DRAGOLANDIA: Soseki

Hoy hablaré de mi gato porque me sale de lo que él ya no tiene. Esto es un blog, yo soy su dueño y hago en su ámbito lo que me viene en gana. Reservado el derecho de admisión, como en esa hermandad de Abenójar y no sé qué Virgen de la que se ha expulsado a una lesbiana. Yo no lo haría, pero ése es otro frente. En mi blog entra quien yo quiero, fumadores excluidos. Su libertad termina donde empieza la mía y la de cualquier otro.

Mi gato, decía… Lo adoro. Estoy encoñado. ¡Ni que fuese un bebé o una chavala! Es guapísimo. Lo llevo a todas partes. Estuvo en la feria de Sevilla. Lo tengo ahora a mi vera, recostado en la máquina. No podría ni sabría vivir sin él.

Es el gato más famoso de España, porque sale en televisión, y no sólo en mis programas, sino también en los ajenos, telebasura incluida, porque lo zapean cada vez que lo saco. Podría llamarse Zipizape, se me ocurre ahora, por lo del zapeo, pero no. Lo que se da, no se quita. Mejor Soseki, aunque mi mujer, que también lo idolatra, prefiere llamarlo, con diminutivo japonés, Sochan.

Está, incluso, en Youtube. Perdonen que presuma y que insista, pero es una celebridad. Se le conoce más que a Micifuz y Zapirón, más que al Gato con Botas, más que al de Tom y Jerry, más que al de Cheshire, más que a los muchos gatos literatos de Antonio Burgos, más que al gato Félix, aunque feliz, el mío, ¡vaya si lo es, tratándolo como lo trato, como si fuera el rey de la casa! ¡Con decir que a Sevilla lo llevé en el AVE con billete propio y de Club! ¡Faltaría más! ¡No iba a llevarlo en Turista! Eso se queda para Esperanza Aguirre, a la que me encontré en un asiento de esa clase la última vez que hace cosa de dos años hablé con ella, o para don Julián Besteiro, que siempre viajaba en tercera. ¡Lo mismito que su correligionario Zapatero, que se fue de shopping a Londres del bracete de Sonsoles y acompañado por sus escoltas en un avión de aquí te espero fletado por el contribuyente! A Soseki lo invitó el Club Liberal de Cádiz, que no vive de sopa boba. Su billete de ida y vuelta costó treinta y cinco euros, pagados a escote.

Le puse Soseki porque así se llamaba un novelista japonés, muy conocido, que escribió una novela titulada Yo, el gato. Hay, por cierto, traducción al castellano, editada por Gredos y ya descatalogada. La llevé, en su día, a Las noches blancas. Y ahora resulta que Soseki, haciendo honor a su nombre, está aprendiendo a escribir a máquina, como yo lo hago. Se coloca junto a ella mientras la utilizo, me observa, la observa, observa que a cada golpe descargado en las teclas se mueven y suenan las varillas metálicas del habitáculo y… Bueno, eso era antes, porque ahora ya ha entendido la relación existente entre lo uno y lo otro, me imita y, a su manera, escribe. Al hacerlo, por cierto, impide que yo lo haga, pero no importa, al contrario, porque de seguir así pronto será mi negro. Tengo ya, de momento, un gato mecanógrafo. ¿Quién puede decir otro tanto? ¡Cochina envidia la de Antonio Burgos! Estoy seguro de que algún día aparecerá sobre mi mesa, junto a la Olympia, la segunda y definitiva versión de lo que hace más de cien años escribió el primer Soseki. Yo, el gato será otra vez su título, y no habrá engaño. Será privilegio mío el de ponerle prólogo y presentarla a un premio. Vayan tomando nota los del Planeta. Soseki va a ser el báculo de mi ancianidad. No descarto la idea, mientras lo de la novela cuaja, de registrar, elaborar y poner en circulación los friskies Soseki. ¿Anda por ahí algún benefactor de la especie gatuna y de la familia Dragó dispuesto a correr con los gatos, digo, con los gastos? Negocio más que seguro. La publicidad ya está hecha.

Vayan leyendo, en el ínterin, Las mejores historias sobre gatos recogidas en volumen por Siruela: Colette, Kipling, Patricia Highsmith, Zola, Cabrera Infante, Wodehouse, Doris Lessing, Mark Twain… ¡Casi nada! Y, en futuras ediciones, Sánchez Dragó ―este texto― y lo que mi gato escriba.

Soseki, por cierto, nació en Castilfrío. Eso lo explica todo.

Publicado en: ...el 27 Abril 2008 @ 15:01

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45 comentarios | Escribe un comentario.

  1. A 01 Diciembre 2008 @ 13:05 Mari Carmen Imedio Granullaque dijo:

    Apreciado y admirado Fernando:

    Soseki sigue contigo, con Naoko y con quienes, incluso sin haberlo conocido en persona-, lo queríamos a través de ti.

    Anoche, 30 de noviembre, cuando por cuestiones de trabajo y de afinidad con tu alma estaba leyendo los comentarios que iban llegando a tu blog Dragolandia en El Mundo, te escribí dos mensajes en ese blog; hoy he escrito otros dos y ahora te envío éste a tu blog personal.

    Te acompaño y os acompaño en el sentimiento y el luto. Ten en cuenta siempre que Soseki-Sochan sigue vivo mientras nosotros queramos, aunque ahora viva de forma diferente a como lo hacía antes.

    Con mi respeto y admiración,

    Mari Carmen Imedio Granullaque
    (pariente directa del inventor del pegamento Imedio)

  2. A 02 Diciembre 2008 @ 01:06 mp dijo:

    Admirado y estimado Fernando:
    Entiendo su dolor y la impotencia por la pérdida del precioso e irrepetible Soseki y lo comparto. He pasado largas noches si dormir cada vez que mis preciosos mininitos han ido al cielo de los gatos.El primero vivió 16 años y su hija tambien pero un nieto se fué jovencito.
    En Mayo perdí a Sisimaru,un mininito abandonado cruelmente y que por suerte, se cruzó en mi camino y se me enredó en el corazón,formó parte de mi familia 8 años. No me olvido de ninguno, siguen en mi corazón y mi recuerdo. Actualmente están con nosotros una hija de Sisimaru y un pequeño que encontramos abandonado en Isla Canela en el mes de Julio y que parece hermano de Soseki. Por favor siga escribiendo sobre los gatos, en este inmundo país son perseguidos y aniquilados sin piedad, no deje de amarlos y adopte otro. Soseki desde el cielo se lo agradecerá.
    Un fuerte abrazo
    Pilar

  3. A 20 Junio 2009 @ 10:51 jomaiga dijo:

    Yo no tengo gato.Nunca he tenido mascota.Ahora que me he jubilado me gustaria tener un perro.Siempre me han gustado mas que los gatos.De pequeño si recuerdo que mi abuela Ramona siempre tenia gato.Cuando veniamos de Marruecos a Cadiz a pasar el verano nos encontrábamos con micifú, un gato muy parecido al de Fernando S. D.Y no haciamos muy buenas migas el y yo.
    Sin embargo senti su muerte, cuando uno de aquellos veranos, micifú pasó a mejor vida.
    Mi problema ahora es que me gusta mucho viajar y no dejan llevar perros en los aviones o en los trenes o en los hoteles.
    Sabiendo que Fernando es un asiduo viajero, busqué en la red como se las compondría para compaginar los viajes con su convivencia gatuna.

  4. A 18 Agosto 2009 @ 09:18 rafasempere dijo:

    EStimado y admirado Fernando.

