Madre Ganga

madre ganga himalaya

Álvaro Enterría, escritor y editor de Indira Books, me pide que divulgue el siguiente escrito. Es lo que hago…

¡Impidamos el asesinato de los valles altos del Ganges!

Todo el mundo en Francia ha oído hablar de las extraordinariamente violentas inundaciones que acaban de provocar varias víctimas en los Pirineos en junio de 2013, cuando la crecida del río Gave destrozó carreteras y casas e inundó durante varios días la gruta de Lourdes.

Por una extraña coincidencia, en el mismo momento, en otro lugar sagrado situado a miles de kilómetros, en los valles altos del Ganges, se producían otras inundaciones catastróficas con corrimientos de tierras a una escala tan espeluznante que los medios de comunicación indios no han dudado en llamarlo el “tsunami del Himalaya”. Aparte de raras excepciones, los medios franceses [y occidentales en general], curiosamente, han guardado silencio sobre esta catástrofe india, que abundaba sin embargo en esas imágenes terribles y espectaculares que las televisiones tanto gustan normalmente de emitir. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 03 Septiembre 2013 @ 13:59 Comentarios (1)

¡Salvad el Ganges!

camino del corazón portada fernando sánchez dragó

El embajador de la India en nuestro país ha recibido, firmada, entre otros, por mí, la carta que a continuación transcribo…

“Excelentísimo señor:

Los abajo firmantes somos un grupo de españoles que hemos sido profundamente influidos por la India y su cultura. Con nuestros limitados medios, intentamos dar a conocer la cultura de la India en España y en otros países de habla hispana. El país que hoy se conoce como India es heredero de una antigua civilización, cuyos valores y objetivos son —así lo creemos— plenamente válidos en el mundo de hoy, e incluso tienen la capacidad de mostrar una salida de la profunda crisis en la que se encuentra sumido el mundo moderno. Al estar nuestras vidas unidas a la India, seguimos de cerca y nos preocupa todo lo relacionado con este país.

Nos apena ver que la India ha optado, en muchos campos, por el modelo económico occidental de desarrollo ciego a cualquier coste, que está mostrando claramente sus limitaciones tras provocar una gran crisis ecológica y humanística (incluso sus ventajas económicas no están claras, como demuestra la actual crisis económica). Un signo muy claro de ello es la situación en que ahora se encuentra el río Ganges (Gangá). Considerado un símbolo de la civilización india, reverenciado como la gracia divina inmanente, sus aguas conocidas por sus propiedades especiales y apreciadas por todos, incluidos reyes y emperadores musulmanes, está siendo tratada hoy en día como una mera corriente de agua sin vida, sólo válida para ser explotada con vistas a la obtención de beneficios económicos a corto plazo. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 15 Marzo 2013 @ 13:05 Comentarios (1)

Gramática inglesa para torpes

gramatica inglesa para torpes delfin carbonell

¿Cuándo oí hablar por primera vez del autor de este vademécum? Seguro que él no lo recuerda. Fue en febrero del 81, muy pocos días después de que Tejero entrara en el Congreso gritando ¡coño! -¿cómo lo habría dicho en inglés, amigo Delfín?- y de que quienes se habían convertido en un amén, abjurando de su fervoroso franquismo, a la fe de la democracia se echasen a la calle para condenar la intentona.

Yo, refiriéndome a esa noche de los trabucos largos, los bigotes enhiestos, los tricornios puestos y Madrid desierto, publiqué en Diario 16 un artículo de opinión y coña que se titulaba, y con eso está dicho casi todo, ¿Dónde estaban los demócratas, matarile, rile, rile?

Ya dije que no había esa noche, en las calles de lo que poco antes había vuelto a ser Villa y Corte, ni un alma, aparte de la mía y de las de un par de amigos.

Aquel culebrón pilló a los neodemócratas en sus casas, trasconejados, acoquinados y rezando a todos los santos del santoral del marxismo, que entonces estaba de moda. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 11 Febrero 2013 @ 14:02 Comentarios (6)

Hojas de ruta

tao viajero paul theroux

Dos decálogos…

El de Paul Theroux, expuesto en El Tao del viajero (Alfaguara), reza:

1. Deja tu casa.

2. Ve solo.

3. Viaja ligero.

4. Lleva un mapa.

5. Ve por tierra.

6. Cruza a pie la frontera.

7. Escribe un diario.

8. Lee una novela sin relación con el lugar en el que estés.

9. Evita usar el móvil.

10. Haz algún amigo. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 08 Febrero 2013 @ 13:29 Comentarios (2)

Turno de réplica

iglesia nuestra senora sion axum etiopia
Iglesia de Nuestra Señora de Sion, en Axum (Etiopía)

Si los lectores pueden exigirlo al periodista, ¿no debería éste tener derecho a exigirlo al lector?

Es lo que voy a hacer…

El otro día, a raíz de la publicación de la entrega de Dragolandia titulada Repatriación a punta de pistola, recibí información concerniente a lo que una tal Sigrid de Thule había comentado aquí mismo al respecto. Quien me la enviaba era un miembro de mi familia, divertido e indignado al mismo tiempo. Fue testigo presencial de los hechos a los que, deformándolos, alude la señora, o señorita, o travestido, en cuestión.

