‘In hoc signo vinces’

El miércoles sabremos si vuelve a cumplirse el axioma de que los pueblos, al votar, casi siempre eligen lo peor. Sospecho, aunque las encuestas digan que es imposible saber dónde caerá la pelota, que Broncobama (feliz apodo puesto por una niña desconsolada) seguirá siendo pontifex maximus de la Roma ultramarina. Raros son allí los presidentes que no duplican su mandato. La cinética del corpus electoral tiende siempre hacia la inercia. Pésima noticia sería, y seguramente será, la de que ha ganado las elecciones ese Zapatero de vía ancha y baja velocidad que atiza guerras, bombardea países, hunde la economía, estimula el paro, defiende el aborto, finge que lucha contra el cambio climático, promete lo que no puede cumplir, incumple lo que ha prometido, detesta a los blancos, pasa la mano por el lomo de los pobres, esquilma a los ricos, sonríe como las hienas y no sabe hablar –read his lips quien lo dude– sin soltar mentiras. Seguir leyendo…