    Te entiendo perfectamente, yo tengo tres gatos, y siempre andan revoloteando donde esté mi actividad. Ahora mismo tengo uno casi sobre el teclado. Son mi familia, no mi otra familia como dicen algunos, no, son mi familia. Estoy casado y espero tener pronto descendencia propia, pero te aseguro que hijos ya tengo tres.

    Ya sabes, “una casa sin gato no es una casa”.

  5. A 16 Septiembre 2009 @ 18:51 jose maria dijo:

    viva ayanta soseki barilli sanchez -drago y el padre que no la pario pero insemino

  6. A 27 Octubre 2009 @ 18:20 Ana Quirós dijo:

    Ole, Ole y ole. Eso se llama gustarte un gato. Yo he tenido gato en casa, y eso no era un gato era un niño, nunca decíamos ¿dónde está el gato?. ¡jamás!, sino.. ¿y el niño?. Si tu gato es concido, el mío recibía postales por correo desde EE.UU. en su cumpleaños y en Navidad franqueadas a su nombre… Luchino, así se llamaba, no parecía humano, lo bueno era que él se lo creía y como tal se comportaba. Así que después de leer tu introducción y verte con Quintero no me extraña nada de lo que cuentes. Cuando apareció Antonio Burgos escribiendo de su gato, no me descubrió la “sopa de ajos”, porque desde que Luchino llegó a mi vida quise tomar nota de cada una de sus actitudes para no olvidarlas, y escribir su propio libro, pero minuto a minuto y segundo a segundo era tal cantidad de monadas que solo fuí capaz de guardarlas en mi corazón y ser feliz junto a él. Todo ello duró 16 años de mi vida… se marchó plácidamente, sin hacer ruido, en un sueño, el día que el mundo vivíría horas después una de sus peores pesadillas, el 11 de Septiembre de 2001.
    Los gatos me han enseñado a clasificar a las personas. En mi vida entran a la primera aquellas personas a las que les gustan los gatos, dice mucho de ellas. Las que los respetan pero ni fu ni fa, casi se quedan en mi vida igual, o sea ni fu ni fa. Y las que los odian y les desean lo peor, las tengo por ignorantes e insensibles, jamás serán bienvenidos. Ellos se lo pierden. Y ahora estarás conmigo en que la cosa más bonita que existe en este mundo es …….¡UNA CESTA DE GATOS!.

  7. A 27 Octubre 2009 @ 18:35 MARIA DOLORES dijo:

    Adoro los gatos. Tengo 17,son mis niños. Todos tienen su historia, una historia que habría acabado mal de no encontrarse en el momento preciso en mi camino.
    Aun soy joven, pero no creo que la mayoria de la gente me comprenda. Pienso que cuando sea una anciana me considerarán “la loca de los gatos”. En el fondo los locos serán ellos, que no nos entienden, ni a mi ni a ellos.
    Un abrazo.

  8. A 28 Octubre 2009 @ 23:03 rosma dijo:

    Estimado señor Dragó.
    Le acompaño en el sentimiento desde mi propio sentimiento, imagino gemelo al suyo, salvando las diferencias que, aunque fueran grandes, quedan pequeñas por la lamentable pérdida.
    Sentimiento gemelo, creo, porque yo también perdi a un gran amigo(mi gato, mi compañero de determinados sentimientos y momentos que él lograba fueran casi místicos), por el que recibía críticas en tono de humor al no comprender, quienes las hacían, esa capacidad que despertó en mí mi gato de la que nunca, jamás, podré desprenderme.
    También lo perdí en un triste accidente y una vez cumplido el cometido para el que vino a mi lado (era un angel, siempre lo digo y estoy convencida) y también intenté buscarle desde donde aparentemente vino, en mi ilusión de encontrar un gen hermano, pero no tuve suerte y ahora tengo gato y gata hermanos.
    Soy una feliz madre de familia, afortunada en mucho, pero…… Me falta el angel que una vez tomó cuerpo y vino a visitarme.
    Señor Dragó, desde mi gran sentimiento sólo se me ocurre decirle: Lo siento y enhorabuena por haber podido disfrutar de Soseki

  9. A 29 Octubre 2009 @ 03:40 Cristina Negri dijo:

    Los gatos son misteriosos elegantes y magicos; si me reencarno quiero ser uno de ellos

  10. A 01 Noviembre 2009 @ 11:04 maria gonzalez dijo:

    olé yu madre por esos comentarios desde el corazón
    solo te falta tener ojos de gato, cuando consigas esa mirada de gato es que podrás alcanzar la eternidad
    voy a leer tu libro y será un deleite

    PILLIN es muy fácil decir que no puedes responder a todos estos comentarios, es que no tienes tiempo material para leerlos
    no importa me gusta como escribes y aún me gusta más tu voz cuando te escucho en programas
    a propósito ¿vas al programa del gato por aquello de soseki? enriquecerías las tertulis si acudieras con asiduidad
    digo lo mismo que el anterior OLE OLE OLE

  11. A 01 Noviembre 2009 @ 11:10 maria hernandez dijo:

    siempre hubo gato en casa
    era dueño del espacio, era soberbio en su caminar, enigmático en su mirar
    lamento tu pérdida
    un abrazo

  12. A 01 Noviembre 2009 @ 11:16 georgina suarez dijo:

    estoy deseando leer tu libro, ahora que esperamos tarde lluviosa o mañanas de domingo brumosas.
    mi gato remoloneará y yo disfrutaré con la lectura
    siento la muerte de tu gato
    ya tienes gato nuevo, ninguno podrá sustituir a soseki
    ¿cuál es su nombre?

  13. A 07 Noviembre 2009 @ 07:41 Ester dijo:

    Siempre le he admirado señor Drago, pero desde que sé su devoción por los gatos, le admiro mucho más. Soseki era precioso, muy parecido a mi Rufus. Mientras le escribo, “el nene” como yo le llamo, está tumbado sobre mis brazos… que difícil se me hace escribir así, pero que feliz me siento en su compañía.
    Le escribo está carta que redacte cuando murió mi pequeña Ideafix alias “Cuqui”.
    Un abrazo Sr. Drago, y mil besos a Soseki allí donde él esté.

    Mi querida y añorada Ideafix, hoy he pensado en ti y en mis ojos han aparecido lágrimas contenidas. He respirado hondo para no dejarlas resbalar por mi rostro. No quiero llorar, sólo recordar.
    Eras un espíritu libre y así debes seguir. Recuerdo cuando te llamaba y no me hacías caso, tú a la tuya, en tu mundo, en tus sueños. En las frías noches de invierno yo me sentaba en el sofá y tú te ponías en mi regazo, quedándote dormida como un bebe. Era entonces cuando aprovechaba para besarte y acariciarte. Nos queríamos mucho y sobretodo respetabas mi espacio y me dejabas vivir. Siempre estabas allí, mirándome, escudriñando mis sentimientos, pero a cierta distancia, sin molestar.
    Cada mañana durante los trece años que compartimos nuestro hogar, al levantarme venías a recibirme y te frotabas en mi pierna para decirme, telepáticamente: “te quiero y estoy cerca de ti”. Luego, casi inmediatamente, dabas media vuelta y desaparecías. Al volver a casa, después de un duro día de trabajo, siempre estabas al otro lado de la puerta esperándome. Me mirabas de reojo. Discreta. Sin ruidos, pero a mi lado, siempre a mi lado. No dejo de recordar cuando me fui de viaje y tuve que volver a los cuatro días porque mi vecina me aviso de que no comías ni bebías nada. Sé que me echabas de menos. Conocía tu forma tan instintiva de decírmelo. Nunca más me fui sin ti.
    Yo nunca podre decir que tú, mi Ideafix, no fuiste fiel y adorable; aunque reconozco que eras un espíritu libre, pero yo también lo soy. Las dos lo fuimos, teníamos nuestro espacio, pero no podíamos vivir la una sin la otra.
    Aprovecho estas letras para darte las gracias por vivir conmigo durante trece años. Te debo mucho más de lo que tú puedas imaginar. Muchas veces llegue a pensar que eramos almas gemelas. Que estábamos conectadas de alguna forma, pues cuando te buscaba nuestras miradas siempre se encontraban. Al principio pensé que te había adoptado, pero la convivencia me enseño que fuiste tú la que me adopto a mí.