Podría responder directamente al comentario de marras, pero no sé cómo se hace. Además, y para colmo, parecer ser que piden datos de carácter estrictamente personal. Más de una vez he dicho, y lo reitero, que nunca doy información, ni siquiera falsa, a no ser que me encañonen con una pistola. Y, si puedo evitarlo, tampoco así.

Asegura doña Sigrida que yo, después de haber sufrido la mordedura de un perro rabioso en Etiopía (eso fue en la Semana Santa de 2003), pedí árnica en la embajada española, fui socorrido por ella y generé gastos al erario de mis compatriotas. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 03 Febrero 2013 @ 22:10 Comentarios (1)

Repatriación a punta de pistola

moratinos ministro exteriores comparecencia
El ministro de Exteriores, durante su comparecencia

Debería dejar de leer la prensa. Hacerlo me encocora. Seguro que es malo para el corazón. Lo es, desde luego, para las pulsaciones del sentido común.

¿Qué derecho tiene un ministro de Asuntos Exteriores a evacuar por la fuerza, en dos tacadas, a cincuenta y cuatro cooperantes que motu proprio se habían ido a los campamentos de Tinduf para echar una mano a los saharauis que allí levantan las banderas del honor frente al colonialismo alauita y la huelga de brazos caídos de los chupatintas de la ONU?

Por la fuerza, digo, pues parece que se les obligó a subir a los dos aviones de rescate que el bolsillo de los contribuyentes españoles, a los que tampoco se les había solicitado aquiescencia, enviaron la semana pasada al lugar de autos.

Lo de la pistola es licencia poética. No creo que la hayan desenfundado y amartillado. Sus balines eran de lentejas en salvas. Ya saben: las tomas o ahí te pudras. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 01 Febrero 2013 @ 14:01 Comentarios (1)

Burmese days (3): Costumbres extrañas

dolares

Vuelvo a Birmania, que quedó ya muy atrás, después de mis excursos anteriores…

Olvidé dar un consejo, no por extraño menos importante, en mi segunda entrega, que lo era de instrucciones.

Paese che vai, gente che trovi, dicen en Italia, y añado yo que no hay nación en la que no existan costumbres, a los ojos del viajero, extravagantes.

En España, por ejemplo, los indígenas hablan a gritos, tutean a todo el mundo, se pasan la vida en los bares, suscriben hipotecas, se drogan con el fútbol, discuten de política, descargan la culpa de sus problemas a quienes no la tienen y se van a dormir a las tantas. Lo último, debido a las toxinas que el insomnio genera, pues nada es tan insalubre para el humor como la nocturnidad y la falta de sueño, los conduce al virtuosismo, que nadie les discute, en lo que a todas luces constituye el deporte nacional: la mala leche. ¡Lástima que todavía no sea deporte olímpico, porque nos alzaríamos con las tres medallas! Propóngalo el ministro Wert a quienes tengan plato puesto con tropezones de triunfalismo en esa cena de los idiotas. Lo mismo –Dios no lo quiera– bendecían así la candidatura de Madrid para los Juegos de 2020 quienes tienen la potestad de hacerlo. De perdidos al río. Para ser pobres, mejor nadar en la miseria. No existe camino más directo hacia ella que la organización de una olimpiada. Contrapartida: los españoles serán cada vez más longevos porque no tendrán donde caerse muertos. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 25 Enero 2013 @ 11:44 Comentarios (2)

El mundo antes de la Caída

manguiers kampot birmania

Son las seis y media de la mañana. Amanece. Estoy en la plataforma de un palafito plantado en la rive gauche (o en la droite, si se da la espalda al mar) del estuario de Kampot, en Camboya. La naturaleza es aquí puro esplendor. Las palmeras y las frondas de los árboles de la orilla opuesta se tiñen poco a poco de verde intenso, pero aún, a esta hora, son doradas. Ningún edificio rompe la línea del paisaje. El silencio es absoluto, interrumpido sólo, de cuando en cuando, por el tableteo del motor de una barcaza que sube, lenta, hacia el lugar donde el agua del océano se vuelve dulce, ya en el borde de la jungla, o desciende, más veloz, hacia el golfo de Tailandia. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 19 Enero 2013 @ 11:21 Comentarios (2)

Burmese days (2): Instrucciones

mapa birmania

Voy a ser práctico.

