No hay nada que temer

La gente está asustada por la crisis. Eso, al menos, aseguran los sociólogos de baratillo, los psicólogos al tresbolillo y los pillos de la autoayuda.
Lo de autoayuda, por cierto, debe de ser porque esos farsantes se ayudan a sí mismos con los derechos de autor devengados por las naderías que escriben. Con su pan sin sal se las coman los incautos que las dan por buenas.
Volvamos a lo del miedo… Quienes lo tienen es porque viven en el pasado o en el futuro, lo que, stricto sensu, es imposible, pues sólo es posible vivir en el presente. Lo contrario no es vivir, sino recordar o aguardar, dos actividades (o, más bien, pasividades) que no pertenecen al ámbito de la realidad, sino al de la virtualidad.
El recuerdo conduce a la melancolía y la nostalgia, porque lo recordado -si fue hermoso- ya pasó, o al remordimiento y la rabia, cuando el recuerdo no es grato. Seguir leyendo…


