    Nadie está preparado para las despedidas, pero saqué toda la entereza que pude de mi interior y organicé tu entierro bajo aquel árbol en el camino de Loreto. Cada semana voy hasta allí y hago un alto en el camino para hablar contigo. Han salido flores blancas donde estás tú.
    Mi corazón es tuyo. Tú me lo robaste cuando te conocí y yo te lo entregue para siempre.

    Espero que de alguna forma te llegue esta carta al cielo.

    __________________
    Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. (Theóphile Gautier).

  14. A 07 Noviembre 2009 @ 07:46 Esteban y Ester dijo:

    Dedicado a Soseki.

    RA

    El pequeño Ra se encontraba inmerso en sus propios pensamientos. Hacía ya mucho rato que dejó escapar aquel diminuto pájaro, que anduvo a trompicones sobre las piedras del viejo muro. Un muro derretido por el sol y que construyeron los esclavos de los hombres, traídos de tierras fértiles, donde el sol apresaba con furia las ramas de los árboles. El pájaro oteó por encima de sus ojos grises para inmediatamente después seguir picando el suelo reseco. Ra lo miró expectante. Le hubiese gustado sentir sus pequeños huesos fundirse bajo sus colmillos; aún débiles. Pero una vez se marchó aquel pequeño ser, huidizo, Ra se acercó a la ciudad del sol. No tuvo miedo de los hombres ¿por qué habría de hacerlo? Las enormes piedras de la pirámide sobresalían por encima del cielo. Una lagartija lo distrajo. Pero sus pensamientos ahondaban más allá de su propia mirada.

    Bajo las piedras, al lado del último restallido de luz, reposaba aquel libro. Ra lo husmeó inquieto. Ese libro traía recuerdos de algo, pero no supo qué. Buscó más seres como él, pero se encontraba solo. Ningún ser vivo le dijo si aquello estaba bien o mal. Nadie censuró sus actos, lo mismo que cuando dejó escapar el pájaro.

    Torpemente lo mordisqueó. Las solapas se doblaron por su lengua rasposa. Arañó la cubierta y sus patas se deslizaron entre aquellos surcos. Para él no eran nada, pero intuía que portaban algún mensaje.

    Escuchó un ruido y se asustó. Detrás de las piedras surgió un hombre. Su aspecto encorvado y su larga barba avanzaba que era anciano. Caminaba con dificultad pero sus ojos se tropezaron con los de Ra. Sostenía en sus artríticas manos un bastón largo y pesado. Ra se agachó presintiendo un mortal golpe sobre su lomo.

    El anciano dejó el bastón en el suelo y alzó su mano derecha por encima de la cabeza. Ra se dio cuenta de que no le iba a lastimar. Luego, casi sonriente, el viejo se acercó hasta él y posó su mano sobre el lomo de Ra. Y habló en voz baja. Dijo: “Yo soy el Gran gato que inauguró el árbol Yeshed en la Ciudad del Sol”.

    Ra entendió que aquello era lo que estaba escrito en el libro. Lo supo en el mismo instante que el anciano habló. Luego, el hombre, cogió un palo más pequeño y con la punta teñida de negro. El olor a carbón atormentó el olfato del pequeño Ra. El anciano lo arrimó cauteloso al libro apoyado en las vetustas piedras.

    Y escribió: “Estas son las palabras de Ra en el Libro de los Muertos”. Después miró al pequeño Ra. Pasó, la misma mano con la que había escrito, sobre su cabeza. Y surgieron centenares de hombres de detrás de la pirámide. Todos se arrodillaron ante Ra. El anciano, con dificultad, también lo hizo. Y supo Ra que nunca más tendría que temer a los hombres, pues desde ese día, él sería un animal sagrado para todos ellos.

    (Ojala se tuviera actualmente el mismo respeto a los gatos que antaño, en la época de los egipcios. Dedicado a los gatos de mi vida, a los que ya no están: Rufus1º, Isis, Ideafix; a los que me acompañan: Rufus y Sombra).

  15. A 07 Noviembre 2009 @ 07:56 Ester dijo:

    Sr. Sanchez Drago, siento mucho la pérdida de su gato Soseki. Estos pequeños compañeros llenan tanto nuestras vidas que nos dejan un gran vacío cuando se van. Le envío está carta que escribí cuando se fue mi gata Ideafix alias “Cuqui”.

    Mi querida y añorada Ideafix, hoy he pensado en ti y en mis ojos han aparecido lágrimas contenidas. He respirado hondo para no dejarlas resbalar por mi rostro. No quiero llorar, sólo recordar.
    Eras un espíritu libre y así debes seguir. Recuerdo cuando te llamaba y no me hacías caso, tú a la tuya, en tu mundo, en tus sueños. En las frías noches de invierno yo me sentaba en el sofá y tú te ponías en mi regazo, quedándote dormida como un bebe. Era entonces cuando aprovechaba para besarte y acariciarte. Nos queríamos mucho y sobretodo respetabas mi espacio y me dejabas vivir. Siempre estabas allí, mirándome, escudriñando mis sentimientos, pero a cierta distancia, sin molestar.
    Cada mañana durante los trece años que compartimos nuestro hogar, al levantarme venías a recibirme y te frotabas en mi pierna para decirme, telepáticamente: “te quiero y estoy cerca de ti”. Luego, casi inmediatamente, dabas media vuelta y desaparecías. Al volver a casa, después de un duro día de trabajo, siempre estabas al otro lado de la puerta esperándome. Me mirabas de reojo. Discreta. Sin ruidos, pero a mi lado, siempre a mi lado. No dejo de recordar cuando me fui de viaje y tuve que volver a los cuatro días porque mi vecina me aviso de que no comías ni bebías nada. Sé que me echabas de menos. Conocía tu forma tan instintiva de decírmelo. Nunca más me fui sin ti.
    Yo nunca podre decir que tú, mi Ideafix, no fuiste fiel y adorable; aunque reconozco que eras un espíritu libre, pero yo también lo soy. Las dos lo fuimos, teníamos nuestro espacio, pero no podíamos vivir la una sin la otra.
    Aprovecho estas letras para darte las gracias por vivir conmigo durante trece años. Te debo mucho más de lo que tú puedas imaginar. Muchas veces llegue a pensar que eramos almas gemelas. Que estábamos conectadas de alguna forma, pues cuando te buscaba nuestras miradas siempre se encontraban. Al principio pensé que te había adoptado, pero la convivencia me enseño que fuiste tú la que me adopto a mí.

    Nadie está preparado para las despedidas, pero saqué toda la entereza que pude de mi interior y organicé tu entierro bajo aquel árbol en el camino de Loreto. Cada semana voy hasta allí y hago un alto en el camino para hablar contigo. Han salido flores blancas donde estás tú.
    Mi corazón es tuyo. Tú me lo robaste cuando te conocí y yo te lo entregue para siempre. Espero que de alguna forma te llegue esta carta al cielo.