Si quiere usted ir a Birmania, tenga en cuenta lo siguiente…

1. Se necesita visado. No lo pida en España, porque es un lío. Le ofrecerán dos opciones: enviar el pasaporte, por su cuenta, a la embajada de ese país en Berlín -eso le tendrá durante quince días, como poco, con el corazón en un puño, aunque al final funcione- o inscribirse en el aprisco de un viaje organizado con todas las gabelas y secuelas que eso comporta. Allá usted, pero no se lo aconsejo. Le saldrá carísimo, verá muy pocas cosas y las pasará de a kilo. ¡Venga, hombre de Dios, sea valiente, saque un billete de la Thai para Bangkok, hospédese en el Federal, agarre de buena mañana el Sky Train en la estación de Sukhumvit o en la de Nana, apéese en la de Surasak, que está muy cerca y no requiere trasbordo, salga por la salida tres, vaya hacia la derecha, doble hacia la izquierda en la segunda bocacalle, después del Bangkok Christian College, pase de largo ante la embajada del país al que va a viajar, ahórrese la no menos larga cola a pleno sol que comienza en una puertecilla lateral, siga derecho al hilo de un par de manzanas, verá en la esquina de un callejón, en alto y a la derecha, el cartel que anuncia un tenducho de comistrajos, fotocopias y cosas así, entre en él, rellene un formulario, entregue el pasaporte y un par de fotos de carnet, pague las tasas del visado y el plus, razonable, que le pedirán por la gestión, váyase, vuelva al día siguiente, ahórrese otra vez la cola de la recogida oficial de documentos y recupere su pasaporte, ya con el visado puesto, en el lugar donde lo dejó. Pasmoso. En Tailandia todo es fácil. El truco le saldrá por veinte, treinta o cuarenta dólares (tasas aparte) según la prisa que le corra. De nada, amigo. Es usted un hombre de suerte. Páselo bien en Birmania. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 18 Enero 2013 @ 10:04 Comentarios (3)

Desayunos

desayuno cafe leche soja fruta salmon

Viajero soy y a todo me adapto, menos a los desayunos. Dicen los nutricionistas que ésa es, por sus efectos para la salud, la comida más importante del día y pensaba Freud –es mentira… Lo pienso yo– que el adulto siempre quiere desayunar lo que desayunaba de niño. En mi caso, dígalo Freud o no, es así, aunque al hilo de la vida haya ido suprimiendo y añadiendo cosas a lo que era rutinario menú de mis desayunos infantiles en función de dos factores: el de la salud, al que ya he hecho referencia, y el del paladar, cuyas sinrazones no siempre coinciden con las razones de la primera.

He añadido un buen plato de fruta, un zumo que no sea de naranja (por el repentino chute de acidez que eso supone para un estómago aún adormilado), unas lonchas de salmón, cuando lo hay, y un puñado de nueces, almendras o avellanas, aunque no siempre las tenga, por desgracia, a mano.

Mantengo el café, pero con leche de soja y no de vaca, y el pan, tostado o no, que lo sea de verdad (el de molde no lo es) con aceite de oliva virgen prensado una sola vez en frío. Esto último, el aceite de oliva, es para mi salud y para mi paladar tan importante que nunca viajo adonde no lo haya sin meterlo en la maleta. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 12 Enero 2013 @ 08:13 Comentarios (1)

Burmese days (1)

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Aung San

Ya salí de Birmania. Es hora de hablar de ese país. Lo haré desde lejos, con la perspectiva de la distancia; a toro vencido, con el sosiego que da el retraso; y durante varias entregas de este blog, con el alivio que supone carecer de límites. La prensa escrita los tiene; la digital, en cambio, es como el universo de Einstein… Finito, pero ilimitado. Es su única ventaja.

Estoy ahora en el aeropuerto de Bangkok, camino de Vientián.

No quise escribir sobre Birmania mientras andaba por allí. Pedí el visado, siguiendo consejos de amigos, no como escritor ni como periodista, sino como profesor jubilado. No mentía por comisión, puesto que soy ambas cosas, reunidas por la edad y el escepticismo docente en una, pero sí por omisión, ya que sigo y seguiré, supongo, en la brecha de la literatura y el periodismo. El segundo, en contra de lo que parece, tiene poco que ver con la primera.

Hice mal. Era inútil. Fui víctima del síndrome de clandestinidad que me aqueja desde que peleé contra el Caudillo. Puede que en el pasado negasen la entrada en ese país a las gentes de péñola, tintero y crónica, pero eso es ahora leyenda negra sin base alguna. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 08 Enero 2013 @ 07:03 Comentarios (5)

Lejos de la Puerta del Sol

puerta sol uvas nochevieja campanadas

Vuelve a mí internet o vuelvo yo a ella. ¡Qué le vamos a hacer! Termina la cura de desintoxicación. Doy señales de vida tras casi dos semanas de silencio y de aislamiento. De soledad, no, porque dos hijas y dos nietos me acompañaban al paso, al trote y al galope por Birmania. Lo hemos pasado muy bien. Siempre lo pasamos bien.

Ya se han ido. Yo estoy en Rangún, la antigua capital del país, y la Red, como digo, me atrapa de nuevo. ¡Maldita sea! ¡Con lo bien que se está sin saber lo que se cuece en el mundo y lo que se pudre en España!

Cuenta Ayanta en la penúltima entrega de su blog que celebramos la Nochebuena con pato a la naranja y batidos de papaya. Falso, falso… Es una mentirosa. El pato era laqueado al estilo de Pequín –estábamos en un restaurante chino, a razón de cuatro euros por persona y medio palmípedo por barba, además de otras cosillas– y fue ella la que se embauló la papaya, porque tiene, la pobre, alergia al alcohol.

