acabo de contar es una prueba más.

En esa ocasión le pedimos a su hija Ayanta que le hiciera una entrevista para nuestra televisión, y al final se convirtió en lo más lucido de cuanto grabamos ese día. Estuvieron los dos inmensos, es decir, como siempre. La entrevista completa es un documento excepcional, del cual sólo existe una copia en DVD, que le hice llegar al propio Sánchez Dragó. Si algún día lo pone a la venta y se hace (más) rico (aún), espero que se acuerde de mi diez por ciento.

Pero vayamos a lo que nos ocupa, su primer telediario en la cadena institucional madrileña. Por lo pronto, ver a Sánchez Dragó con camisa blanca y corbata es algo que provoca cierto asombro. En realidad, fue un poco frustrante, pues muchos esperábamos que presentara el informativo tocado con esa especie de jubón con motivos japoneses (probablemente una alegoría de carácter sexual) que suele utilizar cuando acude de invitado a otros programas de la tele.

Su entrevista a Ortega Lara, por la que cualquier periodista mataría a su suegra, fue de antología. No era fácil contener el elemento emocional y conseguir que el invitado hablara con naturalidad de las terribles circunstancias de su secuestro a manos de la ETA, el más largo de nuestra historia. Sánchez Dragó lo consiguió, y ese es un éxito que hasta sus más acérrimos contradictores no han tenido más remedio que reconocer.

Este informativo nocturno, de la mano de Dragó, es algo completamente distinto a los telediarios al uso. Podrá gustar más o menos, pero su apuesta por ofrecer un producto alejado del típico busto parlante que relata las noticias leyéndolas en el teleprompter es, de momento, una novedad interesante dentro del anquilosado mundo de la información televisiva.

Para lanzarse a ejercer de funambulista catódico sin red hay que tener cierta preparación y un par de huevos. Sólo un tío que lo ha leído todo y ha vivido mucho puede sentarse en un plató a dar lecciones de erudición sin que el resultado sea una patochada, como cuando la farándula, en uno de esos arranques trascendentes tan suyos, se sube a una tarima a pontificar sobre política.

En cuanto a lo otro —a lo genital, me refiero—, el propio Sánchez Dragó ofrece su receta de forma gratuita. Al parecer, su señora le hace unas empanadillas de cannabis que le ponen verraco perdido, gracias a lo cual, según confiesa él mismo, a pesar de sus setenta años cada vez folla «más y mejor». Así c