    __________________
    Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. (Theóphile Gautier).

  16. A 07 Noviembre 2009 @ 08:01 Esteban y Ester. dijo:

    Sr. Sánchez Drago sólo decirle que siento mucho su pérdida. Soseki era un ser precioso.

    Dedico este escrito a Soseki.

    RA

    El pequeño Ra se encontraba inmerso en sus propios pensamientos. Hacía ya mucho rato que dejó escapar aquel diminuto pájaro, que anduvo a trompicones sobre las piedras del viejo muro. Un muro derretido por el sol y que construyeron los esclavos de los hombres, traídos de tierras fértiles, donde el sol apresaba con furia las ramas de los árboles. El pájaro oteó por encima de sus ojos grises para inmediatamente después seguir picando el suelo reseco. Ra lo miró expectante. Le hubiese gustado sentir sus pequeños huesos fundirse bajo sus colmillos; aún débiles. Pero una vez se marchó aquel pequeño ser, huidizo, Ra se acercó a la ciudad del sol. No tuvo miedo de los hombres ¿por qué habría de hacerlo? Las enormes piedras de la pirámide sobresalían por encima del cielo. Una lagartija lo distrajo. Pero sus pensamientos ahondaban más allá de su propia mirada.

    Bajo las piedras, al lado del último restallido de luz, reposaba aquel libro. Ra lo husmeó inquieto. Ese libro traía recuerdos de algo, pero no supo qué. Buscó más seres como él, pero se encontraba solo. Ningún ser vivo le dijo si aquello estaba bien o mal. Nadie censuró sus actos, lo mismo que cuando dejó escapar el pájaro.

    Torpemente lo mordisqueó. Las solapas se doblaron por su lengua rasposa. Arañó la cubierta y sus patas se deslizaron entre aquellos surcos. Para él no eran nada, pero intuía que portaban algún mensaje.

    Escuchó un ruido y se asustó. Detrás de las piedras surgió un hombre. Su aspecto encorvado y su larga barba avanzaba que era anciano. Caminaba con dificultad pero sus ojos se tropezaron con los de Ra. Sostenía en sus artríticas manos un bastón largo y pesado. Ra se agachó presintiendo un mortal golpe sobre su lomo.

    El anciano dejó el bastón en el suelo y alzó su mano derecha por encima de la cabeza. Ra se dio cuenta de que no le iba a lastimar. Luego, casi sonriente, el viejo se acercó hasta él y posó su mano sobre el lomo de Ra. Y habló en voz baja. Dijo: “Yo soy el Gran gato que inauguró el árbol Yeshed en la Ciudad del Sol”.

    Ra entendió que aquello era lo que estaba escrito en el libro. Lo supo en el mismo instante que el anciano habló. Luego, el hombre, cogió un palo más pequeño y con la punta teñida de negro. El olor a carbón atormentó el olfato del pequeño Ra. El anciano lo arrimó cauteloso al libro apoyado en las vetustas piedras.

    Y escribió: “Estas son las palabras de Ra en el Libro de los Muertos”. Después miró al pequeño Ra. Pasó, la misma mano con la que había escrito, sobre su cabeza. Y surgieron centenares de hombres de detrás de la pirámide. Todos se arrodillaron ante Ra. El anciano, con dificultad, también lo hizo. Y supo Ra que nunca más tendría que temer a los hombres, pues desde ese día, él sería un animal sagrado para todos ellos.

    (Ojala se tuviera actualmente el mismo respeto a los gatos que antaño, en la época de los egipcios. Dedicado a los gatos de mi vida, a los que ya no están: Rufus1º, Isis, Ideafix; a los que me acompañan: Rufus y Sombra).

  17. A 07 Noviembre 2009 @ 15:46 Esteban Ester dijo:

    Este escrito lo escribí hace tiempo. Se lo dedico con cariño a Soseki. Y a Ud. Sr. Drago muchos ánimos y lamento su pérdida.

    RA

    El pequeño Ra se encontraba inmerso en sus propios pensamientos. Hacía ya mucho rato que dejó escapar aquel diminuto pájaro, que anduvo a trompicones sobre las piedras del viejo muro. Un muro derretido por el sol y que construyeron los esclavos de los hombres, traídos de tierras fértiles, donde el sol apresaba con furia las ramas de los árboles. El pájaro oteó por encima de sus ojos grises para inmediatamente después seguir picando el suelo reseco. Ra lo miró expectante. Le hubiese gustado sentir sus pequeños huesos fundirse bajo sus colmillos; aún débiles. Pero una vez se marchó aquel pequeño ser, huidizo, Ra se acercó a la ciudad del sol. No tuvo miedo de los hombres ¿por qué habría de hacerlo? Las enormes piedras de la pirámide sobresalían por encima del cielo. Una lagartija lo distrajo. Pero sus pensamientos ahondaban más allá de su propia mirada.

    Bajo las piedras, al lado del último restallido de luz, reposaba aquel libro. Ra lo husmeó inquieto. Ese libro traía recuerdos de algo, pero no supo qué. Buscó más seres como él, pero se encontraba solo. Ningún ser vivo le dijo si aquello estaba bien o mal. Nadie censuró sus actos, lo mismo que cuando dejó escapar el pájaro.

    Torpemente lo mordisqueó. Las solapas se doblaron por su lengua rasposa. Arañó la cubierta y sus patas se deslizaron entre aquellos surcos. Para él no eran nada, pero intuía que portaban algún mensaje.

    Escuchó un ruido y se asustó. Detrás de las piedras surgió un hombre. Su aspecto encorvado y su larga barba avanzaba que era anciano. Caminaba con dificultad pero sus ojos se tropezaron con los de Ra. Sostenía en sus artríticas manos un bastón largo y pesado. Ra se agachó presintiendo un mortal golpe sobre su lomo.

    El anciano dejó el bastón en el suelo y alzó su mano derecha por encima de la cabeza. Ra se dio cuenta de que no le iba a lastimar. Luego, casi sonriente, el viejo se acercó hasta él y posó su mano sobre el lomo de Ra. Y habló en voz baja. Dijo: “Yo soy el Gran gato que inauguró el árbol Yeshed en la Ciudad del Sol”.

    Ra entendió que aquello era lo que estaba escrito en el libro. Lo supo en el mismo instante que el anciano habló. Luego, el hombre, cogió un palo más pequeño y con la punta teñida de negro. El olor a carbón atormentó el olfato del pequeño Ra. El anciano lo arrimó cauteloso al libro apoyado en las vetustas piedras.

    Y escribió: “Estas son las palabras de Ra en el Libro de los Muertos”. Después miró al pequeño Ra. Pasó, la misma mano con la que había escrito, sobre su cabeza. Y surgieron centenares de hombres de detrás de la pirámide. Todos se arrodillaron ante Ra. El anciano, con dificultad, también lo hizo. Y supo Ra que nunca más tendría que temer a los hombres, pues desde ese día, él sería un animal sagrado para todos ellos.

    (Ojala se tuviera actualmente el mismo respeto a los gatos que antaño, en la época de los egipcios. Dedicado a los gatos de mi vida, a los que ya no están: Rufus1º, Isis, Ideafix; a los que me acompañan: Rufus y Sombra).

    Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. (Theóphile Gautier).