Unos días después, en Bagan, se le ocurrió mojar los labios –sólo eso– en una copa de Mumm y casi tuvimos que llevarla al hospital.

Es un decir, pues no lo había. Era noche cerrada y andábamos de jolgorio gastronómico en un chiringuito de buena muerte. Nadie hablaba una sola palabra de inglés, empezando por nosotros, en muchas leguas a la redonda.

Ahora soy yo el que miento. Mi hija Aixa y mi nieto Mario, que iba a todas partes con un violín al hombro metido en un estuche que parecía el féretro de un bebé, se bandean con soltura en el idioma de marras, pero los restantes miembros de la expedición no hemos sobrepasado la fase de “my taylor is rich“. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 06 Enero 2013 @ 09:06 Comentarios (1)

Ladrón de bicicletas

ladron bicicletas anton tenreiro

Sigo en Birmania.

¡Chitón! Ya les contaré…

Otra entrega enlatada de este blog. No dispongo de acceso a internet. ¡Qué felicidad! Eso me rejuvenece. Así sucedía en los buenos tiempos, cuando telefonear de Asia a Europa era una proeza que no estaba mi alcance.

Lo prometido es deuda. Aquí tienen el texto de mi ahijado literario Antón Tenreiro, al que sólo he visto dos veces en mi vida, y las dos en Tokio. Ya dije que es gallego y algo tarambana. Tropieza en todas las esquinas de la vida, pero sale indemne. También es guapo, ateo (o quizá no) y sentimental. Ignoro si sabe que es hijo bastardo del marqués de Bradomín.

No hay título. Póngalo él. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 01 Enero 2013 @ 19:14 Comentarios desactivados

Provocaciones con respuesta

rangun monjes birmania

Dejo esto enlatado al salir de Bangkok. No sé si en Birmania tendré acceso a Internet. Será mi ayudante quien se encargue de colgarlo si el silencio me abduce. ¡Ya me gustaría, ya, que fuese así!

Viajar es situarse fuera del alcance del prójimo. Nunca llevo móvil cuando salgo de España. Ordenador, sí, porque lo necesito para escribir, actividad a la que me dedico, esté donde esté, ocho o diez horas al día. Y ese bicho es mi talón de Aquiles. Por él me da caza la tortuga frente a las murallas de Troya. Confiemos en que los birmanos no me proporcionen cobertura. Supongo que en Rangún, mal que bien, la habrá, pero luego…

Antón Tenreiro, al que más de una vez he citado en este blog, me envía desde Colombia cinco frases provocadoras con el ruego de que les añada un comentario. Aquí está lo uno y lo otro… Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 30 Diciembre 2012 @ 20:52 Comentarios (3)

Punto de fuga

Ya estoy, desde el domingo, en mi amada Bangkok: la ciudad más abierta del mundo, la ciudad más divertida del mundo, la ciudad más sexy del mundo…

Sólo en Tokio se come mejor que aquí. Es otro aliciente.

El viernes salgo hacia Birmania. Pasaré allí todo el ciclo navideño. En víspera de Reyes aterrizaré en Vientian.

Antes viajaba para llegar a algún sitio, cuanto más distante y distinto, mejor.

Ahora viajo para alejarme de España. Cuanto más lejos, mejor.

Pejigueras. Las hay, las hay, incluso aquí.

Enumero algunas… Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 24 Diciembre 2012 @ 13:45 Comentarios (3)

Las noches blancas: Suso Mourelo (07/11/12)

Hablaremos de viajes con Suso Morurelo, autor de varios títulos sobre el género. A continuación, Javier Esteban y Alicia Mariño recomendarán libros de su preferencia.

Invitados: Suso Mourelo, Javier Esteban y Alicia Mariño.

Libros recomendados:

Adiós a China, de Suso Mourelo (Interfolio)
Las cinco tumbas de Gengis Khan: Un viaje por Mongolia , de Suso Mourelo (Gadir)
Donde mueren los dioses: Viaje por el alma y por la piel de México, de Suso Mourelo (Gadir)
La frontera Oeste: Abecedario de un inmigrante, de Suso Mourelo (Caballo de Troya)
Siéntate y escribe, de Roger Wolfe (Huacanamo)
En el gallo de hierro, de Paul Theroux (Zeta Bolsillo)
Tao Te King, de Lao Tze (Martínez Roca)
Camps and trails in China, de Roy Chapman Andrews (Paperback)

El Barón Ungern: El último General Blanco, de Manuel Vallejo (Eride)
Bestias, hombres y dioses, de Ferdynand Ossendowski (Abraxas)
México bárbaro, de John Kenneth Turner (Porrúa)
Las enseñanzas de Don Juan: Una forma yaqui de conocimiento, de Carlos Castaneda (FCEE)
Una realidad aparte, de Carlos Castaneda (FCEE)
Viaje a Ixtlán, de Carlos Castaneda (FCEE)
Relatos de poder, de Carlos Castaneda (FCEE)
Pedro Páramo, de Juan Rulfo (Cátedra)
El llano en llamas, de Juan Rulfo (Cátedra)
La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Vaal (Acantilado)
La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata (Emece)
Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez (DeBolsillo)
Los ojos del hermano eterno, de Stefan Zweig (Acantilado)
El mundo de ayer: Memorias de un europeo, de Stefan Zweig (Acantilado)
Siddhartha, de Hermann Hesse (DeBolsillo)
Demian, de Hermann Hesse (Edhasa)
El lobo estepario, de Hermann Hesse (Alianza Editorial)
Narciso y Goldmundo, de Hermann Hesse (Edhasa)
El juego de los abalorios, de Hermann Hesse (Alianza Editorial)
El Gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald (Anagrama)
La adolescencia de Basil Duke, de Francis Scott Fitzgerald (Rey Lear)

Publicado en: ...el 08 Diciembre 2012 @ 13:35 Comentarios (2)

Nunca iré a Tombuctú

tombuctu mali

Los monjes tibetanos dibujan tankas en el suelo con arena de colores. Tardan semanas en hacerlos. Quedan luego a la intemperie y ésta los barre. Lo que hoy escribo es así. El calabobos de la indiferencia lo borrará.

Siempre he querido ir a Tombuctú. En dos ocasiones estuve a punto de alcanzar ese sueño. El Sáhara me lo impidió. Podía haber cogido un avión, pero el desierto no se sobrevuela. Se cruza. El estado de mi vehículo no lo permitía.

Llegué, eso sí, a Gao, donde terminan la sabana de Mali y el sahel de Níger, y visité la tumba de los Askia. Eran otros tiempos. El integrismo musulmán aún no existía. Hoy, llevado a punta de kalasnikov por los fugitivos de la guardia pretoriana de Ghadaffi, controla el territorio y se dispone a destruir cuanto aún no ha destruido en los dos enclaves citados. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 26 Noviembre 2012 @ 14:22 Comentarios (2)

¡Oigo, patria, tu aflicción!

cinta transportadora equipajes

Y te digo:

-¡Allá tú! ¡Apáñatelas! No es cosa mía.

Ser español… ¡Qué cansancio!

Regreso de Japón. Allí, en los aeropuertos, las maletas llegan a las cintas de recogida de equipajes antes de que sus propietarios lo hagan. Tres empleados, como mínimo, las colocan de tal forma que las asas miren hacia el exterior con el propósito de facilitar su captura. Todo el país funciona con la precisión y la delicadeza de un reloj de cuarzo. La gente respeta al prójimo. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 24 Noviembre 2012 @ 15:03 Comentarios (3)

Entre la sonrisa y el vacío

Fernando González Viñas cima Monte Fuji JapónFernando González Viñas en la cima del Monte Fuji (Japón)

Llevo un mes, de Rodríguez, en Tokio. ¡Faaaaaantástico!, diría Dalí, coreado por Arrabal. He trabajado como una fiera (libro casi terminado y de inminente publicación. Saldrá para el Día del Padre, pues trata del nacimiento de mi último hijo) y me he divertido como un tigre de Bengala en las noches de la jungla de Kipling.

Mañana vuelvo. No me apetece. Vandalia arde. Me iré de nuevo, enseguida, hacia el 15 de diciembre, rumbo a un lugar remoto que no voy a revelarles, pero en el ínterin, para quitar hierro al naufragio de Zangania y poner una sonrisa en el ojo del vacío de Jamonia, reproduzco a continuación el descacharrante relato que Fernando González Viñas colgó este verano en su blog, que no sé cómo se llama.

Mi tocayo es feliz propietario de una de las plumas más ágiles, divertidas y certeras de Cigarria. Su libro Japón, un viaje entre la sonrisa y el vacío (Almuzara, me parece) es uno de los mejores que he leído entre los muchos que existen a cuento de ese país en el que cualquier disparate es posible. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 15 Noviembre 2012 @ 12:36 Comentarios (2)

Nada más que un poema, nada menos que un poema

¿Saben ustedes quién es Fayad Jamís? Yo, no. Podría averiguarlo, quizá, buceando en internet, pero no soy persona dada a ese tipo de investigaciones más propias de replicantes que de seres humanos.

Su nombre sabe a Islam, acaso a negritud o indianidad… No importa su procedencia. Importa su destino. Sólo sé que es el autor de este poema. Me lo envía Sergio Berrocal. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 28 Octubre 2012 @ 01:09 Comentarios desactivados

Su obra es libre, su conducta no

Muchos literatos han retratado lo inmoral en sus libros, pero de ficción – En el caso de Dragó, como en el de Polanski, asoma el doble rasero

JAVIER LAFUENTE 04/11/2010. – El País

“No eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rímel, tacones, minifalda”. (…) “Tendrían unos 13 años” (…). “Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse”. Son algunas de las frases del capítulo más polémico del último libro de Fernando Sánchez Dragó, Dios los cría…y ellos hablan de sexo, drogas, España, corrupción…, una extensa conversación con el dramaturgo Albert Boadella. Si bien el autor ha matizado esas palabras, su comentario ha herido la sensibilidad de muchas personas. El daño ya está hecho. El amparo de que todo vale bajo el paraguas de la literatura no parece suficiente. ¿O sí?