  18. A 08 Noviembre 2009 @ 09:33 Ester dijo:

    Sr. Drago, muchos ánimos y lamento su pérdida. Soseki me recuerda mucho a mi Rufus al que encontré mal herido en la calle y se ha convertido en mi mejor amigo, mi fiel mosquetero, mi compañero en la soledad.

    Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. (Theóphile Gautier).

  19. A 09 Noviembre 2009 @ 10:28 Rosario Vallés dijo:

    Estimado Sr. Dragó, quiero darle mi más sincero pésame por la pérdida de Soseki, puede que haya gente que se pregunte cómo se puede dar un pésame por la muerte de un gato, pero esa gente insensibles y sin sentimientos por la pérdida sin sentido de una vida, no me interesan lo más mínimo.

    Llevo años luchando en la defensa y protección de los animales en general y por los gatos en particular y tengo el convencimiento que mi vida va a seguir girando en la lucha por la dignificación de estos animales que son tan menospreciado todavía por la mayoría de la gente, no en vano fundé una asociación felina en mi ciudad, Sevilla, llamada Asociación Defensa Felina de Sevilla, porque pienso que estos fascinantes animales necesitan y merecen luchar por ellos en un país todavía tercermundista con estos temas.

    Sintiendo su dolor, me ha hecho recordar la muerte de mi amado Isidoro, un hermoso gato de 13 años que murió de una hipoglucemia, era diabético desde hacía dos años, lo que más me duele, aparte de no tenerle conmigo, es la idea de que cuando ocurrió, yo me encontraba de viaje y tengo el sentimiento desconsolado que quizás llegué tarde para salvarle la vida… esto nunca me lo perdonaré…

    Un abrazo y gracias por ser una persona con tanta sensibilidad.

    Rosario Vallés
    http://www.defensafelina.org

  20. A 09 Noviembre 2009 @ 19:56 toñi navarro dijo:

    El dolor es un sentimiento universal,es patrimonio de la humanidad y quizas sea el sentimiento que más nos hace empatizar,sobre todo si hemos vivido ese mismo dolor.Nos mueve y remueve nuestro corazón y actualiza nuertro ya vivido dolor.
    Llore contigo y ahora ya estoy más tranquila ya que los buenos recuerdos de mi MINSA vuelven a suvizar el dolor de su perdida.
    Espero que te pase lo mismo.
    Voy a leer tu libro y si me lo permites te enviare mi opinión.

  21. A 11 Noviembre 2009 @ 02:26 Antonio Marín Segovia dijo:

    Y nada me duele cuando me llamas con tus ojos

    UN PEQUEÑO HOMENAJE A UN BUEN AMIGO Y COMPAÑERO, A ESE CAMARADA QUE LO DA TODO SIN EXIGIR NI IMPONER NADA…

    Mi gato Abril falleció el sábado 18 de diciembre de 2004, a las 6:30 de la tarde, tras padecer una grave y fulminante dolencia cardiaca (miocardiopatía hipertrófica).

    Abril ya puede jugar en el cielo con las palabras nunca pronunciadas
    con las miradas nunca vistas
    y las locuras nunca compartidas.

    Antonio Marín Segovia.

    Mi buen amigo y fiel compañero gatuno, es el verdadero y único autor, el alma total de la totalidad de mis poemas y artículos. Todo lo bueno, hermoso y amable que ha salido de mi corazón y mi pluma, ha sido gracias al incondicional amor, consejo certero y amistad interminable que me ha brindado mi gato. Me he limitado a ser un simple escriba, atento y receptivo a las sugerencias e iniciativas de mi docto y sagaz amigo de cuatro patas.

    Quiero agradecer, ahora y siempre, la incondicional entrega y la inteligente felicidad que me ha sabido aportar mi alegre amigo Abril, que siempre estuvo dispuesto a darme sus consejos, acompañándome en mis aventuras, lances y contiendas poéticas…

    Realmente mi dulce e interminable animal felino, como era (y es ) mi gato, ha sabido siempre expresarse directa y claramente, compartiendo todos sus momentos sin imponer condiciones, sin retorcer ni manipular emociones, sueños, deseos y sensaciones… Tampoco me ha exigido que me transforme en su esclavo o acepte sus imposiciones, pues los gatos no permiten compartir su espacio y su vida con seres mezquinos, pusilánimes y cautivos…

    Realmente los felinos, los gatos… nada tienen que ver con seres tan primitivos y retorcidos como somos los humanos… Por eso, nosotros los ignoramos, acabando con ellos de una forma indirecta y perversa, así como no tenemos reparo alguno en perpetrar y acometer todo tipo de expolios, saqueos y exterminios, destruyendo todo lo que de hermoso, natural y gratuito hay en el presente mundo, en esa tierra que a nadie pertenece.

    Y soy la raíz del viento
    Cuando me duermo en tu pecho.

    Antonio Marín Segovia.

    Para mi amigo gatuno, señor Abril siempre conmigo cada vez que sueño y logro crear un poco de belleza.

    ODA AL GATO
    Pablo Neruda

    Los animales fueron
    imperfectos,
    largos de cola, tristes
    de cabeza.
    Poco a poco se fueron
    componiendo,
    haciéndose paisaje,
    adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
    El gato,
    sólo el gato
    apareció completo
    y orgulloso:
    nació completamente terminado,
    camina solo y sabe lo que quiere.

    El hombre quiere ser pescado y pájaro,
    la serpiente quisiera tener alas,
    el perro es un león desorientado,
    el ingeniero quiere ser poeta,
    la mosca estudia para golondrina,
    el poeta trata de imitar la mosca,
    pero el gato
    quiere ser sólo gato
    y todo gato es gato
    desde bigote a cola,
    desde presentimiento a rata viva,
    desde la noche hasta sus ojos de oro.

    No hay unidad
    como él,
    no tienen
    la luna ni la flor
    tal contextura:
    es una sola cosa
    como el sol o el topacio,
    y la elástica línea en su contorno
    firme y sutil es como
    la línea de la proa de una nave.
    Sus ojos amarillos
    dejaron una sola
    ranura
    para echar las monedas de la noche.

    Oh pequeño
    emperador sin orbe,
    conquistador sin patria,
    mínimo tigre de salón, nupcial
    sultán del cielo
    de las tejas eróticas,
    el viento del amor
    en la intemperie
    reclamas
    cuando pasas
    y posas
    cuatro pies delicados
    en el suelo,
    oliendo,
    desconfiando
    de todo lo terrestre,
    porque todo
    es inmundo
    para el inmaculado pie del gato.

    Oh fiera independiente
    de la casa, arrogante
    vestigio de la noche,
    perezoso, gimnástico
    y ajeno,
    profundísimo gato,
    policía secreta
    de las habitaciones,
    insignia
    de un
    desaparecido terciopelo,
    seguramente no hay
    enigma
    en tu manera,
    tal vez no eres misterio,
    todo el mundo te sabe y perteneces
    al habitante menos misterioso,
    tal vez todos lo creen,
    todos se creen dueños,
    propietarios, tíos
    de gatos, compañeros,
    colegas,
    discípulos o amigos
    de su gato.

    Yo no.
    Yo no suscribo.
    Yo no conozco al gato.
    Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
    el mar y la ciudad incalculable,
    la botánica,
    el gineceo con sus extravíos,
    el por y el menos de la matemática,
    los embudos volcánicos del mundo,
    la cáscara irreal del cocodrilo,
    la bondad ignorada del bombero,
    el atavismo azul del sacerdote,
    pero no puedo descifrar un gato.
    Mi razón resbaló en su indiferencia,
    sus ojos tienen números de oro.