Al poco de iniciarse la polémica, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, salió en defensa del autor, empleado suyo en Telemadrid desde 2004, ya que, a su juicio, “la historia de la literatura está plagada de actos absolutamente reprobables”. Fue muy hábil al citar tres nombres nada sospechosos de pertenecer a su cuerda ideológica: Gabriel García Márquez, Henry Miller y Jaime Gil de Biedma. Seguir leyendo…

Publicado en: ...el 17 Noviembre 2010 @ 07:22 Comentarios (196)

DRAGOLANDIA: Chiloé en la proa y en la popa

¡Por fin! De hoy no pasa. Chi va piano…

Estaba ya en la isla, metido hasta el gañote en el remolino de los elementos: agua, tierra, fuego y aire.

Aire, no. Viento de ése que alza las faldas de las mujeres y pone malos pensamientos en las cabezas de los varones.

¿Fuego? Sí. El de los rescoldos subterráneos donde los lugareños hornean con parsimonia las carnes, los pescados y las papas de esa especie de olla podrida o cocidito madrileño a la chilena que es el curanto. ¿Se enfadará alguien si digo que me decepcionó? Tiene fundamento, contundencia y esprit de geometrie, pero le falta el de finesse. El reproche vale para casi toda la cocina del país que estoy recorriendo. Se libra de él, con nota alta, el espectacular cordero patagón.

¿Tierra? También. Suave, ondulada, muy verde y, en la zona meridional, lacustre, inquietante y boscosa.

Del agua ya hablé, y me refería no tanto a la del mar cuanto a la del cielo. De allí llega a todas horas, pero lo hace a ráfagas cuyos resquicios permiten que en un amén vuelva a salir el sol.

Las islas son lugares extrañísimos (las Azores, por ejemplo, o Japón, o Córcega), y ésta lo es en grado sumo. Sus habitantes son alienígenas y alienígena a la inversa me siento yo entre ellos. Sensación de aventura. ¿Soy Avatar?

Chiloé vivió aislada hasta que a mediados del XIX surgió Puerto Montt, que también es un lugar bastante extraño. La carretera que hoy cruza, de norte a sur, toda la isla es de construcción reciente. Poco más de medio siglo.

Voy de aquí para allá, sin rumbo cierto. Cultura propia (brujería, fantasmas, gnomos, espíritus elementales), sorprendentes iglesias de madera con tejado de lo mismo y, al borde del mar y adentrándose, y apoyándose, en él, palafitos que se reflejan en el agua como si no fuese ésta de sal, sino de azogue. En España ya los habrían derribado quienes velan porque se cumpla la ley de costas.

Las fachadas de esas viviendas, que miran hacia el interior, son normales. Su espaldar, voladizo, con las barcazas amarradas a los pilotes, es un Magritte.

Ancud, Tenaún, Dalcaue y, de sobremesa, la prodigiosa isla de Quinchao, pegadita a la de Chiloé, porque todo aquello es un archipiélago en cuyo nomenclátor figuran no menos de cuarenta topónimos.

Bizqueo. Zigzagueo. Voy de sorpresa en sorpresa, de estupor en estupor y de temblor en temblor. Si la isla principal me pareció el planeta Marte, la de Quinchao, minúscula, es un anillo de Saturno. De verdad: no puedo describirla con palabras. Vayan y vean.

Vuelvo grupas. Son las cinco de la tarde. Ya estoy de nuevo en Chiloé. Pongo el hocico del coche hacia la zona de Caulín. Termina el asfalto. Me adentro en territorio off limits, aunque no comanche. Pistas de guijarros que corren a lo largo de la raya del mar. Mareas, salinas, aves acuáticas, caballos, vacas, pastizales, dinosaurios, posiblemente, aunque no alcance a verlos, El mundo perdido de Conan Doyle, las Crónicas marcianas de Bradbury, los escenarios de las aventuras de Juan Carter inventadas por quien inventó a Tarzán y, de repente, oh milagro, dos o tres hotelillos rurales, deliciosos, primorosos y especializados en la degustación de ostras, salmones y champañas.

Paladar, ¿para qué te quiero? Es Nochebuena, aunque sean las seis y pico de la tarde, o nochenunca, mejor dicho, porque, en efecto, no anochece. Cosas del verano austral y festín navideño al canto. Me precipito al interior de una de las posadas y encargo bandejas y más bandejas de ostras fresquísimas, lonchas y más lonchas de salmón que no les van a la zaga… Todo ello, la duda ofende, bien regado y, por si fuese poco, baratísimo. Felicidad, sensualidad y, cómo no, buena voluntad. Pax in terra. Burbujas en el alma.

Puerto Montt. La ciudad está desierta. Renovada y fantástica sensación de aventura extraterrestre. No anochece, no anochece, no anochece. Son y no son las nueve de la noche, cinco o seis horas, no sé ya si antes o después, en España. Después, después, me dice Naoko. ¿De veras? ¡Qué lejos me queda eso!