  22. A 12 Noviembre 2009 @ 00:15 José Alberto dijo:

    Estimado Dragó y adorado Soseki:

    Desde el inicio de la lectura de tu novela “Soseki, inmortal y tigre”, mis ojos se han convertido en caños por los que ebulle lágrimas compartidas de dolor por nuestro dios gato. No he parado de llorar y si bien intento doblar la página mientras se secan mis lágrimas, su nueva lectura me

  23. A 15 Noviembre 2009 @ 00:00 julia dijo:

    PANCHI, se llama mi gata, nunca pense que podria darme tanto cariño y ternura, es algo inexplicable solo a ella he podido decirla TE QUIERO, a veces pienso que es mi padre que se ha reencarnado en ella, al que en vida nunc le dije “te quiero” y ahora aprovecho cada momento que ella me deja para abrazarla y decirla TE QUIERO y mientras escribo ella me mira fijamente porque estoy llorando, porque solo ha ella la digo TE QUIERO

  24. A 15 Noviembre 2009 @ 18:35 Bantxu dijo:

    En casa somos 4 y todos estamos enamorados de los gatos : Golfo y Misy
    Lo que más admiro de los gatos es su inteligencia, su paciencia, su habilidad y su preocupación por su higiene.
    Quien nunca ha tenido gato, se lo debe pensar, porque nunca vivirà lo enriquecedor que es descubrir todas las facultades, destrezas y costumbres del gato.
    Enhorabuena por haber tenido a Sozeki.

  25. A 16 Noviembre 2009 @ 20:45 Roque dijo:

    Hace una semana supe que hay un ser en lo azul, que respondió antaño al nombre de Soseki. Lo supe porque alguien me regaló el libro que recogía sus hazañas.
    Vivo con diez gatos, y no me cabe duda alguna de que el día que uno de ellos muera, me dolerá mucho más que la muerte de cualquiera de las personas que conozco. Sé que Laura no se sentirá ofendida, puesto que ella es la décima gata de este hogar.
    Señor Dragó, gracias por compartir su dolor.

  26. A 19 Noviembre 2009 @ 01:48 buenafuente dijo:

    LOSIENTO
    ODIOALOS GATOS

  27. A 20 Noviembre 2009 @ 13:30 Ignasi B dijo:

    No sé como empezar,a escribir…..la verdad, pero mi vida cambio, cuando apareció mi gata. Soy padre de tres niñas, mis dosis de Amor y mis huecos de cariño pensaba que estaban más que llenos por mis cuatro mujercitas…..pero tú me demostraste que no, cuan equivocado estaba. Te miro, te observo, te analízo, y me doy cuenta de la belleza que emánas, de la tranquilidad que transmites, de lo subliminal que es tu lenguaje y lo bien que conectas conmigo, con Montse, con las tres nenas,…..hay tus tres nenas….cuánto te Quieren….Que bello es tenerte, cuán agradecido estaré siempre por lo que tan generosamente nos dás, nos proporcionas, nos transmites, en fin FELICIDAD es lo que dás,nos dás, y eso en estos tiempos; créeme; es dificil de decir….sobre todo en otro tipo de especie de Ser vivo.Me duele pensar en el dia; por que llegará;en el que partas a otra parte,a otra dimensión, a otro no se el que, ese dia me tendrás en tu regazo, con tus patitas y tu ojitos de miel, si me lo permites, a tu lado, te QUIERO.
    No sé si a tí F.S.D. te llegarán estas líneas, pero Gracias Fernando por tu sensibilidad, por hacernos inmensamente felices, por saber sacar de muchos de nosotros sentimientos desde lo más profundo del Alma, un fuerte abrazo Fernando, y los Angeles gatunos; que seguro siempre están ahí, junto a tu lado; te acompañen…..Inmensamente agradecido….Ignasi

  28. A 20 Noviembre 2009 @ 20:07 Elena dijo:

    “Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.
    Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: «¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?» Yo, sin vacilar, contestaría: «Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!”

    Hace unos días perdí a mi gata Dora, me gustaría hacerle este pequeño homenaje.
    Ya nunca volverá a detenerse el tiempo mientras miro sus ojos.
    Comprendo como te sentiste al perder a Soseki.

  29. A 23 Noviembre 2009 @ 09:30 Ignasi B dijo:

    Que bellas tus palabras Elena….que Alma de poeta transpíras por tu piel……cuán orgullosa está, por que Dora seguro que allá donde esté, lo está de tí, que feliz debió ser, y que feliz debe seguir….Un ABRAZO fraternal..Ignasi

  30. A 25 Noviembre 2009 @ 20:41 Romina dijo:

    Hola Fernando, este lunes 23 a las 11 horas empecé “Soseki” y justo ahora, miércoles 25 a las 20 horas lo acabo de terminar… teniendo en cuenta que trabajo ya te puedes imaginar lo absorta que me ha tenido la novela…

    Y lo que he llorado!!! practicamente desde que abrí el libro hasta que lo cerré… esta tarde tuve que recostar a mi gatito en mi regazo para poder seguir leyendo… era como si necesitara tener a Soseki…

    Yo, que he sufrido la muerte de un peluchón atigresado mucho más que la de mis abuelos (hasta ahora los seres más queridos que me han dejado), y no levanté cabeza hasta ver a otro cachorrillo tigretón correteando por casa, no sabes hasta qué punto estoy en sintonía contigo…

    Mi más sincera enhorabuena por el libro, lo peor es que ahora no puedo dejar de llamar a mi gato Soseki, vaya plan!!!

    Un beso desde Asturias, la cuna de tu Teseo…

  31. A 30 Noviembre 2009 @ 08:17 Isabel dijo:

    Estimado y respetado Sanchéz Dragó:
    ¿qué decirle que no le hayan dicho ya sobre su pérdida? Y como no , como ya es habitual en estos casos , comenzar diciéndole que le sigo desde hace años , apenas cuento 26 años , pero recuerdo aquel primer Negro sobre Blanco que vi , ( uy,a que horas se emitía¡¡¡ , o al menos eso me parecía a mi por la edad que entonces tenía) , y ,evidentemente , en su carrera literaria , no encontraría palabras para decribir su obra , bueno , tal vez si, tras una exhaustiva búsqueda en un diccionario de nuestra lengua he encontrado un par de palabras que , unidas , lo describen: “Sanchéz” y “Dragó” , imprimiendo esta última especial personalidad , fuerza , y … (¿ve como faltan palabras?). Lo que trato de decir es que todos , absolutamente todos los libros suyos que he leido me han marcado de un modo u otro , aportan un algo especial y dan mucho que pensar, y ahora ,como no podía ser de otra manera tengo entre manos “Soseki” , aun por comenzar , pues apenas tiene unas horas de comprado.
    Continuar deciendole que , además de como escritor , le admiro como amante de gatos, son unos seres admirables , fuertes , independientes , enigmáticos y …cariñosos , si ellos quieres. Tengo un gato negro , precioso , de apenas tres añitos , y se llama Plutón (¿recuerda “El Gato Negro , de Poe?). Con esto trato de comunicarle que empatizo totalmente con su pérdida , sabemos todos que es ley de vida , y que la muerte no es sino el comienzo de algo nuevo , pero si algo le pasara a Plutón…
    Finalizo , repitiendo (que pesados que podemos llegar a ser algunos lectores/seguidores) que le admiro , que cada libro suyo que he cogido en mis manos ha significado algo y he podido sustraer algún mensaje importante , quien sabe si , a lo peor , mensaje contrario a lo que usted ha tratado de transmitir , espero que no.
    Un saludo. Isabel , aspirante a escritora.

  32. A 01 Diciembre 2009 @ 00:52 Vicente Aliaga dijo:

    Buenas noches Sr. Sánchez Drago, vi su presentacion del libro en el programa de Buena Fuentes, mi mujer es muy aficionada a la lectura y pienso que aunque el motivo es triste, el libro estará muy bien, tal vez sea mi punto de arranque a esta aficion tan extendida, La lectura de libros no técnicos.
    Pienso que la perdida de un ser que ha compartido momentos tan entrañables debe permanecer en el recuedo y no en el olvido y escribir un libro, lo convierte “casi en inmortal”. Yo he tenido muchos Perros, no gatos, pero llegas a la misma conclusion, son uno mas de la familia cada uno de ellos, con su caracter, su forma de actuar, su personalidad, por otro lado, en mi caso tengo a mi yayo que nacio en 1905 y a sus 104 aun esta preocumado por toda la familia, transmitiendonos sus esperiecias y aportandonos un poco más de él en el dia a dia. (Como todos nosotros) un dia nos dejara “Fisicamente” pero seguirá en el recuerdo por siempre.

    Graicas Sr. Sánchez Drago

  33. A 01 Diciembre 2009 @ 14:16 blanca dijo:

    Dragó, Soseki ha muerto pero su muerte ha servido para que muchos conozcan a través de tu dolor, lo mucho que puede significar un pequeño ser vivo como un gato en la vida de las personas. Nosotros tenemos a Leo, un simpatico aiamés al que adoramos. Como dice un bloguero, una casa sin gato no es una casa y menos un hogar. Gracias Dragó por reivindicar el valor simbolico del gato para muchos el animal más completo: inteligente, intuitivo, “engatusador”, enigmatico.. y para mi la mejor compañía. El perro lo tengo para mis paseos por la playa, le quiero, pero no es lo mismo….Gracias otra vez Dragó, seguro que ya hay muchos “sosekis” y por eso su vida ya ha merecido la pena. un beso, Blanca

  34. A 20 Diciembre 2009 @ 17:34 Patricia dijo:

    Hola Fernando. Hace poco leí su libro de Soseki, uno de los pocos que he terminado llorando. No estaba al tanto de lo que le había pasado y esto le va a llegar bastante tarde, pero como me enterneció tanto el libro, espero que no le importe. Yo también sé lo que es perder a un gato, gata, en mi caso, y por eso comprendo perfectamente cómo se sintió, porque la adoraba, y porque cuesta mucho trabajo hacerse a la idea de que ya no tenemos junto a nosotros a quienes más queremos. No soy poeta, ni escritora, ni le puedo dejar grandes palabras aquí, sólo soy una estudiante a la que también le apasionan los gatos. Pero estoy segura de que Soseki anda subido por las ramas de su olivo muy orgulloso porque sabe que les hizo muy felices.
    Un saludo y feliz navidad.

  35. A 02 Enero 2010 @ 14:27 joan galí johera dijo:

    Soseki és un exemple dels molts animals de companyia que
    han estat part important en la vida de molts humans i que sense ells els hauria costat molt més suportar les diferents circumstàncies que han hagut de patir.
    Enhorabona al seu autor per haver-nos fet partíceps del seu goig i haver-nos fet sentir tants moments feliços i meravellosos. Felicitats!

  36. A 08 Enero 2010 @ 19:16 ana dijo:

    ESTOY INMERSA EN LA LECTURA DEL LIBRO DEDICADO A SOSEKI, ENGANCHADA Y CON UNA SONRISA CONSTANTE EN LOS LABIOS SEGUN VOY AVANZANDO… COMO TÚ, AMO A LOS GATOS, TENGO DOS, FRIDA Y CLOE…
    SALUDOS

  37. A 11 Enero 2010 @ 19:08 chelo dijo:

    Soseki llego a mi casa, me miro con su carita dulce de angel y sus suaves patitas atigradas iban recorriendo cada rincon de mi pasado, lejano pero no olvidado.

    Pero era inquieto y curioso, aventurero. Dice que tenia prisa, tenia una mision nueva, recorrer muchos hogares y en todos fue dejando su huella. De momento dice que solo viajara por España, pero quien sabe donde llegara Soseki, acostumbrado que esta a viajar en primera y en su Jaguar.
    Eso si, cada noche satisfecho del deber cumplido llega a casa a tiempo de impreznarse del aroma de de valeriana da un besito a sus papas y vela sus sueños, acurrucado y cobijado en su camita. A la mañana siguiente, antes de que sus papas se despierten, sale madrugador, pues tiene una larga tarea que su papa le encomendo. Soseki lo cumple con ganas, sonriente, amable, cariñoso en cada casa que entra.

    Dia tras dia, a veces esta cansado, le gustaria acabar pronto sus obligaciones para descansar y jugar en el jardin de su casa, retozar en el verde ,ver jugar, crecer y cuidar de sus hermanitos.
    Se acerca al ordenador de papi y curiosea lo que esta escribiendo. Solo una cosa le haria mas feliz, piensa Soseki, mientras mira con orgullo como escribe su papi: que llevara a cabo el refugio para gatitos abandonados….! seria estupendo poder ayudar a colegas gatunos ! Seguro que lo consigue y lo llamara El Refugio de SOSEKI. A Soseki le brillan mas sus preciosos ojos verdes mientras se lo imagina…..

    Se acerca a mama Naoko y frota su lomillo en sus piernas, ella no le ve pero le siente, sabe que esta ahi, y que nunca les abandonara.

    Aqui en mi casa conmigo, estuvo cuatro o cinco dias, pero fueron suficientes para conocerle, quererle y cuando se fue llorar su perdida.

    Soseki ha dejado huella.

    Yo tambien tuve un angel. Yo tambien me queria morir.

  38. A 11 Febrero 2010 @ 16:09 Eva dijo:

    Hola Fernando, es curioso, pero solo las personas que se han visto reflejadas en los ojos de “sus amigos” saben el verdadero significado de tu novela, aunque, a mi me gusta decir, que estoy leyendo un cuento.
    El dia que falte mi “amiga” Maya, espero poder hacerle un homenaje como este.

  39. A 15 Febrero 2010 @ 13:19 Lorena dijo:

    Desde que tengo uso de razón, he convivido con gatos. Ahora mismo lo hago con dos a los que quiero, mimo y adoro. Mi novio me regaló el libro Soseki, inmortal y tigre, y me lo leí en un día, pues no podía parar de leer la historia de aquel minino, aunque ya supiera su trágico final. Es un libro agridulce, me hizo derramar alguna lagrima, pero también ver la parte positiva de las desgracias, y el incondicional amor que los gatos, y los animales en general, nos dan a los humanos (seres o no). Un saludo