Mañana embarcamos hacia Puerto Natales, Punta Arenas, Ushuaia… ¿El fin del mundo?

Publicado en: ...el 01 Julio 2010 @ 10:04 Comentarios (1)

DRAGOLANDIA: ¡Chiloé!

El que la sigue… Me desentiendo de los asuntos de Vandalia, doy por perdido mi país y cuanto le concierne, me calzo otra vez las botas del dios Mercurio, que llevan alas en los talones, y regreso a lo que de verdad me importa: libros, gatos, modificación de los estados de conciencia, viajes…

¿Viajes? Suspendí la crónica del último el día de nochebuena, que caso de estar en Madrid me lo habría parecido de nochehiena, cuando las ruedas del cochecillo alquilado en Concepción, más de mil kilómetros atrás, me llevaban desde Puerto Montt a la isla de Chiloé y… ¡Magia patagónica! Ya estoy en ella.

El gerente y el cocinero de la agradable posada que me brindó refugio en la isla de Robinsón, sabedores de que me disponía a visitar tan remoto y extrañísimo lugar, se habían hecho lenguas (y leguas) a cuento de sus encantos. Pensé, al oírlos, que Chiloé sería, de ser cierto lo que me contaban, algo parecido a lo que según García Márquez fue Macondo antes de que una tempestad de arena la borrase de la geografía, y no me equivocaba. En lugares así se entiende por qué el realismo mágico, heredero directo de las Crónicas de Indias, nació donde lo hizo.

¡América, América, pero no la de Elia Kazan, sino la de Sender y su aventura equinoccial, la de la casa verde de Vargas Llosa, la del Buenos Aires de Mugica Laínez, la de los pasos perdidos de Alejo Carpentier, la de la selva uruguaya de Horacio Quiroga, la del Gran Sertón de Guimaraes Rosa, la del Moravagine de Blaise Cendrars, la de Gabo y el coronel Buendía en sus laberintos!

Toda una lección de historia de la literatura, de ciencias naturales y de geografía imaginaria.

Para empezar, el clima… Una kermesse, una noria, un tiovivo, una vorágine, un ciclorama. Llueve, sale el sol, hace calor, hace frío, vuelve a llover, a cántaros o no, según le da, y vuelve a salir el sol mientras un viento huracanado encabrita los árboles y diez metros más allá se posa sobre el césped la calma chicha que varó en el océano el Narciso de Conrad.

Lo de siempre, ¡vaya!, en la Araucanía, en la Patagonia y en el archipiélago de Juan Fernández, como vengo relatando, pero aún con mayor intensidad y ritmo de buguibugui, si cabe. Deberían abrir en Chiloé una universidad de Meteorología. El trabajo de campo estaría hecho.

Isla grande…

Bueno, tan grande que ya no dispongo hoy de espacio suficiente para describirla ni de ganas para seguir haciéndolo. Podrá esperar. Quédese para otro día.

Publicado en: ...el 12 Mayo 2010 @ 13:09 Comentarios desactivados

DRAGOLANDIA: Rumbo (sin prisa) a Chiloé en compañía de Salinger

Rumbo, digo, porque aún no he llegado ni pienso llegar en esta jornada. Lo tengo escrito: la vela propone y el viento dispone. ¿Y qué es la actualidad, ese diablillo, sino un venticello de ópera de Rossini que, como la calumnia, hoy sopla con fuerza y mañana se desvanece?

Por eso no me gusta leer la prensa del día, sino la atrasada. Y cuanto más, mejor. Ese truco permite separar el trigo de la paja. La historia es el poso de lo que queda cuando el tiempo desdibuja los titulares.

Y ni eso, porque, como decía Borges, las grandes noticias del devenir del mundo nunca vienen en el periódico.

Antes no de Cristo, sino del Anticristo, que es Bill Gates, allá por los años en los que yo daba tumbos de a pie por Asia y África, la prensa española me llegaba, cuando lo hacía, con un par de meses de retraso. Leerla así era una delicia: la del sic transit. Del fuego de la información sólo quedaba el rescoldo, y a menudo, ni eso. Ese placer, en mi caso, se ha desvanecido. Por culpa de los ordenadores, de los buscadores, de internet y de todas esas vainas, El Mundo impreso y El Mundo digital se cuelan en mi vida, esté yo donde esté, en Bangkok, en Castilfrío, en Tombuctú o, mismamente, en Chiloé, a la hora en la que don Quijote salió de la venta.

Podría evitarlo, pero no soy Bartleby ni Vila Matas. Me parezco más a Oscar Wilde: soy incapaz de resistir la tentación. ¡Si por lo menos fuese tan buen escritor como lo fue él!

Total: que esta mañana, y la de ayer, y la de anteayer, he vuelto a morder el anzuelo de Yahoo! y he permitido que la actualidad me agüe la fiesta de lo anacrónico.