  40. A 10 Marzo 2010 @ 21:44 leti dijo:

    Debo reconocer que hasta hace muy poco no le he apreciado señor Drago(tampoco le conocia mucho) pero me basto ver y escuchar su conversacion con Isabel Gemio para llevarme una grata sorpresa(a pesar de que el tema fuese tan horroroso como la tragica muerte de Soseki).He seguido con gran interes cualquier noticia relacionada con el tema y ya he leido su precioso libro,me he emocionado,he reido,he llorado pero sobre todo he compartido sentimientos con usted por su precioso y querido gato,por los que van pasando por mi vida:gatos de la calle ,gatos sin nombre(al menos hasta que cumplen 3o4 meses),a los que alimento cuidadosamente haciendo un gran esfuerzo economico y humano y es que sufro por ellos cada dia ,porque no se si a la mañana siguiente seguiran vivos o apareceran muertos en al carretera…muertos que nadie llorara,que a nadie importan gatos de la calle,gatos anonimos…menos para mi,les pongo nombres a todos y todos ellos saben y acuden cuando los llamo:PIOLINA,CANDEL,GUDI,MARTA,MARIETA,GUS,TIERRA, BANDIDO,MAMI…y los que ya se fueron.En esta tarea de alimentarlos y quererlos me ayuda mi perro CHICO, increible y dulce, maravilloso compañero rescatado de un albergue que al principio perseguia a los gatos y que poco tiempo despues con paciencia y cariño aprendio a quererlos y respetarlos,ahora es a el al que mas quieren.Yo tengo en casa cuatro gatos:Olivia,Ilka,Mijo y Lluvia esta ultima muy parecida al inmortal Soseki;ella tambien pertenecia al grupo de gatos a los que alimento y quiero pero era tal su amor y bondad hacia mi que sin remedio tuve que subirla a casa lo cual fue muy muy muy complicado por que ya habia tres tigrecillos aqui, ahora conviven bien.Cuando veo los que quedan en la calle,(una de ellas.MARIETA, ha parido hace tres dias),pienso en esos gatitos y en la felicidad que podrian dar a alguien como usted,como yo,como todas las personas que le han dejado sus pesames y sus comentarios y sin embargo terminaran sus dias en alguna odiosa carretera y por esto me alegraria mucho que hiciera realidad el proyectolo del albergue para gatos.Muchas gracias por tan precioso libro,por saber describir tan maravillosos sentimientos y porque en su casa otra vez hay carreras y risas gatunas…MUCHAS GRACIAS Y HASTA PRONTO. LETI

  41. A 10 Marzo 2010 @ 21:48 leti dijo:

    Debo reconocer que hasta hace muy poco no le he apreciado señor Drago(tampoco le conocia mucho) pero me basto ver y escuchar su conversacion con Isabel Gemio para llevarme una grata sorpresa(a pesar de que el tema fuese tan horroroso como la tragica muerte de Soseki.He seguido con gran interes cualquier noticia relacionada con el tema y ya he leido su precioso libro,me he emocionado,he reido,he llorado pero sobre todo he compartido sentimientos con usted por su precioso y querido gato,por los que van pasando por mi vida:gatos de la calle ,gatos sin nombre(al menos hasta que cumplen 3o4 meses),a los que alimento cuidadosamente haciendo un gran esfuerzo economico y humano y es que sufro por ellos cada dia ,porque no se si a la mañana siguiente seguiran vivos o apareceran muertos en al carretera…muertos que nadie llorara,que a nadie importan gatos de la calle,gatos anonimos…menos para mi,les pongo nombres a todos y todos ellos saben y acuden cuando los llamo:PIOLINA,CANDEL,GUDI,MARTA,MARIETA,GUS,TIERRA, BANDIDO,MAMI…y los que ya se fueron.En esta tarea de alimentarlos y quererlos me ayuda mi perro CHICO, increible y dulce, maravilloso compañero rescatado de un albergue que al principio perseguia a los gatos y que poco tiempo despues con paciencia y cariño aprendio a quererlos y respetarlos,ahora es a el al que mas quieren.Yo tengo en casa cuatro gatos:Olivia,Ilka,Mijo y Lluvia esta ultima muy parecida al inmortal Soseki;ella tambien pertenecia al grupo de gatos a los que alimento y quiero pero era tal su amor y bondad hacia mi que sin remedio tuve que subirla a casa lo cual fue muy muy muy complicado por que ya habia tres tigrecillos aqui, ahora conviven bien.Cuando veo los que quedan en la calle,(una de ellas.MARIETA, ha parido hace tres dias),pienso en esos gatitos y en la felicidad que podrian dar a alguien como usted,como yo,como todas las personas que le han dejado sus pesames y sus comentarios y sin embargo terminaran sus dias en alguna odiosa carretera y por esto me alegraria mucho que hiciera realidad el proyectolo del albergue para gatos.Muchas gracias por tan precioso libro,por saber describir tan maravillosos sentimientos y porque en su casa otra vez hay carreras y risas gatunas…MUCHAS GRACIAS Y HASTA PRONTO. LETI

  42. A 15 Marzo 2010 @ 19:32 susana dijo:

    hola, mi nombre es susana.
    despues de ver el programa de cuarto milenio donde aparece usted hablando de gatos,y comenta que los gatos no se pueden domesticar y hace la comparación que un tigre si pasa por el aro y el gato no.
    bien, hace algun tiempo vi un reportaje donde se hablaba de los gatos en ese programa entre otras muchas cosas salio un circo de gatos, que estaba en rusia(por lo que se pudo ver no se usaba latigo).
    como soy una incomdicional de los gatos, cuando puse la tele y vi que el programa hablaba de gatos y como no me encontraba en mi casa lo grabe con el movil es algo digno de ver uno se queda con la boca abierta (literal)
    DISCULPE SI ESTO YA ESTA EN SU CONOCIMIENTO.

  43. A 17 Marzo 2010 @ 23:27 Álvaro Gil dijo:

    No te lo vas a creer. Hace unos meses te vi en el Corte Inglés de Alicante presentando un libro, me iba a acercar a saludarte pero no lo hice. Tengo 20 años, pero te conozco desde hace tiempo, mi hermano es un seguidor tuyo, y a mi padre (que por cierto, se llama como tú) y a mi nos encanta escuchar como hablas de tantos temas. ¡Ah! y además mí sobrino nació el mismo día que Soseki!

    Pues te cuento, el otro día viendo Cuarto Milenio vi que saliste hablando de los gatos, y también te he visto hoy en Antena 3, ¡me persigues en cada canal que pongo! y no se porqué, desde lo de Cuarto Milenio, algo me pasó por dentro, pero desde entonces me ha entrado la manía de tener uno. He tenido un perro 13 años, y murió el año pasado, y no quería tener más mascotas.
    Siempre te he oído hablar tan bien de los gatos, pero aquel día, no se que pasó dentro de mí, que dije… me apetece tener uno, y me apetece tener la relación con el como la que tiene Fernando con Soseki, y ya ves, he conseguido que me regalen uno, nació el 3 de este mes, de Marzo, es negro y me lo van a dar a partir de Abril, espero cuidarle igual que cuidas tú a Soseki, porque me encantan los animales, el único problema, es que aún no se como llamarle…

    Un abrazo, de un seguidor tuyo.

  44. A 21 Mayo 2010 @ 14:50 Loly dijo:

    Me costó comprame el libro porque temí el dolor del sufrimiento al perder al gato mas querido. Han pasado cuatro años de la estúpida muerte de mi gatita, Kitty pero aún la recuerdo y el dolor me traumatizo.
    la fortuna me sonrió porque llegó a mi vida el mejor gato que he tenido, cariñoso con todos, enamorado de los suyos, inseparable. Lloré con el final de Soseki, para calmarme tuve que abrazar a mi gatito, que me miró con cara extrañada. Gracias, me ha hecho ver que hay gente como yo, que sufre con los animales.
    Abrazos de una admiradora.

  45. A 03 Junio 2010 @ 10:24 Rayliot dijo:

    La muerte de todos los animales… final y principio son.
    Supongo que rumbo ascendente al paraiso animal irá soseki, quizás entre toros de lidia… pero en el caso de tu gato con tu amor y caricias en la memoria.

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