¡Qué prisa tiene ahora todo el mundo! Yo, cuando voy a coger un tren, pido en la taquilla que me den billetes para el más lento, pero ya no los hay. Soy un cavernícola. No sólo detesto internet y la prensa del día. También detesto los trenes de alta velocidad, los aviones (a no ser que vaya en business, en cuyo caso el trayecto se me hace aún más corto. Me quedaría allí media vida) y las autopistas. Ya lo decía aquella copla de la Piquer: “¿Y qué hago tan temprano en Nueva York?”.

A lo que iba… ¿Iba a Chiloé? Pues no. Iba a decir algo sobre Salinger. La actualidad me lo impone, soy escritor, dirijo Las noches blancas, me siento obligado a ello…

¡Hale! Todo quisque se ha puesto a hablar de ese hombre. Muérete, y verás. Yo sólo quiero añadir que Salinger escribió una obra maestra: “El guardián en el centeno”. Es, a mi juicio, de lo mejorcito que la literatura norteamericana nos ha dado, superada, eso sí, por el “Huckleberry Finn” de Mark Twain, en la que se inspiró. Los “Nueve relatos” también son buenos. El resto de su obra es basura.

En cuanto a su retiro, su ferocidad, su misterio, su silencio, su aureola… No sé, no sé. ¿Era Salinger un sabio zen o, simplemente, un psicópata de manual? Lo siento, pero me inclino por la segunda hipótesis. Y, si me equivoco, ya le pediré perdón cuando llegue al lugar en el que ahora se encuentra. Me falta poco. Confío en que no sea el infierno.

Escribir bien no sirve de nada si el escritor no es o no llega a ser una buena persona. Y vivir, para el común de los mortales, lo mismo. Ése es el principal objetivo de la vida. Acaso el único, porque la felicidad, a la que tantos aspiran, consiste en tener la conciencia tranquila y es, por ello, incompatible con la maldad.

-¿Y Chiloé, Dragó?

-No corra tanto, señor mío. Ya llegaremos…

Sin Salinger, al que dejo en tierra, pero con Mark Twain, que era una buena persona.

Publicado en: ...el 13 Abril 2010 @ 02:41 Comentarios (3)

DRAGOLANDIA: Mi santa voluntad (y la de los gatos)

Lo de mi paso por Chiloé va camino de convertirse en la cena jocosa de Baltasar del Alcázar… Anuncié que hoy me ocuparía de eso, pero no me apetece. Quédese, como la historia del portugués, para mañana.

Y si no saben de lo que hablo, allá ustedes. Vayan a Salamanca.

Chicho Sánchez Ferlosio, que militó a mi lado en la vieja guardia de la amistad, tiene una canción cuyo estribillo decía: “Hoy no me levanto yo”… ¿Por qué? Pues porque no le apetecía, como a mí, hoy, lo de Chiloé, y porque ésa era su real gana.

Yo sí que me he levantado, pero… Si Dragolandia es mi imperio, ¿por qué no voy a aplicar en su ámbito las razones o sinrazones de mi santa voluntad?

Bajo a desayunar, veo un ratito la tele, se me atragantan las tonterías que Llamazares y una psocialista cuyo nombre no recuerdo dicen en ella a propósito del debate, aún nonato, de la cadena perpetua y regreso a mis labores.

Estoy en Castilfrío. Sol y hielo. La estepa es un rompimiento de gloria.

Busquen, busquen en el diccionario o en los manuales de historia del arte lo que significa eso.

Sostenía Llamazares que el índice de delincuencia es, en España, uno de los menores de Europa y que las penas de nuestro código penal doblan en firmeza y en dureza a las de los demás países europeos. La verdad es justamente la contraria. Lo sabemos todos y lo ratifican las cifras oficiales. Madrid es una de las ciudades más violentas del mundo. Que se lo pregunten a los japoneses.

Yo, aquí, estoy en el paraíso. El paraíso es el ronroneo de un gato. Tengo, ahora, tres (Teseo, Sensei y Susto), y los tres andan por el desván en el que escribo. También anda por aquí la memoria de Soseki.

Daniel Utrilla, corresponsal de El Mundo en Moscú y compañero de blog y del alma, me envía la foto a la que hoy recurro para ilustrar estas líneas. No la preparó. Dejó mi libro sobre un mueble de su casa moscovita y su gato Puzo llegó a la conclusión de que la portada del volumen en cuestión era un lugar que ni pintiparado para descabezar un sueñecito.

No es el único. Me cuenta una lectora (Paloma), que su minino (Misli), al que por desgracia no fotografió, hizo exactamente lo mismo.

Esas causualidades (neologismo de mi invención) demuestran que Soseki está vivo y que, como creían los egipcios, cuando mil gatos tengan el mismo sueño todos los de su especie volverán a ser humanos.

Claro que, en opinión de Mark Twain, que hago mía, si los gatos se transformaran en hombres, la condición humana mejoraría, pero la gatuna se estropearía.

No sabía cuando escribí mi libro que, según los celtas, los ojos de los gatos son vías de acceso al mundo de las hadas. ¡Fantástico!

Publicado en: ...el @ 02:33 Comentarios (1)

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